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Final de Juego de tronos Diez personajes para recordar 'Juego de tronos'

Guía para la nostalgia de una serie que termina tras cosechar millones de espectadores y revolucionar el mundo de la televisión.

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Casi un millón de personas piden que se vuelva a rodar la octava temporada de 'Juego de Tronos'

La desafección de los creadores de "Juego de tronos" por sus protagonistas, a los que han ido matando sin miramientos durante ocho temporadas, ha sido una de las claves del enganche de sus seguidores. Estos son los diez personajes, vivos y muertos, que más huella han dejado en la saga.

Daenerys Targaryen: Los fanáticos de la serie han visto cómo la niña de aspecto angelical se convertía en Madre de Dragones y han sucumbido ante su historia de mujer hecha a sí misma. Su reciente transformación en asesina de masas ha enrabietado a los seguidores, que siempre perdonaron su lado oscuro.

Personifica a la perfección la fórmula de violencia, venganza, familia, intrigas, guerra y sexo que hace única la saga de George R.R. Martin y pase lo que pase al final, para gran parte de los fieles de la saga, siempre será la legítima heredera al trono.

Jon Nieve: Si Daenerys personifica a la mujer hecha a sí misma, el hasta ahora bastardo de la casa Stark es el arquetipo de hombre de buen corazón y grandioso destino. Aunque no ha demostrado grandes habilidades para la guerra, es uno de los personajes más queridos por el público y uno de los favoritos para sentarse en el Trono de Hierro.

Tyrion Lannister: Su inteligencia le ha salvado en numerosas ocasiones de morir y su carácter, de buenazo, le ha hecho destacar por algo más que su físico en una familia de sanguinarios un tanto disfuncional. Su personaje es uno de los más carismáticos de la saga y seguramente perseguirá al actor Peter Dinklage el resto de su vida.

Cersei Lannister: La matriarca de hierro de los Lannister es un personaje sin escrúpulos, que aún así haría cualquier cosa por amor a sus hijos. Es uno de los personajes que más odio ha concitado entre los espectadores, moriría antes de dar su brazo a torcer y así parece que ha sido hasta el final.

Jaime Lannister: La transformación del Matarreyes ha cautivado a sus detractores. De mantener una relación incestuosa con su hermana y tirar niños por la ventana, pasa a convertirse en un noble caballero (y amante) de Brienne, un arco argumental envidiable que le ha permitido cambiar su signo de villano a hombre de bien.

Arya Stark: La niña con ademanes de 'chicazo' de la primera temporada se convierte en una de las más diestras asesinas en escena que, además, salva a todos del Rey de la Noche. Entre sus mil caras conviven la hermana que trata de proteger a su familia con la fría asesina que busca venganza por la muerte de su padre. El último capítulo parece que le reserva un papel especial.

Sansa Stark: La 'niña bien' de los primeros capítulos se ha convertido en una justa y sensata reina de Invernalia, previo paso por la más terrorífica de las pesadillas. Ha sobrevivido a Cersei, Joffrey y Meñique, y en el camino ha ganado la astucia e inteligencia para convertirse en uno de los personajes más respetados.

Ned Stark: Era el personaje que más carga argumental tenía a sus espaldas y desapareció en la primera temporada, avanzando lo que sería la tónica de la serie. Su carácter justo marcó el del resto de sus hijos y su inesperada muerte, a manos del sociópata rey Joffrey, es el detonante para el estallido de la guerra.

Meñique: El más brillante urdidor de intrigas de "Juego de tronos" tuvo un trágico final a manos de Sansa y Arya, para deleite del público. En el camino se quedó uno de los más oscuros villanos y un firme candidato a ocupar el Trono de Hierro.

Hodor: El popular gigante de las primeras entregas siempre fue un hombre de pocas palabras, pero su afabilidad cautivó al gran público y un personaje que parecía anodino se convirtió, con su épica muerte, en un elemento fundamental de la trama con un nombre que recordarán los fanáticos de la saga.