Estás leyendo: Antivirus y ¡saca pecho!

Público
Público

Antivirus y ¡saca pecho!

Designers Against AIDS hermana al mundo de la moda con la lucha contra el sida 

ALEX CARRASCO

De normal, cuando la moda se arrima a lo social y altruista, todos pensamos de inmediato en el moño ario de Gunilla von Bismarck dando tumbos por alguna fiesta etílica marbellí. Por suerte a veces, sólo a veces, el imperio de lo superfluo consigue generar propuestas que, desde la vanguardia, buscan una implicación con los problemas más hirientes de nuestra sociedad.

“La idea de Designers Against AIDS (DAA) surge como colaboración entre una periodista de moda, mi compañera Ninette Murk y yo. Ninette, cuando aún trabajaba en torno a desfiles de moda, tuvo una experiencia trágica con un asistente suyo que contrajo el VIH, y en el círculo de la moda sintió como era discriminado en muchos aspectos”, comenta Javier Barcala, responsable del proyecto DAA. En 2004, deciden poner en marcha todos sus contactos para arrancar con un proyecto pionero  en este campo, que ha introducido la creatividad más visionaria del mundo de la moda sin más mínimo acento frívolo ni afectado, pero tampoco dramático ni sensiblero. “Tan sólo pretendemos sensibilizar sobre el VIH/sida y su prevención, sobre todo en países industrializados y en la población más joven”, explica.

“Nos interesan también mucho aquellos países donde vemos falta de comunicación en este terreno y donde los índices de contagio siguen al alza. Pero queremos comunicar sin aterrorizar, por eso acudimos al entretenimiento y los temas que interesan a los jóvenes y que nos interesan a nosotros: el diseño, la música, el arte...”. Y cuando Barcala habla de todas estas disciplinas, no se refiere sólo a jóvenes creadores desconocidos para el gran público.

En las colecciones de camisetas que produce DAA han participado y participan nombres tan relevantes como los grupos de música y cantantes Rihanna, Chicks on Spee y Scissor Sisters, diseñadores de la talla de Bernhard Willhelm, Katharine Hamnett, Calvin Klein y Amaya Arzuaga, supermodelos internacionales como Elise Crombez y reconocidos fotógrafos como Thomas Vanhaute. “La verdad es que todos los creativos responden muy positivamente a nuestra llamada, las sensibilidades son muy parecidas, y gracias a ellos nos damos cuenta de que vamos por el buen camino”. A pesar de lo cual, y por increíble que parezca, aún siguen quedando muchas barreras y prejuicios por derribar: “La fotografía en la que trabajé conjuntamente con Erwin Olaf encantó a muchos, pero fue censurada en una bienal de moda muy importante en Holanda, sin entender muy bien por qué”.

Mientras ciertos censores siguen negando la evidencia de un problema real, otros certámenes, como el festival Internacional de Benicàssim, se implican con DAA sin absurdos tabúes. “En abril lanzamos un concurso al público del festival a través de la web, de ahí surgió un diseño ganador que se venderá en las tiendas FIBERShop de ambas vertientes del festival, es una edición muy limitada, ¡casi de coleccionista!”.

Pero ahí no queda todo, si aún estáis un poco escépticos con los resultados de este proyecto, Javier explica la segunda acción que llevarán a cabo en el FIB: “El segundo episodio consiste en una exposición en la Carpa Mustang del festival, que culminará con una subasta a través de eBay (entre el12 y el 22 de Julio), donde todos los beneficios se destinarán a la creación del futuro HIV/AIDS International Awareness Education Center de Amberes”. Parece que por fin la realidad se impone en un mundo demasiado acostumbrado a la ficción del glamour y los falsos brillos de la moda.