Público
Público

Mover los brazos al andar es más eficiente

Un estudio explica en clave energética el modo de caminar de los humanos

MAXIMILIANO CORREDOR

¿Por qué movemos los brazos al caminar? Hasta ahora los científicos no tenían una respuesta clara. Las dos teorías más propuestas eran un reflejo de nuestro pasado evolutivo cuadrúpedo o un movimiento balanceante para mantener el equilibrio. Tres científicos de los departamentos de ingeniería biomecánica de las universidades de Michigan (EEUU) y Delft (Holanda) han elaborado un estudio, publicado este miércoles en la revista de la Royal Society del Reino Unido, en el que se proponen responder definitivamente a la pregunta.

Mover los brazos requiere un gasto energético asociado a la contracción de los músculos del torso y las extremidades. Midiendo el consumo de oxígeno y la emisión de CO2, los investigadores comparan el coste energético de las posibles posturas adoptadas al andar: con los brazos quietos o moviéndolos, tanto del modo habitual como en sentido inverso.

El resultado fue que el movimiento natural de los brazos es el modo más económico. Mantenerlos quietos consume un 12% más de energía metabólica y moverlos en sentido inverso un 25% más, a pesar de costarle menos esfuerzo a los músculos de los hombros. Además, el movimiento pendular compensa el desplazamiento vertical de las caderas.