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España recibirá el martes el tesoro del Odissey

El estado español no tendrá que pagar los 400.000 dólares que la empresa pedía por la custodia

P. C.

El Gobierno español podrá acceder el próximo martes día 21 al tesoro que Odyssey sustrajo del pecio de Nuestra Señora de las Mercedes y tres días más tarde podrá sacarlo de Florida camino de España. Esta fue la decisión adoptada por el juez Mark Pizzo, del Tribunal Federal de la ciudad de Tampa (Florida, EEUU).

El juez denegó además la petición de Odyssey de que España le reembolsara algo más de 400.000 dólares (unos 303.000 euros) en concepto de custodia del tesoro de más de 500.000 monedas de plata y oro. El hallazgo, que tuvo lugar en 2007, está valorado en más de 500 millones de dólares (380 millones de euros).

Esta decisión confirma la sentencia que el mismo juez emitió hace más de dos años y que no se ha podido aplicar hasta ahora a causa de los recursos interpuestos sin éxito por Odyssey ante distintas instancias judiciales.

El agregado cultural de la embajada española en Washington, Guillermo Corral, afirmó que "es una gran satisfacción para España y una buena noticia para su legado cultural". "Dentro de una semana, España podrá proceder a la retirada del tesoro", resaltó Corral, que además mostró su satisfacción "con la actuación del juez y con todo el proceso".

La noticia, sin embargo, fue mal recibida por la empresa norteamericana, que incluso llegó a tildar de "día triste para la cultura española" la decisión adoptada por el juez. "Tristemente creemos que este caso, a la larga, tendrá un profundo efecto negativo sobre la herencia cultural subacuática española", señaló en un comunicado Melinda MacConnel, vicepresidenta de la empresa estadounidense Odyssey.

Es más, la compañía abundó en que el fallo judicial deja a la intemperie los tesoros que puedan encontrar otras empresas en los territorios subacuáticos españoles. "Cualquier cosa hallada que tenga un potencial interés para España será escondida o, lo que es incluso peor, fundida o vendida en eBay", afirmaron.

La misma opinión manifestó el gerente general y cofundador de Odyssey, Greg Stemm, quien aseguró que el "perdedor final" en este caso es la herencia cultural española. Según afirmó, se trata de "una victoria pírrica" que ha costado millones de euros a los contribuyentes españoles. "La gente no cesará de buscar barcos hundidos españoles", puso de relieve Stemm, y predijo que sencillamente lo que sucederá es que "pararán de informar de sus hallazgos".