¿Tú también cometes estos errores al cocinar una tortilla de patatas?

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Uno de los platos más famosos de la gastronomía española es la tortilla de patatas. Y es que resulta increíble cómo una receta con tan pocos ingredientes y tan habituales, como la patata y el huevo, puede tener un sabor tan delicioso y gustar a casi todo el mundo.

Todos tienen su particular truco para prepararla y no siempre sale tan perfecta como gustaría; sin embargo, hay algunos errores típicos que cometemos al hacer tortilla de patatas que hemos de evitar si queremos triunfar con ella en cualquier ocasión. Tal vez no cometas ninguno, pero por si acaso, revisa si pecas de caer en alguno de estos malos hábitos a la hora de cocinarla.

¿Cómo no preparar una buena tortilla de patatas?

Usar ingredientes de baja calidad

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Fuente: Pixabay/stevepb

Este error es habitual a la hora de preparar muchas recetas y debemos evitarlo a toda costa. Utilizar ingredientes de baja o mala calidad nunca contribuirá a que tu plato esté perfecto o delicioso, sobre todo, cuando hablamos de recetas muy simples y básicas, de pocos ingredientes, en los que es imposible disfrazar el sabor y engañar al paladar.

Para una tortilla de patatas excepcional necesitas huevos de corral, de gallinas criadas en libertad, al igual que unas buenas patatas y cebolla, para el caso de que uses esta última. Hay mucho debate respecto a la tortilla con cebolla y sin cebolla, y de hecho la famosa tortilla de Betanzos no la lleva, así que no te compliques la vida y prepárala como más te guste, siempre que la cebolla sea de calidad.

Utilizar una sartén inadecuada

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Fuente: Pixabay/Ernest_Roy

Si los ingredientes de calidad resultan fundamentales, los utensilios a utilizar para preparar una deliciosa tortilla de patatas también lo son. Y, entre ellos, el más fundamental es la sartén.

La sartén para preparar la tortilla ha de ser antiadherente. Y deberás tener en cuenta que su tamaño influirá en su grosor final. Cuanto más pequeña sea, más gruesa será la tortilla y más costará que cuaje; cuanto más delgada la hagas, más sencillo será que te salga perfecta, porque enseguida se cocinará, con menor riesgo de quemarse por alguna parte.

Recuerda que la tortilla ha de prepararse siempre a fuego suave. Normalmente, calcula unos dos minutos y medio por cada lado si usas una sartén de unos 24 centímetros.

Calcular mal los ingredientes

Otro error muy común es calcular mal los ingredientes. Es frecuente usar huevos de menos, por lo que jamás te quedará tan cuajada y jugosa como debe. Para asegurarte de que te salga perfecta, los cocineros recomiendan calcular media docena de huevos medianos de corral por cada 300 gramos de patatas y 150 gramos de cebolla.

Utilizar los huevos fríos

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Fuente: Pixabay/Engin_Akyurt

Este error también suele ser habitual, muchas veces por puro desconocimiento. Y es que no debes usar nunca los huevos fríos, recién sacados de la nevera, o quedarán más líquidos y costará que cuajen. Lo ideal es que los quites un poco antes de tener que utilizarlos, para que cojan una temperatura ambiente. Bate los huevos mientras se fríen las patatas y añade una pizca de sal, y déjalos reposar hasta que aquellas estén en su punto para mezclar los ingredientes.

Freír las patatas

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Fuente: Pixabay/congerdesign

Entre todos los errores que puedes cometer, uno de los peores es freír la patatas. Así será imposible que la tortilla salga sabrosa. Deberás pocharlas y que solo estén ligeramente doradas por abajo. Para conseguirlo, no eches una cantidad de aceite igual a cuando las vas a freír, tendrás que echar algo menos, sin llegar a cubrirlas. Saltéalas, removiendo y dejando que pochen, pero nunca llegando a estar fritas. En unos 10 o 15 minutos deberían estar listas para el siguiente paso.

No ligar huevo y patatas fuera de la sartén

Nunca se deben echar directamente los huevos en la sartén sobre las patatas, otro error que suele ser frecuente. Tendrás que escurrir las patatas y la cebolla y echarlas en los huevos batidos para ligarlas bien en un bol. Liga bien todo ellos hasta formar una mezcla homogénea antes de volver a echar en la sartén. Y recuerda que esta debe estar bien caliente para que se cuaje bien y se vaya cocinando de manera uniforme.

Taparla con papel de aluminio

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Fuente: Pixabay/Schnauzer

Nunca tapes la tortilla con otro plato o con un papel de aluminio, ni cuando la tengas en la sartén ni cuando la quites, puesto que lo único que conseguirás será que se siga recociendo cuando ya está lista. Si has seguido bien todos los pasos anteriores, echarás tus esfuerzos por tierra si la cubres.

Como toque final, puedes servirla con una buena ensalada o con unos pimientos de Padrón. Tus comensales querrán repetir seguro. Y si no es en la comida, este plato español te sacará de más de un apuro. ¿Quién se puede resistir a un bocata o a un pincho de tortilla?



Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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