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Francisco López rompe el Reina Sofía con sonido

El artista inauguró una instalación que invita a sumergirse en la música

JESÚS MIGUEL MARCOS

Un pasillo que conecta los edificios Sabatini y Nouvel. El músico Francisco López inspeccionó a fondo el Museo Reina Sofía de Madrid en busca de una localización para su instalación sonora y encontró su sitio en un angosto, frío y poco transitado lugar de paso. "No es casualidad que un artista rupturista como él haya elegido el punto donde el museo se rompe", presentó ayer el director de la institución, Manuel Borja-Villel.

El visitante penetra en el oscuro pasillo con cierta cautela y se introduce en una especie de túnel de sonido donde durante 13 minutos suena la creación de López: un zumbido agudo continuado envuelto en ruido que va adelganzando hasta convertirse en un hilillo ahogado que, por fin, estalla en una tormenta de percusión tribal. Y vuelta a empezar... o a terminar, porque la grabación se repite una vez tras otra.

López nos enseña a aproximarnos a su obra: "En 2008 hice una instalación en la Expo de Zaragoza, donde tienes un público muy amplio, y no me costó explicarlo. Si tú hablas de un viaje sonoro, de dejarte sumergir en el sonido, cualquier persona lo entiende y se pone en situación de escucha".

López, que ha cosechado mayor repercusión en el extranjero que en España, dice con rotundidad que no se puede aprender a escuchar, "porque la educación no es suficiente. Puede servir un poco, pero hay personas que de forma natural son especialmente sensibles al sonido, que se sienten emocionadas por el sonido".

Es como un alfarero. Busca sonidos en la realidad, los graba (herencia de la música concreta) y luego los mete en su ordenador para manipularlos hasta transformarlos radicalmente. ¿Por qué no, entonces, trabajar directamente sobre sonidos sintéticos? "Haga lo que haga, aunque el sonido cambie totalmente, siempre queda esa sustancia primera que cojo de la realidad, soy capaz de percibir ese remanente que para mí es muy importante", responde López.La instalación del artista permanecerá en el Reina Sofía hasta el 24 de mayo.