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Amenazas mundiales Los líderes políticos, los culpables del cambio climático, la obesidad y la desnutrición 

Los autores de un informe elaborado para la revista 'The Lancet' piden la creación de un fondo de casi un millón de euros para limitar la "influencia" de las autoridades políticas sobre la industria alimentaria y viceversa.

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'The Lancet' culpa a los líderes políticos de generar "las mayores amenazas" mundiales - Reuters/Brendan McDermid

Un informe llevado a cabo por la Comisión de Obesidad de la revista The Lancet culpa a los líderes políticos de todo el mundo de las altas tasas de obesidad, desnutrición y cambio climático, las "mayores amenazas" para la población.

Dirigidos desde la Universidad George Washington (Estados Unidos), la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda y la Federación Mundial de Obesidad, la Comisión es el resultado de un proyecto de tres años liderado por 26 expertos de 14 países.

En el trabajo, los autores urgen a crear un fondo de casi un millón de euros (un millón de dólares), así como estrategias que mejoren la política alimentaria y productiva de los países para mejorar la salud de sus poblaciones, el medio ambiente y el bienestar económico. Todo ello, con el objetivo de limitar la "influencia" de las autoridades políticas sobre la industria alimentaria y viceversa.

A su juicio, el establecimiento de una Convención Marco sobre Sistemas Alimentarios, similar a las convenciones mundiales para el control del tabaco y el cambio climático, restringiría la influencia de la industria alimentaria en la formulación de políticas y movilizaría la acción nacional para lograr sistemas alimentarios saludables, equitativos y sostenibles.

"Aunque los alimentos difieren claramente del tabaco porque son necesarios para sustentar la vida humana, los alimentos y las bebidas no saludables no lo son. Una convención marco sobre sistemas alimentarios ayudaría a empoderar a las naciones contra intereses comerciales creados, redirigir los vastos subsidios que actualmente benefician a las industrias no saludables y proporcionar una transparencia total", han aseverado los expertos.

Las partes deben ser "transparentes y responsables"

En este punto, los responsables del informe han destacado la necesidad de que todas las partes sean "transparentes y responsables" cuando tratan con la industria o trabajan para promover sus intereses, por lo que han subrayado la importancia de que no haya ventajas o incentivos fiscales para producir alimentos y bebidas que dañen la salud humana y ambiental.

Y es que, tal y como han recordado, las políticas que se han dado a la obesidad, desnutrición y cambio climático han sido "inaceptablemente lentas" debido a la reticencia de los responsables políticos a la hora de implementar políticas efectivas. "La desnutrición está disminuyendo muy lentamente para alcanzar los objetivos globales, ningún país ha revertido su epidemia de obesidad y las respuestas de políticas integrales a la amenaza del cambio climático apenas han comenzado", han avisado.

Asimismo, los expertos han comentado que las subvenciones gubernamentales de unos 430.000 millones de euros (500.000 millones de dólares) destinadas a las industrias de la carne de vacuno, productos lácteos y otros alimentos deben ser transferidos a una agricultura "sostenible y saludable", así como los más de 4 billones de euros (5 billones de dólares) de los combustibles fósiles, redirigidos a las energías renovables y al transporte sostenible.

"Los tres peligros globales están relacionados con la producción en masa de alimentos procesados y pobres en nutrientes, que no sólo causan obesidad y desnutrición, sino también las principales emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático", han zanjado los especialistas.