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Cultura rehúye precisar sus planes para la legislatura

Wert no concretó en el Congreso datos sobre el mecenazgo

P. H. R.

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, cambió de talante en su primera comparecencia ante la Comisión de Cultura del Congreso. Si el martes en la de Educación y Deporte se mostró categórico al concretar medidas polémicas, ayer prefirió jugar a la incertidumbre. Cambió la peluca de maestro provocador para ponerse la del sabio ilustrado, que aprovecha citas de grandes pensadores para aleccionar con el arte de la evasión. Al final de la jornada, se levantó de la larga sesión sin precisar los planes de su Ministerio en asuntos culturales para los próximos cuatro años.

Tras palabras rellenas de buenismo dejó un reguero de esperanzas edulcoradas y erudición tardía. Wert anunció que, tras la revolución del motor de vapor y el eléctrico, la rebelión digital ha llegado, pero no especificó si con su mandato o antes de él. Así, con más de diez años de retraso, quiso romper, "desde las cuevas pintadas de Altamira hasta las obras de Antonio López" (una comparación algo desafortunada), una lanza por los derechos de autor, por el "acervo iberoamericano en toda su riqueza y complejidad", por la cultura como "Marca España", por la libertad creadora y por algo tan vaporoso como la llamada "estrategia de cooperación y comunicación cultural", que por falta de claridad no hizo más que enrarecer la iniciativa.

Sí quedó claro que uno de los retos de esta legislatura será incentivar los apoyos indirectos a la cultura. Aunque tampoco especificó cómo se haría, sí apuntó que "el mecenazgo es el impuesto que cada ciudadano elige", dando a entender que quizá en la próxima declaración de la renta habrá una nueva casilla. Quién sabe. Lo único que se aventuró a decir sobre la ley que hasta ayer era prioritaria e inmediata, en anteriores declaraciones suyas, es que será "amplia y ambiciosa".

No esgrimió una sola línea de esa ambición y se limitó a subrayar que se planteará "un incremento para alcanzar porcentajes similares a las desgravaciones de otros países europeos". Europa es tan variada en leyes de mecenazgo que la frase se la llevó el viento en ese instante. Sí tiene claro el ministro que no será como el modelo anglosajón (100 % de desgravación), y que irá encaminada a un modelo de financiación compartida.

"No es sostenible ni eficaz", dijo del actual sistema de subvenciones al cine "La idea general es la de balancear el mix de ayuda económica al cine hacia la importancia del componente fiscal, y rebajar las ayudas directas", fue lo máximo que se atrevió a decir el ministro. De hecho, en el turno de réplica, apoyado por las hojas volanderas que corrían desde el banco de su mano derecha en estas lides, José María Lasalle, secretario de Estado de Cultura, condicionó la cuota de pantalla, "por debajo del 15%" del cine español, al sistema de ayudas actuales: "Ha demostrado que no es sostenible ni eficaz".

Entre tanta cita, el discurso del ministro llegó al pintor Eugène Delacroix: "A veces hay que estropear un poquito el cuadro para poder terminarlo", en alusión a la eliminación del canon digital y a la compensación con cargo a los Presupuestos del Estado. Reconoció Wert que es una medida provisional "hasta que la UE armonice la compensación, prevista para 2013". Pasó por alto la grieta incurable del modelo de regulación de los derechos de autor, que la SGAE se ha encargado de retratar. Y dejó todo en manos de su otro gran reto: la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. Seguiremos a la espera de que la Comisión para dicha norma empiece a trabajar.