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Entrevista a Carlos Bardem "En este país se han destapado las cloacas y casi todo el mundo se ha puesto de perfil" 

El escritor, actor y guionista regresa con 'Mongo Blanco', la epopeya de Pedro Blanco Fernández de Trava, un marino malagueño que se convirtió en el mayor tratante de esclavos del siglo XIX.

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Carlos Bardem posa en el Hotel Sardinero junto a su último libro, 'Mongo Blanco'.- JAIRO VARGAS

Una inocente nota al pie en una vetusta monografía del siglo XIX despertó el interés de Carlos Bardem. Decía algo así: «Pedro Blanco Fernández de Trava, el gran negrero del siglo XIX». Fue entonces cuando el escritor, actor y guionista Carlos Bardem empezó a rumiar Mongo Blanco (Plaza & Janés), la historia de un marino malagueño que terminó convirtiéndose en el Pablo Escobar de su época.

Un periplo vital único entre España, Cuba y África, narrado a modo de epopeya y profusamente documentado, de la mano de uno de los grandes negreros del siglo XIX y de sus coqueteos con la Corona y la Iglesia.

¿De dónde surge este 'Mongo Blanco'?

Pues surge de una voluntad de recuperar memorias, de querer recomponer parte de la historia que nos han escamoteado los de siempre...

¿Quiénes son los de siempre?

Son los que hicieron fortuna en este país después de lo que considero que son sus dos cataclismos: la trata de esclavos en el siglo XIX y el franquismo. Creo que hay un hilo de continuidad fácilmente rastreable y que señala no sólo a grandes familias de este país, sino también a grandes instituciones como la bolsa de Barcelona, cuya razón de ser la encontramos en la necesidad de rentabilizar el capital amasado por los tratantes de esclavos de Cuba. 

¿Cómo llega este marino malagueño a convertirse en uno de los hombres más importantes en el comercio de esclavos?

Supo asimilar lo aprendido de sus predecesores e innovar en su campo. Soy de los que piensa que no hay destinos grandiosos o terribles a los que estamos predestinados, cada momento de la historia crea las personas que necesita.

Se podría decir entonces que fue un hombre de su época...

Exacto. Fue un hombre de una época en la cual la esclavitud era un componente fundamental del sistema económico. El esclavismo había penetrado tanto en la sociedad que no sólo era cosa de los dueños de las grandes plantaciones algodoneras, sino que era más común de lo que pensamos y un pequeño colmado o un taller de costura tenían a su propio negro o negra para que les hiciera el trabajo.

Carlos Bardem.- JAIRO VARGAS

Y buena parte de aquel comercio pasaba por las mismas manos...

Quizá sea un poco simplificador pero creo que Pedro Blanco era al comercio de esclavos, lo que Pablo Escóbar al tráfico de drogas. Cuando el abolicionismo había conseguido acabar con la trata en países como Francia o Inglaterra, Blanco sigue operando y aumentando exponencialmente su rentabilidad. Para que nos hagamos una idea del volumen de negocio y beneficios que gestionaba pensemos en que por un ser humano en el Golfo de Guinea pagaba unos 20 dólares o lo canjeaba por mercancías, mientras que al otro lado del Atlántico lo vendía en oro o en plata por el valor de 390 a 460 dólares. El nivel de rentabilidad es muy parecido a los grandes envíos de cocaína.

Describe a un tipo que comercia con seres humanos con claroscuros... ¿no es ser demasiado generoso?

Por mi experiencia como actor sé que nunca debes juzgar a tu personaje. Si lo haces, estás perdido porque es muy probable que caigas en clichés. Soy consciente que lo que hacía era una atrocidad, pero al mismo tiempo es muy difícil mantener el interés en una novela cuyo personaje principal es simplemente detestable. Es importante que el lector empatice de algún modo, entienda su cosmogonía y su cualidad intelectual.

¿Cómo revisita nuestro pasado como nación?, ¿cree que hemos de pedir perdón?

Yo creo que tenemos la obligación de recuperar nuestra memoria y escribir sobre ella. Es importante, por ejemplo, que se sepa que doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias fue la mayor propietaria de esclavos de España, junto con el Arzobispo de Toledo, que invertía las rentas del arzobispado en comprar negros bajo el pretexto de que por mal que vivieran como esclavos en Cuba allí al menos estarían bautizados, y eso siempre es mejor que vivir siendo paganos en sus selvas… Es importante saber todo esto, nosotros somos una anomalía histórica en muchos sentidos; aquí triunfó una dictadura fascista durante 40 años, lo que ha hecho que hayamos heredado una visión absolutamente falsaria y mitológica de nuestra historia.

Carlos Bardem.- JAIRO VARGAS

¿Qué piensa cuando la ultraderecha reivindica nuestro pasado imperial?

Pues que son una vergüenza para nuestro país y que lo que reivindican es un pasado imperial falso. Nuestra historia tuvo momentos brillantes pero también tenebrosos. En América se cometieron atrocidades y fruto de aquello brotó una cultura y una legislación que protegió pasado el tiempo a los indígenas. Creo que pedir perdón cuando alguien se siente ofendido por lo que tú has hecho es un signo de fortaleza y no de debilidad. Muchas naciones lo han hecho a lo largo de la historia, lo que no podemos es enrocarnos en una suerte misión mitológica porque no fue así. 

Y de la economía esclavista que plantea en su libro a la economía de mercado que nos atañe en la actualidad... Me vienen a la cabeza las declaraciones de Díaz Ayuso sobre los empleos basura...

Precisamente esas declaraciones están muy cerca de lo que es la mentalidad de un negrero. A fin de cuentas es algo que siempre ha estado ahí, la derecha lo que pretende es que nada cambie. Su marco ni siquiera es ideológico si me apuras; es pragmático. Todos defienden los mismos privilegios, apenas tienen diferencias, Vox no deja de ser una escisión del PP, ya estaban aquí, no son tipos que hayan bajado de un platillo volante. No les cuesta trabajo ponerse de acuerdo para saquear y mantener el poder. 

No así a la izquierda y sus eternas cuitas..., ¿no cree que falta un poco de autocrítica?

Desde la izquierda lo que se plantea es un cambio –mayor o menor– del sistema. Es ahí donde empiezan los desencuentros; hay quienes quieren una cambio más extremo y quienes prefieren quedarse a medio camino... En cualquier caso, creo que lo que necesitamos es un diálogo intergeneracional, un diálogo que en su día tuvimos a raíz del 15M y que hemos ido perdiendo paulatinamente. Una pérdida que puede tener que ver con la desideologización general y con conceptos como la transversalidad, todo eso que dicen algunos de que ya no hay ni izquierdas ni derechas... 

¿Discrepa de esto?

Bueno, yo creo que siempre habrá derechas e izquierdas... Pero no por nada en especial, sino porque creo que son la encarnación perfecta de dos maneras antagónicas de entender el mundo. Ahora bien, por supuesto que soy consciente de que la izquierda se ha de actualizar y que las herramientas de lucha también lo han de hacer. No olvidemos, en todo caso, que el sistema es muy fuerte, que no estamos luchando contra molinos, sino contra gigantes muy poderosos con los medios de comunicación de masas a su favor. Vivimos en un país en el que se han destapado las cloacas del Estado y casi todo el mundo se ha puesto de perfil. 

Carlos Bardem.- JAIRO VARGAS