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La Asamblea francesa tumba el plan anti-descargas

La Cámara Baja rechaza, contra todo pronóstico, la polémica ley que sanciona el intercambio gratuito de archivos en Internet y coloca al proyecto en una compleja maraña

ANDRÉS PÉREZ

El ya larguísimo culebrón parlamentario de la ley francesa Creación e Internet, que prevé sanciones para quienes intercambien archivos a través de Internet, se enriqueció el jueves con un penúltimo episodio con sorpresa bomba. In extremis, en una votación que debía ser un mero acto protocolario, la Cámara Baja votó la anulación y el rechazo definitivo al texto impulsado por Nicolas Sarkozy y su esposa Carla Bruni.

El 2 de abril pasado, todo parecía indicar que la ley saldría adelante, con la aprobación en el pleno de la Cámara Baja del proyecto de ley . Pese a la polémica por las sanciones de desconexión previstas contra quienes descargan, pese al monstruo burocrático creado y pese a las dificultades de aplicación, parecía terminar así la caótica y larguísima tramitación parlamentaria, iniciada en otoño pasado.

Eso era no contar con que el texto, dadas las modificaciones que ha sufrido en el vaivén parlamentario, tenía que volver a una comisión mixta Senado-Asamblea Nacional, antes de pasar por una última votación en el pleno de esta última Cámara.

Sarkozy creía haberlo dejado todo atado y bien atado al filo de las vacaciones parlamentarias de primavera. Pero, a su paso por la comisión mixta el martes, sus señorías tuvieron a bien endurecer aún más un texto ya de por sí cargado de tintas, instaurando el principio de que un inter-
nauta sancionado con la desconexión por haber descargado obras debería, pese a todo, seguir pagando su cuota de Internet.

La mañana del jueves, los senadores en pleno no vieron mayores problemas y aprobaron esa versión definitiva del texto. Pero el rumor iba creciendo minuto a minuto por lo osado de la maniobra de la "doble pena". Cuando el proyecto de ley llegó a la Cámara Baja para la últimísima y, en principio, meramente protocolaria votación, ya era demasiado tarde. La mayoría de los diputados sarkozystas prefierieron ausentarse de una Cámara ya de por sí bastante vacía, antes que tener que asentir en silencio a una ley que muchos juzgan tan injusta como inaplicable.

A mano alzada, a la hora del telediario, con un hemiciclo realmente desierto, 21 diputados votaron contra el proyecto de ley, y sólo 15 a favor. Bofetada mayúscula para Nicolas Sarkozy que se lleva, con este texto de ley, el que es su segundo revés parlamentario. Dos parlamentarios de la coalición parlamentaria cuasi-sarkozyana se atrevieron incluso a votar contra la ley P2P.

Ahora, el escenario del plan antipiratas Sarkozy se complica mucho. El ministro de Relaciones con el Parlamento, un auténtico sarkólatra llamado Roger Karoutchi, se apresuró a afirmar que el texto simplemente "queda retrasado sólo unas semanas", afirmando que volverá a depositarlo en la mesa de la Asamblea Nacional el 27 de abril próximo.

Problemas para el Gobierno

Eso es olvidar tres detalles de peso. El primero es que, si bien el Gobierno tiene derecho formalmente a presentar el mismo proyecto de ley en segunda lectura, sufre el riesgo de que las mismas causas produzcan los mismos efectos, y nada le garantiza que no acabe en el mismo atolladero seis meses después.

El segundo detalle que cambia el panorama es que ha crecido el conocimiento de sus señorías sobre Internet, y ahora están menos dispuestos a aceptar el cuento de que el castigo y la sanción del P2P son la única manera de proteger la financiación de la cultura.

Varios grandes nombres del cine y la cultura, como Chiara Mastroianni, Victoria Abril o Cathérine Deneuve han lanzado un comunicado que es un auténtico grito de guerra contra el plan Sarkozy-Bruni y en nombre, precisamente, de la cultura y la creación.

La asociación net-activista La Quadrature du Net , muy activa a la hora de informar a los diputados sobre los riesgos de la ley Creación e Internet, ha saludado la "fantástica victoria de los ciudadanos" contra "la voluntad del Gobierno de controlar Internet". No obstante, expresó su temor de que el texto "regrese de una forma u otra mediante un artificio de tramitación".

El diputado derechista Nicolas Dupont-Aignan, representante del ala gaullista contraria a Sarkozy, declaró estar "orgulloso de formar parte de los 21 diputados que rechazaron el texto". El presidente del grupo parlamentario socialista en la Asamblea, Jean-Marc Ayrault, reclamó al Gobierno que "tome nota de la votación".

En la Unión Europea, los Gobiernos de los 27 y la Eurocámara perseguirán estas próximas semanas un acuerdo final sobre un amplio paquete legislativo de las telecomunicaciones. Bajo una enorme presión de Francia, las dos instituciones negocian si bendicen el modelo de los tres avisos de Sarkozy y permiten, a nivel europeo, el corte de la conexión por parte de los operadores a quienes descarguen, o refuerzan el rol de los jueces para determinar quién debe ser privado de derechos fundamentales.

Por otra parte, empresas del sector, como Skype o Daily Motion, denuncian que otras disposiciones de la reforma legal permitirán a los operadores restringir a su antojo el uso de ciertos servicios, como las llamadas por Internet. Para Jean-Jacques Sahel, responsable de política europea de Skype, la reforma "pone en riesgo la neutralidad de la Red y deja en manos de los proveedores europeos la libertad del usuario de instalar los programas y servicios que quiera".

La UE espera conseguir un acuerdo político sobre el tema este mismo mes, para que sea ratificado formalmente antes del fin de la legislatura, informa Daniel Basteiro desde Bruselas.