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Internet directo desde el cielo para todo el mundo

La empresa europea Airbus se lanza a construir centenares de satélites en Estados Unidos para uno de los proyectos globales que compiten por la banda ancha espacial.

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Ilustración de la cobertura de la Tierra con la constelación de satélites OneWeb. IMAGEN: OneWeb

MADRID.- Hasta hace unos meses era sólo un proyecto poco claro para establecer una constelación de pequeños satélites que proporcionen acceso directo a Internet a usuarios en cualquier lugar del mundo con un precio asequible. Ahora se ha concretado en lo que será la primera cadena de montaje de satélites de la historia, situada en Florida (EE UU), donde el gigante europeo aeroespacial Airbus producirá en serie centenares de ellos idénticos.

La organización industrial parte del consorcio creado recientemente por la división de defensa y espacio de Airbus y la empresa OneWeb, impulsora de esta constelación de satélites para Internet. Airbus fue elegido en junio pasado por OneWeb para fabricar los satélites. Está previsto que la fábrica, situada cerca del Centro Espacial Kennedy, produzca 900 satélites para OneWeb, así como para otros clientes en el futuro.

La generación de jóvenes millonarios de Silicon Valley es la que tiene más claro que el acceso directo a Internet es la próxima oportunidad de negocio global en el área de las telecomunicaciones y ya se habla de una carrera por ver quién se lleva el mercado de los 4.400 millones de personas que nunca han tenido acceso a Internet por falta de infraestructura o tienen un servicio de muy baja calidad.

El contendiente más avanzado parece ser OneWeb, cuyo presidente es Greg Wyler, un estadounidense de 45 años que trabajó para Google, ganó mucho dinero y luego se ha dedicado a implantar servicios de Internet por satélite a pequeña escala, especialmente en África y el Pacífico para llegar a lo que él llama "la mitad del mundo sin Internet". Su proyecto implica transmitir banda ancha a pequeñas antenas, en los tejados y alimentadas por energía solar, o en cualquier vehículo.

El otro proyecto lo lidera Elon Musk, de 44 años, el millonario hiperactivo sudafricano que fue cofundador de Paypal, ahora dirige la empresa de automóviles Tesla y ya tiene gran experiencia espacial a través de su empresa Space X. “La velocidad de la luz es un 40% mayor en el vacío del espacio que cuando circula por una fibra óptica”, ha señalado Musk, quien ve en los satélites en órbita baja un medio accesible para aumentar la velocidad del servicio en general y para llegar a lugares poco poblados. Sin embargo, por ahora son ha concretado sus planes.

Diferentes estrategias

Curiosamente, Wyler y Musk son amigos, pero no se ponen de acuerdo, al parecer, sobre la estrategia a seguir para el acceso a Internet por satélite. Wyler confirmó en junio su asociación con pesos pesados como Virgin, Coca-Cola, Qualcomm e Intelsat. Esta última empresa opera en la misma banda de frecuencia que utilizaría OneWeb, con grandes satélites en órbita geoestacionaria (a 36.000 kilómetros de altura), por lo que la asociación empresarial limará posibles interferencias entre los dos sistemas.

Los satélites serán lanzados a partir de 2018 por cohetes rusos Soyuz y de Virgin Galactic que todavía están en fase de desarrollo

“En junio de 2015 comenzamos desde cero para crear una nueva compañía de diseño y fabricación de satélites”, ha comentado François Auque, de Airbus. “Ahora estamos poniendo en marcha, tanto en Florida como en Europa, la siguiente etapa de una aventura sin precedentes en el sector espacial: una planta capaz de producir en serie docenas de satélites cada mes. Todo esto, por supuesto, sin poner en juego los niveles de calidad y de tecnología que son esenciales cuando se trata de satélites, máquinas concebidas para operar durante varios años en el espacio”.

La fábrica ocupará unos 10.000 metros cuadrados y dará trabajo directamente a 250 personas. Sin embargo, los prototipos (los primeros 10 satélites) se diseñarán, montarán y validarán para la producción en serie en la fábrica de Airbus en Toulouse (Francia).

El sistema One Web constará de 648 pequeños satélites, más otras decenas más de recambio, con un peso de 150 kilogramos cada uno, que rodearán la Tierra en órbita baja (a 1.200 kilómetros de altura) para proporcionar Internet de alta velocidad en todas partes. Serán lanzados a partir de 2018 por cohetes rusos Soyuz a través del operador europeo Arianespace y también por cohetes de Virgin Galactic que todavía están en fase de desarrollo.

Útiles en Defensa

La creciente demanda de Internet, los avances tecnológicos y la miniaturización hacen posible una constelación comercial de este tipo, cuyos impulsores tienen la esperanza de que no se “estrelle” como sucedió con iniciativas similares de los años noventa. Un ejemplo es la constelación Iridium, que tuvo que ser rescatada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y ahora inicia una nueva fase con satélites más potentes.

También OneWeb piensa en el mercado de defensa, y Tom Enders, consejero delegado del grupo Airbus (antes EADS), señala en una entrevista que la mayor velocidad del servicio mediante satélites en órbita baja, una de las grandes ventajas de este sistema para conexiones de banda ancha, resultará también muy útil a los militares.