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Doñana, bajo la supervisión de la Unesco

Las amenazas que sufre el parque podrían arrebatarle sus títulos, según los ecologistas

FRAN GRIMALDI

El posible dragado del Guadalquivir, el excesivo cultivo de la fresa y el futuro oleoducto Balboa son las tres amenazas que se ciernen sobre Doñana y que podrían hacerle perder sus títulos internacionales, según denunció ayer WWF España. Una delegación compuesta por expertos de la Unesco, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y Ramsar inspeccionarán desde hoy y hasta el próximo sábado, sobre el terreno, la gestión del espacio protegido para comprobar si su estado de conservación cumple los requisitos que lo hicieron merecedor de reconocimientos como Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad.

Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF en España, destacó ayer en Sevilla la importancia del río Guadalquivir "como vértebra principal" del enclave. Por ello, llamó a la reflexión a la Autoridad Portuaria de Sevilla recordándole que el dragado del río supondría "un golpe mortal de llegar a realizarse".

Los ecologistas recordaron que el problema surgió en 2003, cuando el Ministerio de Medio Ambiente aprobó el proyecto que permitiría la entrada de grandes buques al puerto de Sevilla. WWF España también advirtió del riesgo que puede acarrear la construcción de un oleoducto desde Extremadura hasta el puerto de Huelva. Su construcción, cuya autorización está pendiente de resolver el Gobierno central, supondría el paso de 200 barcos petroleros cada año junto al Parque de Doñana, lo que, según denunciaron los ecologistas, cuadruplica el riesgo actual de fuga del petróleo.

Los ecologistas denunciaron, además, el "caos" que suponen las más de 6.000 hectáreas de cultivos de fresas, que se abastecen con cerca de mil pozos ilegales que acaparan el 90% del agua del acuífero natural de Doñana. "Están estrangulando el parque bebiéndose su agua", aseguró Del Olmo.

Ayer, no obstante, la Junta de Andalucía anunció la inminente puesta en marcha del Plan de Ordenación de las Zonas de Regadíos ubicadas al norte de la corona forestal de Doñana. Este programa propone una redistribución de hectáreas que dará estabilidad acuífera a aquellas zonas de cultivos consideradas vitales para el desarrollo económico de la comarca de Doñana. Además, limitará la expansión de los regadíos que están directamente vinculados con el propio sistema hídrico y ecológico de la reserva natural.

Según WWF España, la Junta ha querido con ello atender a la Unesco con "los deberes hechos".