De un tiempo a esta parte cada vez se escucha más hablar de un producto de higiene como el champú comercializado en pastillas. Este formato provoca dudas, cuando no desconfianza, en muchos consumidores. ¿Es más ecológico? ¿Resulta efectivo? ¿Su precio es más elevado que el líquido?

Vamos a contestar a esas preguntas para contarte cuáles son las ventajas e inconvenientes del champú en pastillas, de manera que puedas valorar si probarlo y cómo adecuarlo a tus hábitos y tu forma de vida.

Ventajas del champú sólido

Champú sólido
Fuente: pexels/Nono Bayar

Así como todos estamos muy habituados a la clásica pastilla de jabón de baño, en la actualidad, es posible adquirirla también para el cabello, aunque no todos los consumidores la hayan probado todavía.

Si te animas a probarlo tienes que saber que el champú en pastillas o sólido tiene mucho menos impacto medioambiental que el que se vende en formato líquido. Y también se caracteriza por estar elaborado con ingredientes naturales, sin incluir ni siliconas ni parabenos.

Otra de las ventajas es la relativa a la facilidad de su transporte. La pastilla para lavar el cabello pesa poco y te cabe en cualquier sitio, así que resulta ideal para viajar o ir al gimnasio. Y no te preocupes por la fecha de caducidad, ya que dura más que el champú en botellas. Su larga duración, además, contribuye a que tenga una estupenda relación calidad precio, por lo que no te va a salir mucho más caro que el otro, e incluso puedes encontrarlo en tamaño mini por poco más de un euro.

Ten en cuenta que con el champú en pastillas vas a utilizar exactamente la cantidad que necesitas, ya que solo has de humedecer la pastilla, frotarla con las manos y lavar el cabello.

Inconvenientes del champú en pastillas

cabello mojado
Fuente: Pixabay/Monsterkoi

El principal inconveniente del champú sólido estriba en que todavía no resulta demasiado frecuente encontrarlo en las tiendas de barrio o en los supermercados, aunque hay algunas grandes cadenas que ya lo ofrecen incluso en su marca blanca. Pese a ello, de forma general, son muy pocas las compañías que lo comercializan.

Por otro lado, cuesta habituarse a utilizarlo, por lo que suele ser necesario un periodo de adaptación hasta sacarle partido y estar satisfecho con el resultado. No obstante, aunque muchos de los champús sólidos que se comercializan son por completo ecológicos, sí hay algunos que contienen sulfatos y precisamente son aquellos con los que los consumidores narran malas experiencias en cuanto a sus resultados. Así que antes de probar uno, te aconsejamos que te fijes muy bien en sus ingredientes, ya que la diferencia es notable entre unos y otros.

Cómo elegir el champú sólido

Cabello
Fuente: Pixabay/StockSnap

Preferiblemente has de rechazar los champús sólidos con sulfatos. Hay marcas que sustituyen los sulfatos por la sosa caústica, que es una de las formas más tradicionales de hacer el jabón. Si vas a usar el champú puntualmente, no tendrías por qué tener problemas con este tipo, pero si va a ser tu champú habitual, debes saber que la sosa termina dañando el pelo a la larga, ya que lo vuelve áspero y dificulta su desenredo.

Lo mejor será que optes por los champús elaborados con surfactantes suaves, que se caracterizan por un PH perfecto para el cuero cabelludo, ya que funcionan sin irritarlo, y se adecúan a todo tipo de cabello. Este tipo de ingredientes vienen señalados en las etiquetas como SCS (Sodium Coco Sulfate) o SCI (Sodium Cocoyl Isethionate). En los ingredientes secundarios, tal y como sueles hacer con los champús tradicionales, fíjate en los más idóneos para tu tipo de pelo: graso, seco, con caspa, etc.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here