Si es necesario comprender la factura de la luz, y en ocasiones parece que hay que descifrarla, otros gastos de nuestro hogar pueden venir facturados de tal forma que también cueste especialmente entenderlos. Este hecho no es baladí; al fin y al cabo, comprender este tipo de consumos y cobros resulta imprescindible a la hora de poder gestionar nuestra economía y ahorrar en nuestras casas. Así que hoy te explicamos los conceptos de la factura del agua para que puedes entender los distintos puntos en los que se divide y qué es lo que incrementa el precio del consumo de este servicio.

Servicio municipal de aguas

Fuente: Pixabay

Antes de nada, debes tener claro que según dónde vivas la factura y la empresa suministradora del servicio van a ser por completo diferentes. Estos es así porque el servicio de aguas es competencia de los municipios, así que las tarifas, las cuotas y los posibles cargos extras son decididos por el ayuntamiento en el que se encuentra la vivienda, la finca, el garaje o el local. Y no creas que la diferencia no se nota, ya que de un municipio a otro puede haber tarifas que se multipliquen en más de un 200 por cien.

Tipos de cuota

Fuente: Pixabay

A mayores de las particularidades de cada ayuntamiento a la hora de cobrar el agua, sí que es posible hablar de tres tipos de cuotas: la cuota de servicio, la cuota de consumo y la cuota suplementaria.

La cuota de servicio es la cantidad fija que pagas por tener tu vivienda o inmueble abastecido. Esta cuota fija tienes que abonarla siempre. Por el contrario, la cuota de consumo varía en función de la cantidad de metros cúbicos de agua que consumas en determinado periodo de tiempo.

La cuota de servicio y la cuota de consumo aparecen reflejadas en todas las facturas. No obstante, la cuota suplementaria aparece solo en ocasiones, ya que es aquella que se fija en el caso de tener que financiar obras en las infraestructuras o medidas medioambientales, como puede ser una nueva depuradora.

Conceptos de la factura

A efectos prácticos, en la factura del agua han de aparecer detallados los datos de la empresa suministradora, los datos del contrato del servicio de agua, la fecha de facturación, la forma y plazos de pago, y las lecturas y el consumo del contador del agua correspondientes al periodo facturado.

Pero además de estos datos, si nos fijamos en los conceptos que detallan por qué se nos cobra, hallaremos cinco: el suministro, el canon, la tasa de alcantarillado, la tasa de residuos y el IVA.

El suministro del agua hace referencia a la suma de la cuota fija del servicio, en función del diámetro de la tubería y del caudal contratado, y la cuota variable según el consumo realizado. El canon del agua es un impuesto para incentivar un consumo responsable y no desperdiciar tal bien.

Tasa de alcantarillado y tasa de residuos

Fuente: Pixabay

Además, son muchos los ayuntamientos que incluyen en la factura la tasa de alcantarillado y la tasa de residuos, que hacen referencia a la recogida de basuras, reciclaje, etc. Por último, a la cantidad total de todos estos conceptos ha de calculársele el IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido). La suma de todos estos conceptos te dará como resultado la cuantía que deberás pagar.

Así que, a efectos prácticos, si quieres reducir la factura de agua, tendrás que disminuir los metros cúbicos que consumes, para lo que te recomendamos leer nuestros consejos para ahorrar agua.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here