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Sobre mapas falsos, gatos en botella y bebés blindados

Un artista que decía haber hecho el dibujo más grande del mundo es el último de los ‘hoax’ de la Red

BLANCA SALVATIERRA

"La Red no distingue si lo que escribes es cierto o no". Lo dijo el jueves Vinton Cerf, considerado uno de los padres de Internet, en una clase magistral impartida en la Universidad de Zaragoza, donde ayer fue investido Doctor Honoris Causa. Cerf comparó Internet con un trozo de papel en el que todo el mundo puede escribir lo que quiera. El experto animó a la concurrencia a analizar siempre la información y a cuestionarse si lo que se lee es cierto o no. 

Los hoax (del inglés, engaño o bulo) pueblan la Red desde sus inicios. Son vídeos, historias o imágenes que se difunden como ciertos, aunque sólo existen en la imaginación de sus creadores. Sin fines lucrativos, estos bulos se originan por varias causas, aunque las más populares son hacerse famoso o bien avergonzar al destinatario. El deseo de publicar una información antes de que la ofrezcan otros o hacerse eco de una historia curiosa sin comprobarla, contribuye a su difusión. Al mismo tiempo ha cundido el efecto contrario, el de ver un bulo detrás de cualquier suceso de contenido anecdótico o alarmante.

Mucho se han perfeccionado los hoax desde que en 1994 surgiera el primer bulo basado en la utilización de las nuevas tecnologías. Bautizado como Good Times (buenos tiempos), se trataba de un correo electrónico que alertaba sobre un virus inexistente que borraba todos los archivos del disco duro.

En la actualidad proliferan en la Red vídeos con guión, fotos retocadas o páginas completas creadas para anunciar productos que no existen.

El secreto para combatir los hoax también fue revelado por Cerf en su conferencia: "Darse cuenta de que hay que confirmar la información fuera de Internet".

El dibujo más grande del mundo

El artista sueco Erik Nordenankar anunció esta semana que había realizado el dibujo más grande de todos los tiempos, con la colaboración de una empresa de transportes, metiendo un GPS en una maleta y enviándolo a distintos puntos del planeta. La noticia se difundió rápidamente, aunque sembró desconfianza.

Días después, la compañía DHL destapó que nunca había realizado ese transporte, aunque sí reconocía haber dejado grabar al joven imágenes de su sede, algo que había dado mayor credibilidad a la historia ficticia. La página en la que Nordenankar colgó su dibujo ya se ha actualizado, explicando que se trataba de una ficción.

Gatos en botellas

Más de 10 años han pasado desde que se vieron por primera vez en la Red los Bonsai Kitten, unas botellas en las que se metía un gatito recién nacido, se le alimentaba y, cuando crecía, se amoldaba a la forma de la botella obteniendo una original mascota cúbica. Varias asociaciones pusieron el grito en el cielo ante un acto tan tremendamente amoral.

A la expansión de este bulo se unieron personas de todo el mundo, que afirmaban haberlos visto; otros se dedicaban a difundir correos electrónicos en los que se denunciaban estas prácticas bajo el asunto "A cualquiera que sienta amor o respeto por cualquier forma de vida". El supuesto autor de los gatos embotellados era en realidad un alumno del Instituto Tecnológico de Massachussets, que trataba de comprobar hasta dónde podía llegar con una broma.

Carrito antibalas

Decía la leyenda que, ante el creciente desasosiego de los estadounidenses por la seguridad, una compañía había creado un carrito de bebé con las prestaciones de un coche blindado. Y como el bulo no podía quedar ahí, la supuesta empresa también ofrecía en su página web protección infantil ante ataques nucleares, escudos ligeros de protección, pequeñas máscaras de gas y cunas búnker.

La historia añadía que los creadores de la curiosa tienda habían perdido a su hijo tras ser víctima de un disparo en 2004. Por supuesto, cuando se quiere comprar alguno de estos productos, la página informa de que no hay existencias. La sorprendente historia correspondía a la promoción de la película Shoot ‘Em Up.

Carne humana

La venta de carne humana para el consumo a través de la web Manbeef.com (ahora off line) convulsionó a buena parte de la población a principios de 2001.

Con apartados como "la receta del día", la alarma generada provocó que la Administración estadounidense lo investigase para averiguar si era cierto, descubriendo que no se comercializaba carne humana y que se trataba de un hoax para crear polémica.