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Ad Astra James Gray: "Supongo que si colonizamos otros planetas, los arruinaremos también"

El cineasta neoyorquino, nombre destacado del cine norteamericano ‘inteligente’, vuelve a buscar en los clásicos y en el pasado para alertar, en ‘Ad Astra’, del futuro de la aventura espacial y para hacer un viaje en soledad entre las estrellas.

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Votos: 6

Brad Pitt en una escena de la película.

“La exploración no siempre es una aventura noble”. Un imponente Donald Sutherland –en el papel de coronel Pruitt, un astronauta retirado– advierte con estas palabras a Roy McBride, interpretado por Brad Pitt en el mejor momento de su carrera, sobre las posibles intenciones detrás de la aventura espacial. Es una de las claves de Ad Astra, la nueva película de James Gray, uno de los nombres destacados del cine norteamericano inteligente y arriesgado, ajeno a imposiciones de los estudios y a modas.

“Lo que más entristece ahora es que la ambición de explorar, que es tan hermosa, dependa de intenciones comerciales y militares. Es deprimente”, dice el cineasta, que en su presentación de la película en Madrid, tras su paso por el Festival de Venecia, ha confesado su arrepentimiento por haber mencionado 2001: una odisea del espacio, de Kubrick, como una referencia de su nueva película. “Ahora no veo la comparación”.

Ad Astra, protagonizada y producida por Brad Pitt, es la aventura del viaje hacia el conocimiento. Un viaje hacia las estrellas –de la Tierra, a la Luna y de ésta a Neptuno– y un viaje interior, el del astronauta Roy McBride, en completa soledad en el espacio. Obsesionado con la exploración, el astronauta parte ahora en busca de su padre, Clifford McBride (Tommy Lee Jones), un héroe que desapareció hace decenios en una misión buscando vida extraterrestre y que ahora, cuando todos le habían dado por muerto, reaparece y, posiblemente, sea el único que tenga la llave para salvar al planeta.

James Gray, que se encontró jovencísimo con un León de Plata a la Mejor Dirección por Little Odessa en las manos, vuela ahora de la jungla desde Z, la ciudad perdida hasta el espacio y lo hace sin su actor fetiche Joaquin Phoenix, con quien ha rodado La otra cara del crimen, La noche es nuestra, El sueño de Ellis y Two Lovers. Y de la personal adaptación que hizo en esta última de Noches blancas, de Dostoyevski, se vuelca ahora en su particular Odisea, con un Ulises mítico, encarnado por un magnífico Brad Pitt.

Que el pasado puede ser una acertadísima guía para el futuro o que en los clásicos de ese pasado están todas las claves son ideas que el cineasta ha repetido varias veces. Lo que no había confesado antes con tanta contundencia era su desprecio por el ‘nivel ínfimo’ de la cultura que hay hoy o la abducción del espectador adulto por parte de las películas “infantiles” que hacen ahora las multinacionales.

James Gray expone para Público qué significa para él la exploración espacial y cómo la ha reflejado en su película:

La película sugiere un conflicto entre ciencia y fe en la humanidad, ¿usted de qué parte se pondría?

Estoy a favor de las exploraciones espaciales y de la ciencia, pero no creo que eso dé la respuesta a todo. Creo que hemos de darle la bienvenida a la ciencia, pero también a la vida interior y emocional.

Va más allá del enfrentamiento ciencia o religión.

La gente piensa que es suficiente con pensar que el conflicto es entre ciencia y religión, pero creo que ambas son necesarias de alguna manera, hay otro territorio que es nuestro alma.

'Ad Astra' presenta un futuro muy decepcionante y al tiempo, previsible, con los seres humanos degradando los planetas a los que llegan. ¿Será así?

Nada indica que no vaya a ser así. Supongo que si colonizamos otros planetas, los arruinaremos también. Si colonizamos la Luna, seguro que se negocian tratados internacionales y seguro que se incumplen. Cuando colonicemos otros planetas, aparecerán piratas peleándose por los recursos de los planetas y habrá centros comerciales.

Pero la aventura espacial…

…sin las misiones Apolo sería difícil hacer nada ahora. Llegar a la Luna fue el logro más increíble que hemos conseguido como raza humana.

Ahora que no depende de la competición entre estados, ¿llegaremos más lejos?

Sí, porque es una ambición colectiva de la sociedad. Antes todo se hizo por las tensiones de la Guerra Fría, ahora eso carece de interés. Pero hoy… lo que más entristece ahora es que la ambición de explorar, que es tan hermosa, dependa de intenciones comerciales y militares. Es deprimente.

Donald Sutherland, en 'Ad Astra'.

El objetivo entonces es ¿explorar por descubrir y por la ciencia?

Claro, por la ciencia, sería fantástico si se hiciera porque se buscan respuestas, es lo más valioso. La exploración cambia mucho dependiendo del objetivo. Ahora yo no veo, desde luego, que la pura motivación o el motor sea la ciencia.

El personaje del padre parece una versión del coronel Kurt de 'Apocalypse Now', pero la aventura tiene más de la 'Odisea', ¿han sido referencias?

Más o menos. A veces cuando haces una película no eres consciente de esas cosas, en realidad yo lo que he intentado ha sido liberarme de mis miedos. Siempre procuro, además, alejarme de lo intelectual, de ese tipo de juicios. Pero diré que sí, que el padre tiene que ver con esa crítica hacia la identidad y el imperialismo de El corazón de las tinieblas, pero solo Conrad, primero, ha sido capaz de representar ese mito con tanta belleza y después, Coppola. Apocalypse Now tiene un planteamiento mítico.

El suyo también lo es.

Pero es más simple y es, como decías, un punto de vista de la Odisea, que tiene que ver con buscar la forma de intentar encontrar lo que hay bajo la superficie. Aquí el héroe también tiene que superar pruebas y llega a un punto en que puede redimir o lo contrario la figura del padre.

El padre y el padre ausente que aparecen en otras de sus películas, ¿por qué está tan presente en su obra?

La verdad es que no lo sé, sale sin que yo me dé cuenta. Me gusta reflexionar y explorar mis relaciones y mis sentimientos íntimos, a lo mejor por eso me repito. Parece que al final repito la misma película. Pero como todo lo que rodea al conflicto en cada película es nuevo, parece que cuento historias distintas. Me interesan las relaciones familiares conflictivas.