El pan es uno de esos manjares que parece increíble que pueda estar tan bueno con ingredientes tan sencillos como harina, agua y sal. Hay muchos tipos de pan a la venta y en cada comunidad encontrarás diferentes variedades. De hecho, es frecuente escuchar que el pan gallego es uno de los mejores de España.

Pero ya sea comprado o porque tú mismo te animas a prepararlo en tu cocina o eres de los que se compraron una panificadora para sacarle el máximo partido, en este ocasión vamos a darte algunos trucos y consejos para que el pan dure más días en un perfecto estado de conservación y desperdiciar menos comida.

Compra pan artesano

barra de pan
Fuente: Pixabay/Intuitivmedia

Antes de plantearte cómo conseguir que el pan que compres dure más tiempo, debes de tener claro que solo lo conseguirás con un producto de calidad. Es decir, el pan ha de ser artesano, elaborado con masa madre, ya que durará días en perfecto estado si lo almacenas bien.

Pretender que dure varios días una barra de pan blanco o que haya sido descongelada o que cuente con levaduras artificiales es un esfuerzo inútil.

Así que para degustar un pan rico durante varios días, cómpralo artesano o prepáralo tu mismo en casa. El precio de la barra artesanal es un poco más elevado que el resto pero compensa comprarla si tienes en cuenta que podrás comerlo durante dos o tres días, mientras que el otro seguro que acaba parte de él en la basura.

Guarda el pan en bolsas de tela o panera

pan de pueblo
Fuente: Pixabay/luiza_83

Para conservar el pan varios días y que mantenga ese aspecto fresco y crujiente, debes guardarlo o bien en una bolsa de tela, mejor de lino o de algodón, o en una panera de madera. Si no tienes ninguna de ellas, puedes optar por una bolsa de papel. Seguro que te has fijado que es donde normalmente te lo entregan en la panadería. Estos materiales permiten que el pan respire y mantenga la humedad.

No introduzcas nunca el pan en la nevera. Y ten en cuenta que el pan casero recién hecho que prepares tú mismo en casa debes esperar a que enfríe antes de guardarlo. Por el contrario, el plástico provoca que el moho aparezca más rápidamente, así que no es una buena opción.

Elige una panera adecuada

panera
Fuente: www.amazon.es

Si en tu casa se consume con frecuencia pan o eres un cocinillas, lo mejor es que inviertas en una buena panera. En el mercado las encontrarás de diversos materiales. Una de las mejores opciones es la de madera, aunque en los sitios con mucha humedad ambiental, puede que no te resulte la más adecuada y prefieras una de tela y alambre o de acero inoxidable.

En todo caso, evita las de plástico, ten en cuenta el tipo de pan que sueles comprar o preparar para calcular el tamaño de la panera que necesitas y comprueba que cuente con una buena ventilación, precisamente por esa necesidad de que el pan respire para conservarse mejor.

Congela bien el pan

bollos de pan
Fuente: Pixabay/MelanieFHardy

Lo primero que has de saber es que nunca se debe congelar el pan que haya sido congelado previamente. Esto sucede con muchas de las barras a la venta en las grandes superficies y en los supermercados, que encontrarás a precios muy bajos, por lo que volvemos a la importancia del pan artesano. No hay ningún problema en congelar este tipo de pan.

No obstante, has de tener en cuenta que debes congelarlo antes de que empiece a endurecerse. Para ello, tendrás que utilizar una bolsa específica para alimentos congelados y sellarla bien. Si vas a consumirlo en rebanadas, mejor congélalo ya cortado. Incluso puedes preparar varios paquetes con unas pocas rebanadas para ir descongelando solo lo que vayas a comer. Un buen truco es poner papel de horno entre ellas al introducirlo en la bolsa. Evitarás que se peguen las unas con las otras y facilitarás la posterior descongelación. Y recuerda que no debes mantener el pan en el congelador en un tiempo superior a 4 semanas.

Descongela el pan a temperatura ambiente

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Fuente: Pixabay/Alexas_Fotos

Lo mejor a la hora de descongelar el pan es que lo dejes en el exterior a temperatura ambiente, aunque si no tienes tiempo o no has sido previsor, siempre tienes la opción de sacarlo del congelador y pasarlo por el horno, la tostadora o la sartén. De esta forma, la corteza recuperará un poco de esa característica crujiente y la miga se pondrá blanca, recordando al pan recién hecho. Pero ten en cuenta que si lo haces así debes comerlo caliente, ya que una vez se enfríe endurecerá con rapidez.

La opción que debes descartar por completo es el microondas. Nunca debes descongelar el pan en este electrodoméstico. Si lo haces, lo único que conseguirás será que la masa quede como chicle.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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