Público
Público

Facebook abre una brecha en la confianza de sus usuarios

Protección de Datos afirma que en Europa no sería legal la cesión vitalicia de contenidos que pretendía la red social

BLANCA SALVATIERRA

El poder de la Web 2.0 no lo tienen las redes sociales, los sitios de vídeo o los blog. Facebook, YouTube o Blogger, entre otros, no serían nada si millones de usuarios no subieran sus contenidos a estas páginas cada día. Hace dos semanas, Facebook decidió modificar las condiciones de su servicio sin previo aviso.

En los nuevos términos se especificaba que los usuarios cedían una licencia 'perpetua e irrevocable' sobre sus contenidos, aunque se dieran de baja. Este hecho tiene especial relevancia si se tiene en cuenta que, según datos de Comscore, 35 millones de usuarios utilizan este portal para subir sus fotografías.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, se apresuró a dar explicaciones en su blog sobre las nuevas medidas, pero éstas no convencieron a las más de 120.000 personas que se organizaron en un grupo de esta red social para pedir el regreso de las condiciones anteriores.

Con este escándalo, la compañía tuvo que retirar las modificaciones. Según los expertos, el error de Facebook ha sido cambiar las condiciones de uso sin consultar a sus usuarios, pese a que en el contrato se especifica que la compañía se reserva 'el derecho de cambiar, modificar, añadir o eliminar partes de estas condiciones en cualquier momento y sin aviso previo'.

Puede que las protestas de 120.000 personas no supongan un porcentaje elevado con respecto a los más de 175 millones de usuarios que se calcula que tiene esta red social, pero una brecha en la confianza de sus miembros puede provocar una herida profunda en su estructura.

Desde Facebook se pide a sus usuarios que presten atención a la fecha de actualización de las condiciones para saber si ha habido cambios. El abogado especializado en protección de datos Samuel Parra añade que 'para cubrir garantías, habría que avisar al usuario cuando entrase en su perfil para que, si no está de acuerdo, pudiera darse de baja'.

Por su parte, el director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo, sostiene que el problema no reside tanto en que las empresas intenten cambiar las condiciones de uso como en que los usuarios de redes sociales (casi ocho millones en España) ni siquiera sepan cuáles eran las originales. Además, añade que 'en Europa no sería legal pretender una apropiación vitalicia de los datos, algo en lo que la legislación es inequívoca'.

El último estudio de la AEPD e INTECO destaca que los términos de uso de las redes sociales, en general, son 'confusos, con redacciones extensas y de difícil comprensión', algo que el propio Zuckerberg ha reconocido. El estudio también detalla que, como consecuencia de un lenguaje legal complicado, es frecuente la cesión de parte de los derechos de los contenidos a favor de la plataforma. En concreto, la 'versión vinculante' de las condiciones de Facebook, con casi 7.000 palabras, está en inglés.