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Industria pide informes para prorrogar Garoña 2, 4 ó 6 años

El Consejo de Seguridad Nuclear estudiará la solicitud del Gobierno el próximo lunes

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El Ministerio de Industria emitió este jueves, a las 22.30 de la noche, una nota en la que reclama al CSN (Consejo de Seguridad Nuclear) que redacte los “informes preceptivos” para la renovación del permiso de explotación de Santa María de Garoña para un periodo de dos, cuatro o seis años. El CSN ya había enviado al Gobierno, hace diez días, un informe técnico en el que aconsejaba, por unanimidad de su Pleno, prolongar la vida de la central (cuyo permiso de explotación caduca el 5 de julio) por un periodo de 10 años.

La nueva petición de Industria parece indicar que el Gobierno va a estudiar la prórroga de la central al menos hasta 2011, cuando se cumplen sus 40 años de vida de diseño, es decir, la fecha de caducidad de la central cuando se puso en marcha. El CSN cree que Garoña podría vivir ocho años más, hasta 2019.

Fuentes de Industria se limitaron a indicar este jueves que el ministerio, tras estudiar los documentos enviados por el CSN, “necesita información adicional” sobre la prórroga durante periodos distintos al contemplado en el informe del Consejo. Éste, por su parte, reconoce haber recibido la solicitud del Ministerio y explica que el Pleno estudiará esa solicitud el próximo lunes. La información solicitada por el ministerio estará lista “evidentemente, antes del 5 de julio”, que es cuando el Gobierno debe hacer pública su decisión. El CSN, en todo caso, asegura que el organismo “ya está trabajando en esos informes”.

Fuentes de Garoña explicaron este jueves por la noche que debían esperar a tener más información sobre la petición pero que, hasta el momento, “la única certeza es un informe técnico unánime que recomienda la prórroga por diez años”.

Garoña ha sido objeto de debate político y técnico desde que el CSN enviara su informe, el pasado 8 de junio. Como condición para sacar adelante la renovación, el organismo nuclear exigía 15 condiciones, como la instalación de un nuevo sistema de tratamiento de gases radiactivos en caso de accidente y la mejora de la protección contra incendios.
Se da la circunstancia de que el propio CSN había preguntado tres años antes a los responsables de la planta atómica si podrían aplicar las mejoras exigidas, para alcanzar el nivel de seguridad de los nuevos reactores de EEUU. En 2007, la central confirmó su capacidad para adaptarse y, sin esperar al veredicto del CSN, adelantó las inversiones para comenzar a ejecutar los cambios.

Desde que recibió el informe, Zapatero ha eludido adelantar su decisión sobre el cierre de Garoña, así como su posible prórroga.Ésta no es una decisión fácil para el Gobierno ya que en su programa electoral de 2008, el PSOE se comprometía a cerrar las centrales nucleares “de forma ordenada en el tiempo al final de su vida útil”.

En este sentido, el presidente recordó el miércoles, en una entrevista que concedió a la cadena de televisión Cuatro, que Garoña cumplirá su vida de diseño (40 años) en 2011, pero aseguró que “la vida útil puede ser más o menos de 40 años”. La ambigüedad del Gobierno en este asunto fue la tónica de la entrevista. “Cuando llegamos a una central nuclear con cuatro décadas de vida, la norma ha sido que deje de funcionar, no digo que tenga que ser automáticamente. La excepción es la prórroga”, declaró.

Sin embargo, Zapatero fue más claro contra la energía nuclear que en sus comparecencias previas en el Congreso y Senado. Garoña, dijo, “produce residuos y, si la prorrogamos, seguirá produciendo residuos y tendremos un problema, nosotros y la humanidad, todo el mundo”. Pero a continuación matizó: “No se trata de renunciar a la energía nuclear”.