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Quiere evitar la multa del radar presentando los datos de su GPS

Un joven estadounidense argumenta que circulaba dentro de los límite de velocidad y alega que los radares no son infalibles

MIGUEL ÁNGEL CRIADO

De cada 20 conductores estadounidenses que son cazados por el radar de la policía, 19 no quieren problemas y pagan la multa. Sin embargo, un antiguo sheriff se ha propuesto no abonarla demostrando que el radar estaba equivocado.

El joven Shaun Malone, de 17 años, circulaba con su vehículo a las afueras de la localidad californiana de Petaluma cuando saltó el radar de la policía. Según el aparato policial, el joven iba a 100 kilómetros por hora en una zona limitada a 75 km/h.

Pero su padrastro no está de acuerdo. El ex sheriff Roger Rude, que reconoce que a su hijo le gusta pisar el acelerador, le instaló un sistema de navegación que registra los recorridos. Según el GPS, el chico circulaba dentro de los límites a 30 metros de donde le hicieron la foto. Con esa información, ha recurrido la multa y el caso ha llegado al juzgado.

El caso, según la Asociación Nacional de Automovilistas de EEUU, puede provocar elementos de duda sobre los actuales sistemas de medición que utiliza la policía.

Rude, que trabajó como policía 31 años, contribuye a la polémica afirmando que “el radar es una herramienta muy útil, pero no es infalible. Con el rastreador del GPS no hay duda”. Para apoyar su demanda, planea llevar al juicio varios informes científicos y la opinión de expertos.

Por su parte, el oficial de policía de Petaluma, el capitán John Edwards, aunque no quiso hablar del caso, duda mucho de que “el GPS sea más preciso que el radar”.