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Dos grupos rivales piden a la Junta que reabra Venta Micena

N. D.

El yacimiento de Venta Micena, en Orce, "está maldito", dice Paul Palmqvist, catedrático de Paleontología de la Universidad de Málaga. Su equipo fue el último que pudo excavar en este yacimiento en 2005. Desde entonces ha estado cerrado por la Junta de Andalucía. El equipo quiere volver allí este verano, algo que disputa con otro grupo rival con el que protagoniza una de las mayores polémicas de la paleontología española.

En 1982, Josep Gibert encontró en Venta Micena los restos de un cráneo que bautizó como Hombre de Orce. Su antigüedad, mayor que la de los homínidos de Atapuerca, lo convertía en el primer humano de Europa.

Poco después, otros expertos, entre ellos dos que habían colaborado con Gibert y apoyado su teoría, publicaban que el hueso era de un caballo. Así comenzó una polémica que dura aún hoy y que ha hecho que la Consejería de Cultura, que es la que concede los permisos para excavar en Venta Micena, haya mirado con lupa cada propuesta para reabrir la excavación.

Ayer, Luis Gibert, hijo del descubridor del fósil, presentó a la Junta de Andalucía una nueva solicitud para reabrir Venta Micena, junto a los yacimientos de Fuentenueva 1 y la Solana del Zamborino, donde se han hallado hachas bifaces de hace 800.000 años.

Este último "lleva cerrado más de 30 años", según explica Gibert hijo. El proyecto lo dirigiría Sarah Milliken, profesora de arqueología en la Universidad de Oxford. "En Orce hay sitio para todos, sólo queremos que nos dejen trabajar donde queremos", reclama Gibert.