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El 67% de los españoles reclama que las empresas tecnológicas impidan a los Gobiernos el acceso a sus datos

Amnistía Internacional lanza una campaña contra la vigilancia masiva de EEUU y la Alianza de los Cinco Ojos bajo el lema #DejendeSeguirme

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La opinión pública mundial censura la vigilancia masiva de las telecomunicaciones por parte de los Gobiernos de la Alianza de los Cinco Ojos (Reino Unido, EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda). Es una de las conclusiones de una encuesta de la ONG Amnistía Internacional (AI), que lanza hoy una campaña bajo el lema #DejenDeSeguirme.

AI critica la interceptación de millones de comunicaciones por parte de estos países, bajo la disculpa de la seguridad.

"La vigilancia masiva por parte de Estados Unidos del uso de Internet y del teléfono indigna a la opinión pública mundial", han declarado los responsables de la campaña.

Según el estudio, en el que participaron 15.000 personas de 13 países de todos los continentes, el 71% de los encuestados rechaza rotundamente el control por Estados Unidos del uso de Internet. Por otra parte, casi dos tercios afirman que quieren que las empresas de tecnología —como Google, Microsoft y Yahoo— protejan sus comunicaciones para impedir el acceso del gobierno.

“Estados Unidos debería ver esta encuesta como una advertencia de que la vigilancia está perjudicando su credibilidad"

“Estados Unidos debería ver esta encuesta como una advertencia de que la vigilancia está perjudicando su credibilidad. El presidente Obama debería escuchar la voz de los ciudadanos de todo el mundo y dejar de usar Internet como una herramienta para recoger datos masivos sobre la vida privada de las personas”, afirmó Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

En junio de 2013, Edward Snowden reveló que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense estaba autorizada para vigilar el uso del teléfono y de Internet en 193 países del mundo. En una representación de las capacidades de vigilancia de la agencia, se reveló que ésta recogía 5.000 millones de registros de ubicación de teléfonos móviles al día y 42.000 millones de registros de Internet —incluidos correos electrónicos e historiales de navegación— al mes.

Dos tercios de los españoles consultados, contra la vigilancia

En los 13 países en los que se hizo la encuesta, la gente rechazaba que su propio gobierno interceptara, almacenara y analizara su uso del teléfono y de Internet. Por término medio, había el doble de encuestados contrarios a la vigilancia por parte de su gobierno (59%) que de encuestados a favor (26%).

Quienes más se oponían a la vigilancia masiva por parte de su propio gobierno eran, de nuevo, los encuestados de Brasil (65%) y Alemania (69%). España, donde las informaciones de que la NSA había intervenido 60 millones de llamadas telefónicas españolas fueron recibidas con indignación en 2013, también estaba entre los primeros países contrarios (67%).

Presión a las tecnológicas

Otro de los actores en el punto de mira de este campaña son las empresas tecnológicas, por su responsabilidad en facilitar o no impedir a los Gobiernos el acceso a su ingente cantidad de datos de los ciudadanos.

Las personas encuestadas que creen que las empresas de tecnología —como Google, Microsoft y Yahoo— tienen la obligación de ayudarles a proteger su información personal frente a los gobiernos (60 por ciento) son más que las que están de acuerdo en que estas empresas faciliten a las autoridades el acceso a los datos (26 por ciento).

Snowden reveló que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense estaba autorizada para vigilar el uso del teléfono y de Internet en 193 países

En 2013, unos archivos filtrados de la NSA revelaron que las empresas de tecnología habían colaborado con las autoridades estadounidenses para facilitar la vigilancia del uso de sus aplicaciones, como el correo electrónico y las plataformas de medios sociales.

“Las empresas de tecnología tienen que tomar una decisión sobre el futuro de Internet. ¿Debe ser un lugar de expresión o de represión? Pueden pedir a sus usuarios que dejen su derecho a la intimidad en la puerta cuando se conecten o darles el control sobre sus datos personales”, dijo Salil Shetty.