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Estreno: 'Fahrenheit 11/9' Los misiles de Michael Moore contra Trump y contra los demócratas descafeinados

Moore llama a la acción contra Trump en 'Fahrenheit 11/9', donde también carga contra los demócratas que pusieron la zancadilla a Bernie Sanders y presenta a 'las vengadoras' - Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib- como la nueva esperanza de EE.UU.

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Cartel de 'Fahrenheit 11/9', una película de Michael Moore contra Donald Trump

"Donald Trump es un maligno narcisista y un sociópata activo. Y, como posee los códigos necesarios para disparar armas nucleares, es un peligro para la humanidad", voceó el cineasta Michael Moore el pasado mes de enero en el Discurso Popular sobre el Estado de la Unión. Ocho meses después lanzó contra el presidente el arma que mejor maneja: estrenó en EE.UU. su nueva película, Fahrenheit 11/9, una llamada a la acción para destronar a Donald Trump y las fuerzas del mal y para recuperar el control sobre la agónica democracia americana.

Advertencia contra el resurgimiento de los fascismos y el final de las democracias, denuncia del racismo, la xenofobia y la liquidación de los derechos civiles, la película, a pesar de haber sido una vez más desprestigiada por las voces que critican incansables la supuesta visión parcial y maniquea del cineasta, despliega unas cuantas teorías interesantes, muy oportunas, y, mucho más, entona un ‘mea culpa’ necesario. Moore arremete contra los demócratas de EE.UU. que "prohibieron" la alternativa de una izquierda representada por Bernie Sanders. Los mismos que ahora se preguntan "¿Cómo coño pasó esto?".

"En parte también es culpa de la izquierda. En Estados Unidos la izquierda cree que para ganar no hay que ser muy de izquierda, hay que ser de centro-izquierda, y no se muestra como es", sentenció en La Fiesta del Cine de Roma con motivo de la presentación de la película.

"La locura de 1600 Pennsylvania Avenue" 

Michael Moore presenta Fahrenheit 11/9 desde su página web como una "llamada de sirena a un público desesperado y desanimado que debe, DEBE, hacer su trabajo y terminar con la locura en 1600 Pennsylvania Avenue (La Casa Blanca)". En la película no se limita a las críticas –más o menos corrosivas- a Trump, también da voz a la nueva generación de jóvenes políticos que se presenta con fuerza para las próximas elecciones.

También da voz a la nueva generación de jóvenes políticos

Alexandria Ocasio-Cortez, miembro de la organización Socialistas Democráticos de América, y la musulmana Rashida Tlaib, hija de palestinos, son dos de estas voces destacadas, a la que acompañan otras mujeres que el cineasta llama 'las vengadoras', y algunos estudiantes, activistas contra la violencia con armas de fuego en el país. Ello además de mostrar las protestas en todo EE.UU. de los profesores, las mujeres y de otros colectivos.

"Así es como funciona el fascismo"

"¿Dónde estaba el punto en el que si nos hubiéramos levantado (contra Trump) hubiéramos hecho algo? Sucede en pequeños impulsos. Así es como funciona el fascismo", dijo en el magazine Real Time with Bill Maher el cineasta, uno de los pocos personajes públicos que sí creyó que Donald Trump podría llegar a la Casa Blanca cuando el resto del país afirmaba desde todos los canales de televisión: "Donald Trump no será presidente".

Por ello, Fahrenheit 11/9 comienza con las imágenes de una anticipada celebración de los seguidores de Hillary Clinton la noche antes de las elecciones. Error fatal. El 9 de noviembre de 2016 se anunció el nombre del 45º presidente de los EE.UU., Donald Trump. Y 'otras' imágenes muy diferentes ocupan la pantalla al tiempo que suena la famosa Vesti la giubba –"Ríe payaso (…) Tú eres payaso"- de la ópera Pagliacci, de Ruggiero Leoncavallo.

"Si no fuera mi hija, saldría conmigo"

Lo siguiente es una ristra de despropósitos con Trump como protagonista. La subida de tarifa que la NBC ofreció a la cantante de pop Gwen Stefani para aparecer en The Voice, mayor que la que él recibía con su denigrante concurso El aprendiz’ desató unos celos enfermizos y una rivalidad que intentó paliar con una estrambótica idea. Trump 'interpretó' un discurso ficticio como candidato a la presidencia de EE.UU. El plan en la cadena de televisión no le salió bien, le despidieron, pero la performance tuvo tanto éxito que terminó en la Casa Blanca. Moore afirma que nunca fue su verdadera intención.

Al estupor que origina esta historia le sigue la grima. El cineasta dedica unos cuantos minutos a mostrar apariciones públicas de Trump con su hija Ivanka haciendo bromas sexuales con ella, "si no fuera mi hija, saldría conmigo". También revela otros datos del pasado reciente del personaje, como la campaña que hizo pidiendo la reimplantación de la pena de muerte en el Estado de Nueva York y la ejecución de cuatro chicos negros y un hispano, los cinco de Central Park, que fueron erróneamente condenados por violación en 1989, o la crisis del agua en Flint. "Un crimen de odio", dice Moore refiriéndose al envenenamiento por agua contaminada con plomo por el que murieron diez personas y del que el máximo responsable fue un gran amigo de Trump, el gobernador de Michigan, Rick Sneyder.

Captura de 'Fahrenheit 11/9', una película de Michael Moore contra Donald Trump.

"Trump acabará jodido"

Todo ello para animar a hacer frente a la situación y tumbar a Trump. Un objetivo que persigue también desde otro de sus territorios fuertes, Facebook. Ahí Michael Moore ha propuesto unas medidas de acción: "Haga estas diez cosas y Trump acabará jodido". "La marcha de las mujeres nunca termina", "Tome el control del Partido Demócrata" –"El viejo liderazgo se debe ir. Si no lo hacen, estamos condenados"- y "Únase al ejército de la comedia" ("el talón de Aquiles de Trump es su piel extremadamente fina. No aguanta las burlas. Así que todos debemos burlarnos") son algunas de ellas.

La voz de Michael Moore se alza así contra Donald Trump –de quien hace un montaje sobre un discurso de Hitler- , pero también contra otras figuras que lideran el renacimiento de los fascismos. En Roma cargó contra Berlusconi y Salvini, "es un racista", dijo. En Toronto, descargó contra esta indeseable resurrección en otros países. En EE.UU. no deja de poner calificativos a todo y todos los que se escoran hacia la ultraderecha. Es el sello de Michael Moore. Lástima que no haya viajado a España y haya dicho cuatro verdades de los neofascistas patrios.