Público
Público
Únete a nosotros

"Fue Negroponte el que nos dijo que no"

John E. Davies, director del programa World Ahead de Intel, explica las líneas generales de este proyecto, que acerca la tecnología a los países en vías en desarrollo.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Intel, como otras grandes multinacionales, dedica una parte de sus beneficios a invertir en programas sociales y a tratar de extender su negocio a países en vías de desarrollo.

Su programa World Ahead está centrado en acercar la tecnología a este tipo de mercados, algo que ha provocado una ineludible comparación con la iniciativa de Negroponte, Un portátil para cada niño, en la que se embarcó desde el principio AMD, el gran rival de Intel.

World Ahead trabaja sobre áreas centradas en la accesibilidad, conectividad, educación y contenidos especializados para países emergentes.

Finalmente Intel colaborará con el proyecto Un portátil para cada niño, de Negroponte. ¿Por qué ahora sí, y no cuando se planteó la colaboración?

Intel no dijo que no a ese proyecto, fue una cuestión de precio. De hecho, fue Negroponte el que dijo que no. Hicimos una oferta, pero él quería un precio muy bajo y nosotros no podíamos tenerlo en ese momento. Ahora, pasado un tiempo, estamos trabajando en distintos sistemas con los que será más fácil alcanzar esas peticiones.

¿Pueden convivir varios proyectos orientados a países en vías de desarrollo?

Lo que sabemos es que el mercado es realmente grande y aún así no es fácil llevar estos proyectos a cabo. Pueden coexistir. Pero para su despliegue se necesita un enorme esfuerzo. Los ordenadores tienen que tener potencia, autonomía, capacidad, conectividad, comunicaciones y contenido para ser efectivos. Los usuarios saben que el ordenador tiene que funcionar y serle útil, y para ello tienen que aprender a utilizarlos.

Por eso no se pueden adaptar 10 millones de ordenadores en poco tiempo para todos los usuarios. Nosotros no somos fabricantes de ordenadores. Si un país expresa su interés en estos PC, antes tenemos que llegar a un acuerdo sobre cómo se van a preparar y qué contenidos va a llevar. Es una cuestión de adaptarse a las necesidades de las distintas áreas del mundo.

¿Cuál es el precio de los ordenadores que implanta World Ahead?

Los PC de los mercados emergentes cuestan entre 145 y 175 euros, dependiendo del soporte, el software que integre, la garantía, la distribución, los impuestos... Ésas son las cosas que más afectan al precio y que son diferentes en cada país.

¿Cuál es el balance práctico del proyecto World Ahead?

Es un programa muy amplio, desplegado en todo el mundo, aunque hemos insistido en zonas como Latinoamérica, África y Europa del Este. Colaboramos con los países para promover proyectos que hagan la tecnología más accesible y fomentar el empleo y la educación a través de ella. Tenemos más de 200 programas que llegan a unos 10 millones de personas en más de 60 países.

¿Veremos estos ordenadores en países como España?

Los mercados maduros no necesitan este tipo de ordenadores. Es un sistema creado para países emergentes, con funciones adaptadas.