Tal vez nunca hayas oído el término «casas pasivas»  y, en el caso de haberlo hecho, puede que te hayan surgido algunas dudas o las ganas de hacer alguna que otra pregunta. Y es que en un tiempo en el que el cambio climático es una realidad y la contaminación un auténtico problema, los proyectos que cuidan el medio ambiente son tan recomendables como fabulosos.

Así que hoy vamos a fijarnos en uno de ellos para explicarte qué son las casas pasivas, en qué se caracterizan y qué ventajas ofrecen este tipo de viviendas tanto para el medio ambiente como para tu bolsillo y tu calidad de vida.

Qué es una casa pasiva

Casa pasiva
Fuente: Wikimedia/Studio804 CC BY-SA 4.0

Una casa pasiva es una estructura levantada conforme a los principios y a los recursos de la arquitectura bioclimática.  Este tipo de construcciones cuentan con un aislamiento total y una renovación del aire gracias a su particular sistema de ventilación. Son casas de alta eficiencia energética, que aprovechan la energía solar y construidas principalmente con materiales ecológicos. Como resultado, son autónomas, casi por completo, en lo que se refiere a la calefacción y a la refrigeración.

Para que una edificación sea considerada una casa pasiva y pueda lucir un certificado con esa denominación debe estar construida en base a los parámetros de un estándar alemán: el Passivhaus.

El estándar Passivhaus comenzó a utilizarse en el año 1991, cuando se construyeron las primeras casas con estas características en los países del centro de Europa. En la actualidad ya son miles las que se levantan por todo el mundo.

Características de las casas pasivas

Casa pasiva
Fuente: Wikimedia/Phase9 CC BY 3.0

Las características de las casas pasivas son, precisamente, las que establece el ya consolidado estándar Passivhaus. Así, estas viviendas necesitan un consumo energético muy bajo, gracias a su buen aislamiento térmico en paredes y cubiertas, a la eliminación de puentes térmicos, a la instalación de ventanas y puertas dobles o triples, y a su sistema de ventilación. También se utilizan para su construcción y diseño, entre otros componentes y elementos, estufas de pellets, suelos radiantes, maderas de bosques controlados y pinturas minerales.

Ventajas de las casas pasivas

Centrum Veronica Hostein
Fuente. Wikimedia/Pavouk CC BY-SA 3.0

Además del destacado cuidado del medio ambiente y el bajo consumo energético, que contribuye a que el gasto en aire acondicionado y en radiadores o calefacción sea mucho menor que en otro tipo de viviendas, las casas pasivas cuentan con otras ventajas para aquel que las habita.

En las casas pasivas las temperaturas son agradables durante todo el año. Además, su diseño inteligente y la distribución de sus ventanas contribuyen a que sea posible aprovechar durante más tiempo la luz natural. Como resultado, la energía necesaria para calentar o refrescar la casa es mucho menor, al igual que se tarda más tiempo en encender lámparas y focos que en una casa convencional. Asimismo, la eliminación de los puentes térmicos disminuye la posibilidad de que se produzcan problemas derivados de la humedad y de la condensación, como pueden ser las manchas de moho y la aparición de hongos.

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