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El intrépido equipo de exploración del Ártico tiene nombre de mujer

Un equipo formado por 34 exploradoras de 15 países embarca para estudiar el ADN ambiental del océano Ártico y el estado de salud de su biodiversidad. Hablamos con su directora científica Alicia Bruzos, la única española a bordo del equipo.

Las buceadoras de Sea Women Expeditions se preparan para sumergirse en el Ártico.
Las buceadoras de Sea Women Expeditions se preparan para sumergirse en el Ártico. Emma Khan

"Quiero dar las gracias a todas las mujeres que lucharon por los derechos que hoy me permiten hacer cosas impensables para las mujeres del pasado, como ser la directora científica de esta expedición. Me siento afortunada de tener una madre feminista que me enseñó que una mujer puede hacer todo lo que se proponga", nos dice Alicia Bruzos, bióloga molecular gallega que trabaja como investigadora en el University College de Londres. 

Mañana zarpa de Noruega en el buque de investigación polar MV Vestland Explorer, rumbo al Ártico, con un equipo de la organización canadiense Sea Women Expeditions. Treinta y cuatro exploradoras que estudiarán el estado de la biodiversidad y el cambio climático en esas latitudes. Su tripulación es exclusivamente femenina: buceadoras profesionales, científicas, artistas, fotógrafas, abogadas, historiadoras, ingenieras, escritoras, "incluso una entrenadora de la NASA", cuenta Bruzos a Público.

Nuestra entrevistada, Alicia Bruzos, en el Centro de Medicina Molecular del CiMUS (España).
Nuestra entrevistada, Alicia Bruzos, en el Centro de Medicina Molecular del CiMUS (España). CiMUS

A unos 350 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico, recopilarán datos químicos y físicos sobre las aguas (conductividad, temperatura y densidad), con la esperanza de que sirvan para desarrollar futuras políticas de protección de la región. Su principal objetivo es el ADN ambiental (eADN) de las especies que viven allí, como parte de un proyecto que está llevando a cabo el equipo de la doctora Kirsten Müller en la Universidad de Waterloo (Canadá).

Las huellas de los microbios en el agua

"Si el ADN es el material hereditario de los seres vivos que contiene las instrucciones biológicas para construirlos y mantenerlos, el eADN está formado por los fragmentos que esos organismos liberan en el agua", nos explica la exploradora. Es algo de lo que sabe mucho Bruzos: a pesar de que solo tiene 29 años, su investigación sobre la genómica de los cánceres transmisibles en especies marinas ha recibido varios premios y se han publicado en la prestigiosa revista Nature.

En este caso, el foco del estudio estará puesto en los microbios que viven en la superficie oceánica, esenciales para el buen funcionamiento del ecosistema marino. "Al muestrear el agua, recogeremos todo lo que esté presente allí, bien sean células vivas, muertas o simplemente fragmentos de ADN que hayan liberado las células que ya se degradaron. Queremos leer ese eADN para averiguar qué bacterias hay, cuáles son más numerosas, si existe alguna que no conozcamos... Nos interesa, sobre todo, saber cómo afectará el cambio climático en el Ártico a la diversidad de sus microorganismos", apunta Bruzos, que es la única española del equipo.

El equipo de Sea Women Expeditions se prepara para una inmersión en el Ártico.
El equipo de Sea Women Expeditions se prepara para una inmersión en el Ártico. Emma Khan

La forma en que la acidificación y calentamiento de los océanos repercuten en estos pequeños seres que viven en las aguas gélidas provoca todo un efecto dominó en los ecosistemas marinos y planetarios, tal y como resalta la fundadora y líder de Sea Women Expeditions, Susan R. Eaton, geocientífica experta en glaciares y pionera en las operaciones de buceo en el Ártico y la Antártida.

Una zambullida con orcas y ballenas

Otra de las misiones de esta aventura, respaldada por la Década de Naciones Unidas de Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, es recoger datos sobre el comportamiento de las orcas y ballenas jorobadas. En estos días, habrá unas cuentas en la zona, porque la fecha del viaje coincide con la carrera del arenque de invierno, en que los cetáceos acuden al Ártico para darse buenos festines. Las buceadoras del equipo se proponen observar las interacciones entre estos animales marinos y analizar grabaciones acústicas pasivas en busca de dialectos de orca únicos.

Emocionante, entre otras cosas porque "la exploración de la biodiversidad marina se encuentra en sus inicios porque es más compleja que la terrestre y cuenta con menor financiación. Nosotros estamos poniendo nuestra granito de arena para cambiar esto", señala Bruzos. Aunque "en esta expedición, no solo haremos ciencia, sino que también aprenderemos sobre liderazgo y crearemos una red de contactos de mujeres por todo el mundo, en posiciones que sirven como role model para las niñas", recalca.