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Un nuevo formato de música para intentar vender más

MusicDNA añade contenidos a las canciones, que se actualizarán por Internet

BLANCA SALVATIERRA

El formato MP3, con 15 años de historia, se ha convertido en sinónimo de música digital. Con una industria acechada por el intercambio gratuito en la Red, algunos consideran al MP3, de hecho, el responsable de la proliferación de las descargas y buscan sustitutos capaces de devolverles el negocio.

Una de esas ideas se ha presentado esta semana en el Mercado Internacional del Disco y de la Edición Musical (MIDEM) de Cannes, donde la compañía Bach Technology ha presentado MusicDNA como el reemplazo del MP3. La invención de Bach Technology está respaldada por Karlheinz Brandenburg, del Instituto Fraunhofer, creador del MP3.

MusicDNA utiliza la misma tecnología de compresión para la música que el MP3. También permite agregar contenido adicional en un archivo XML que, además, las discográficas pueden actualizar con hasta 32 GB de información, incluyendo letras de canciones, datos sobre conciertos, acceso a redes sociales o entrevistas. La compañía ya ha manifestado, en todo caso, que su promoción no obedece sólo a mejoras tecnológicas.

Tras ella se encuentra, además, un gran interés comercial. Si un usuario paga por un archivo en ese formato, obtendrá servicios adicionales, a falta de definir cuáles serían y con qué frecuencia se producirían esas actualizaciones. No ocurrirá lo mismo si la canción se copia. En ese caso, lo único que se compartirá será el archivo MP3.

Experiencia emocional

MusicDNA promete ofrecer más, intentado ampliar el número de usuarios dispuesto a pagar por las canciones en la Red. El presidente de Bach- Technology, Stefan Kohlmeyer considera que el concepto de música, sólo con el MP3, se ha "reducido" a un código numérico. "Queremos devolver al usuario final la experiencia emocional de la música, algo que se perdió en la transición a la era digital", explicó en la presentación de Music DNA.

Bach Technology está buscando apoyos entre discográficas y empresas tecnológicas. Beggars Group, con grupos como MIA o The Strokes, ya ha anunciado su respaldo a este formato, que se podrá escuchar en los reproductores MP3 convencionales. Aún así, no parece que lo vaya a tener fácil. La tienda de Apple, iTunes, el modelo de venta de música más exitoso de Internet, ya aporta acceso a contenido multimedia adicional, aunque más reducido.

Otra de las dudas, aparte de definir un acuerdo con las grandes discográficas y las tiendas mayoritarias de Internet, es el precio al que se podían comercializar estas canciones. Kohlmeyer cree que MusicDNA "podría venderse por el doble del precio de un MP3 común si los creadores de contenido hacen un esfuerzo", algo sobre lo que surgen dudas cuando buena parte de la información adicionales ya puede encontrarse en Internet navegando por diferentes páginas.

El servicio de música on-line Spotify, que permite escuchar canciones gratuitas incluyendo publicidad, ha logrado 250.000 clientes de pago de pago en tres años, según sus cifras, y se ha convertido en uno de los fenómenos más significativos de la Red.

No obstante, un estudio de la consultora StrategyEye estima que menos de un 4% de los que escuchan música en esta web pagan por hacerlo, una cifra que habría que aumentar a un 10%-12% para ser una alternativa sostenible, según el informe.

Spotify planea lanzar su servicio en EEUU para tratar de aumentar esa cuota. Algunas de las opciones serían cobrar tarifas más altas a los suscriptores o que el acceso al servicio sólo se pudiera realizar mediante pago, sin dar la opción de la escucha gratuita.