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Un universo para los invidentes

La NASA presenta el libro ‘Toca el cielo invisible’, que contiene textos e imágenes en braille

VICENTE F. DE BOBADILLA

La sede de la Federación Nacional de Ciegos (Baltimore, EEUU) ha sido el lugar elegido por la NASA para presentar su libro Toca el cielo invisible (Touch the invisible sky), un volumen de 60 páginas que incluye 28 imágenes espectaculares del Universo, con una característica única: son también accesibles para los lectores ciegos. “La idea original vino de una conversación entre una de las autoras del libro, Doris Daou, y un científico del Spitzer Science Center que había ganado una beca Chandra por un proyecto de rayos X. Este científico quería crear un proyecto de educación y divulgación pública”, explica a Público un portavoz de NASA.

“Los autores querían representar el universo en todos sus aspectos: el sistema solar, el sol, las galaxias, las nebulosas y el nacimiento y muerte de las estrellas”, añade el portavoz del organismo espacial estadounidense. Según explica la misma fuente, los autores de Toca el cielo invisible también querían que los lectores conocieran los telescopios y observatorios que nos han proporcionado esas imágenes espectaculares, y que la gente pudiera distinguir las diferentes longitudes de onda y lo que significan”. En este caso, la temática de la obra son los cuerpos celestiales tal y como aparecen en los telescopios ópticos, y en las distintas regiones del espectro –infrarrojo, ultravioleta, rayos X– que son invisibles para el ojo humano.

Un libro ‘visible’

Pero ¿cómo se consigue que una imagen sea accesible para los invidentes? El sistema básico consiste en elegir una serie de texturas táctiles y símbolos que representan las distintas características y aspectos físicos de cada imagen. La precisión de estas texturas ha ido aumentando a medida que se publicaban nuevos volúmenes de la serie creada por la NASA y, así, se ha pasado del papel que se usaba en un principio a las páginas de plástico termoformado o a la aplicación de serigrafías acrílicas.

Estas nuevas tecnologías permiten a los dedos lectores ver las imágenes con mayor precisión de lo que conseguían con anterioridad. “Era importante que, cuando las imágenes fueran traducidas al Braille, pasaran la evaluación de los estudiantes que hicieron las primeras pruebas”, declaran desde la NASA. También aseguran que la respuesta que han tenido hasta ahora por parte de los lectores invidentes que accedido al libro ha sido “muy positiva”.

El objetivo de los editores del libro es que Toca el cielo invisible sea accesible en las bibliotecas de la NASA, la Federación Nacional de Ciegos, las escuelas para invidentes de Estados Unidos, y los museos y centros de ciencia que se extienden por todo el país. A sus responsables no se les escapa, además, la importancia que este tipo de volúmenes puede tener en la educación de los niños invidentes pues, gracias a ellos “tienen las mismas oportunidades y recursos que sus compañeros que ven y, por tanto, tienen las mismas oportunidades de convertirse en ingenieros, en científicos… y quizás en astronautas”.

 

‘Toca el cielo invisible’ es el tercer volumen de estas características que presenta la agencia espacial estadounidense tras la publicación de ‘Toca el Universo’, en 2002, y ‘Toca el Sol’, en 2005. Precisamente, y según explican en la NASA, ha sido el éxito de las obras anteriores lo que ha propiciado la aparición de la tercera, donde se han utilizado nuevas técnicas a la hora de hacer accesibles las imágenes a los invidentes.