Siete ideas para restaurar un mueble

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A veces, el primer impulso que nos invade cuando tenemos un mueble algo deteriorado es tirar con él a la basura. En otras ocasiones, ni siquiera es que esté dañado, sino que queda desactualizado al redecorar un cuarto y no conseguimos que esa mesa o taburete combine con el resto.

Antes de sucumbir a ese primer impulso, vale la pena que valores si puedes darle un nuevo aspecto y disfrutar de él unos cuantos años más. Para ello, hoy te proponemos siete ideas para restaurar un mueble.

Mano de pintura

mueble
Fuente: Flickr/G Lowles Interiors CC BY-ND 2.0

Cierto es que pintar resulta lo más sencillo para darle una nueva vida a una pieza de nuestro mobiliario. Y si nunca has probado darle una mano de pintura a uno de tus viejos muebles, te sorprenderá el resultado.

Las opciones que tienes son varias. Puedes lijarlo y barnizarlo en su tono natural o puedes lacarlo en blanco para añadirle un toque minimalista. Una de las opciones más espectaculares es utilizar una pintura a la tiza. En este último caso puedes dejar un acabado limpio e igualado o aplicarla de una forma con la que convertirlo en un mueble vintage. Este resulta perfecto para cómodas, aparadores, mesitas y escritorios, ya sea pintándolas por completo o respetando algunas de las partes de madera que mejor se conserven con barniz.

Tapizados

Tapicería
Fuente: Pixabay

Cambiar el tapizado de un mueble para restaurarlo es otro clásico, aunque resulte un poco más complicado hacerlo en casa en algunos casos. Lo más fácil es comprar una de las muchas fundas de sofá o de sillas que ya se venden en el mercado. Si lo único deteriorado era la tela, bastará con que le coloques la nueva. Para el caso de que las patas o el respaldo de las sillas cuenten con ralladuras, necesitarás repararlo y aplicar barniz o una mano de pintura antes de ponerle su nuevo atuendo.

Découpage

Décopauge
Fuente: Youtube

Otra opción es emplear en nuestra pieza de mobiliario a restaurar la técnica del découpage. Se trata de pegar con los productos adecuados trozos de tela, papeles decorados o papel pintado, que ofrece un resultado que queda especialmente bien cuando se combina con pinturas de tiza. No obstante, antes de lanzarte con esta técnica, si nunca la has utilizado, es mejor que practiques en algún proyecto pequeño primero, como el fondo de una bandeja o una caja de madera.

Transferencias decorativas

Taburete
Fuente: Pixabay

A través de las transferencias decorativas o transfer, se trasladan frases, dibujos o imágenes a la superficie sobre la que trabajamos. Así, si tenemos reparada la madera o le hemos aplicado ya la pintura que ha dejado al mueble como nuevo, podemos terminarlo con una frase o dibujo que le darán un toque de lo más actual.

De tal forma, con un tratamiento previo adecuado podemos transformar un aburrido taburete. Si pintas el extremo de las patas, taparás esa zona desgastada y podrás coordinarlo con el resto de la decoración.

Patas nuevas

patas
Fuente: Pixabay

Una de las formas más fáciles de transformar una mesilla o una mesa en otra nueva es cambiar sus patas. A la venta encontrarás patas sueltas de todas las formas, materiales (forja, hierro, madera, etc.) y colores, las cuales se colocan fácilmente, y convierten a un antiguo mueble de interior o de exterior en una pieza por completo diferente.

Por otro lado, además de pintar las sillas, puedes restaurarlas transformándolas en mesitas de noche o auxiliares, al quitar su respaldo, y si lo deseas también puedes colocarles unas patas nuevas.

Ruedas

mesa
Fuente: Pixabay

En el supuesto de que tengas una pequeña estantería o un baúl al que te has decidido darle una mano de pintura pero que no te acaba de convencer su acabado, una buena idea es colocarle unas ruedas. Las ruedas también te servirán para aprovechar cualquier tabla pequeña de madera y convertirla en un soporte auxiliar, muy útil para colocar la CPU del ordenador, por ejemplo. De igual modo, si tienes algún palé en casa o similar, no te deshagas de él, ya que una mano de pintura y unas buenas ruedas lo convertirán en una mesa de centro perfecta.

Pizarra

pizarra
Fuente: Pinterest

La pintura de pizarra resulta espectacular para restaurar un mueble y dejarlo irreconocible. Puertas, mesas o laterales de armarios y tapas de baúles son algunos lugares donde queda especialmente bien aplicarla. Además, entusiasmará a los más pequeños. Incluso puedes pintar alguna zona de la pared con ella para permitir que exhiban sus dibujos artísticos sin correr riesgo de que usen los rotuladores. Puedes encontrarla comercializada en los tradicionales botes de pintura y en spray.



Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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