Levantarse por la mañana y degustar un sabroso café es uno de esos placeres de la vida que nos pone en marcha a muchos de nosotros. Pero conocer sus distintos tipos y cualidades, y distinguirlos adecuadamente, resulta fundamental para escoger la variedad que más nos guste y mejor nos siente, sobre todo ahora que en el mercado encontramos una selección infinita de posibilidades.

Para ayudarte a convertirte en un experto cafetero, hoy vamos a tratar una de las características del café imprescindible para seleccionarlo: su intensidad. Te explicamos qué significa la intensidad del café para que nunca más vuelvas a dudar cuando te quedas mirando los adjetivos o los números que aparecen en los envases de la mayoría de los paquetes.

Sabor del café

taza de café
Fuente: Pixabay/StockSnap

Cuando hablamos del café es inevitable pensar en su sabor y en el aroma. En ambos influye la intensidad, aunque esta no tenga nada que ver con la acción de la cafeína, por más que sea habitual que se confundan.

La intensidad del café hace referencia en el momento de su cata a ese sabor característico que puede ser suave y sutil o fuerte y con mucho cuerpo, más o menos amargo. Este sabor e intensidad varían en función del tipo de grano de café, su procesado, el tueste y la forma de prepararlo, es decir, el tipo de cafetera que usas para ello. Una forma sencilla de ver esa diferencia es el café de filtro y el café espresso o el ristretto, ya que estos últimos tienen un sabor más fuerte que el de la típica cafetera americana.

En definitiva, cuando se habla de intensidad del café se hace referencia al grado más o menos fuerte con el que se percibe en boca su sabor y el aroma que emana.

Escalas de intensidad de café

café
Fuente: Pixabay/GabiSanda

Lo más habitual es que los fabricantes indiquen la intensidad del café con una escala numérica. Hay fabricantes que valoran la intensidad de 1 a 10 y otros con escalas de 0 a 13, siendo el número más elevado el de mayor intensidad máxima. Pero también los hay que simplemente señalan la misma con adjetivos como forte, fortissimo, estremo o intenso. Y también son habituales las marcas que indican ambos en sus envases.

La escala numérica es la más habitual en el café en cápsulas. De forma general, debes saber que cuanto más alto es el número, mayor es la acidez del café y cuanto más bajo sea ese número, más suave, ligero y ácido será el cuerpo. Así que suele recomendarse beber el café de mayor intensidad por la mañana al levantarse e ir bajando su graduación a lo largo del día.

No obstante, cada fabricante utiliza una escala diferente, por lo que dependerá de la marca. Así, hay algunas en las que un café con una intensidad 8 es tan potente como uno de intensidad 12 en otra. Lo mejor sería que la escala estuviera consensuada y fuera común a todos ellos, pero esto no sucede, tal y como pasa con las prendas de ropa, de manera que tendrás que probar y simplemente tomar ese etiquetado como orientación.

La cafeína y la intensidad del café

café con leche
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Que un café sea intenso no significa que tenga mayor cantidad de cafeína, ya que el sabor y el aroma puede ser intenso incluso en un buen descafeinado. Recuerda que entre todos los aspectos que contribuyen a que un café tenga más cafeína se encuentra la forma de elaboración.

El café espresso tiene una cantidad más concentrada de cafeína, pero como su cantidad es pequeña, ingerirás menos que con un café largo aunque sea de cafetera de goteo.

Variedades de café

café caliente
Fuente: Pixabay/PhotoMIX-Company

Por último, debes tener en cuenta que hay variedades de café que son más intensas que otras y que no siempre gustan a todo el mundo precisamente por eso. Las variedades más intensas que encontrarás más fácilmente comercializadas por cualquier marca son la arábica y robusta.

De hecho, un café que sea 100 % robusta puede tener hasta tres veces más de cafeína que otro tipo de café y es ese elevado contenido en cafeína el que provoca que tenga ese sabor amargo tan característico y una textura más áspera. El arábica, también conocido como arábigo, tiene algo menos de cafeína y su sabor es más ácido y afrutado. Se trata de la variedad de café más cultivada del mundo. Es frecuente encontrar mezclas de ambas variedades para equilibrar sus cualidades y aprovechar las mejores características de ambos.

Y para preparar un buen café, sea cual sea la cafetera que uses o el tipo de café que elijas, no pases por alto el agua. Esta ha de ser de calidad, así que lo mejor es que selecciones agua mineral y olvides la del grifo. Algo tan sencillo marca por completo la diferencia.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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