Público
Público
Únete a nosotros

Los Feroz más feministas y reivindicativos

Del 'No a la Guerra' al IVA cultural pasando por la Ley Sinde o la memoria histórica, el cine español se ha posicionado a lo largo de su historia. En esta ocasión, las mujeres se ponen el traje de protesta con el feminismo como bandera.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Combo de los actores Bárbara Santa-Cruz, Jorge Suquet y Alba Flores posando a su llegada a los Feroz.- EFE

Una vez más los actores y actrices de nuestro país se han erigido en voces reivindicativas y críticas con los tiempos que vivimos. Esta vez ha sido contra la situación de la mujer y el machismo imperante en el mundo del espectáculo. 

La gala que fue presentada por el actor y humorista Julián López, con guión de Diego San José (8 apellidos vascos), José A. Pérez Lledó y Borja Echevarría, ha tenido un marcado tono feminista. López aludió a la polémica por los abusos sexuales en el mundo del cine y se ha preguntado porqué en España aún no han salido nombres.

En los posados previos a la gala se intuía ya el ánimo que iba a impregnar la ceremonia. Los actores y actrices Bárbara Santa-Cruz, Jorge Suquet y Alba Flores, Brais EFE, y Gema Galán apostaron por unos atuendos en los que —a modo de pinceladas blancas— se podía ver dibujado un cuerpo de mujer.

Además, los premios fueron entregados sólo por mujeres, como la directora Leticia Dolera, las actrices Belén Rueda, Inma Cuesta, Paula Echevarría, Úrsula Corberó, Rossy de Palma o Marian Álvarez. Dolera se saltó el guión para criticar que se considere "feminista" que las mujeres hagan de entregadoras/azafatas.

De Palma fue la encargada de entrega del Feroz de Honor a Verónica Forqué, otra mujer, que durante toda su carrera ha combinado cine y televisión. Forqué, recibida por el público en pie, ha hecho hincapié en que, en su extensa filmografía, nunca ha rodado una película dirigida por una mujer. "Me gustaría hacer una antes de morirme", señalaba.

Del 'No a la guerra' al IVA cultural, 

Las galas —y en especial los Goya— como altavoz social para arremeter contra las injusticias tienen una larga tradición en nuestro país. Todavía en la retina de muchos queda aquella edición de los Goya de 2003 en la que el cine español se hizo eco del clamor popular que rechazaba el apoyo del Gobierno de José María Aznar a la guerra comandada por Estados Unidos en Irak.

Numerosos actores y actrices convirtieron la gala en un alegato pacifista en contra de la participación de España en aquella guerra. Trajes y solapas, vestidos, y muchos discursos impugnaron la decisión del Gobierno. Las caras más visibles de aquel rechazo público fueron Javier Bardem, el Gran Wyoming, Willy Toledo, Rosa María Sardà, Willy Toledo o Alberto San Juan.

La del 2013 también será recordada. La reacción de aquella ceremonia —también de los Goya en este caso— fue contra el alza del IVA cultural decidida en julio de 2012. Con todo, la gala finalmente derivó en múltiples reivindicaciones, todas ellas —eso sí— contra el Gobierno del Partido Popular. Memorable el discurso de la actriz Candela Peña: "Tengo un niño que alimentar", explicó. Para posteriorimente denunciar que su padre murió en un hospital público "donde no había mantas para taparlo y le teníamos que llevar el agua".

La presentadora de aquella edición, Eva Hache, cargó contra la subida del IVA, de José Ignacio Wert y contra la 'amnistía fiscal' decretada por el Gobierno. Por su parte, Javier Bardem, hizo referencia durante una de las entregas a la corrupción en el seno del Partido Popular: "Ay, los sobres, los sobres", soltó en referencia a los presuntos sobresueldos.

Otro momento clave sucedió en 2012. Corrió a cargo de la directora catalana Isabel Coixet, que ganó el Goya al mejor documental por Escuchando al juez Garzón. "Preferiría que no hubiera paz para los malvados, pero para algunos sí la hay", lamentó Coixet en referencia las víctimas del franquismo. Pero fue su predecesora, la gala del 2011, la que se saldó con la dimisión del presidente de la Academia del cine por sus divergencias con la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde

Aquella ceremonia contó con la presencia en el exterior de partidarios del grupo Anonymous, provistos de máscaras de Guy Fawkes. La imagen se difundió por todos los medios y dio buena muestra del malestar por la medida promovida por el Gobierno del PSOE que limitaba el uso y acceso a internet para defender los derechos de autor.

La Iglesia también se las ha visto con el mundo del cine. Jaume Roures, productor de Camino, el filme de Javier Fesser que triunfó en la gala de 2009, tuvo a bien cargar contra la institución eclesiástica: "Para amargarnos nos casamos, tenemos hijos adolescentes y tenemos al Opus Dei". Y un año antes, en 2008, Alberto San Juan, pidió la "disolución definitiva de esa cosa que se llama Conferencia Episcopal" al recoger el premio al mejor actor.