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"Era un hombre bueno que perseguía las palabras"

La muerte de Miguel Delibes suscita una reacción unánime de admiración hacia un escritor al que todos califican de 'discreto, sabio y cercano'

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En la muerte de Miguel Delibes, uno de los pocos grandes escritores vivos que le quedaban a la cultura española, las reacciones fueron de elogio y admiración hacia la vida y obra de un hombre caracterizado por su discreción, sabiduría y cercanía.

José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, ha elogiado al narrador: 'Sin abandonar jamás el compromiso con la palabra precisa, que emana del respeto a la naturaleza y a los seres humanos, fue la voz austera de un país sumido en el silencio'. Cinco horas con Mario, Los santos inocentes, El hereje o El camino son ya, a su juicio, 'testimonios ineludibles de la lucha por la dignidad, el legado de un maestro'.

Ramón García, biógrafo y amigo:'Ha vivido un tránsito apacible y beatífico'.

Fernando Arrabal, dramaturgo, lamenta que el escritor 'se haya ocultado antes de recibir el premio Nobel'.

Ángeles González-Sinde, ministra de Cultura: 'Es una lástima que no haya dado tiempo a que tenga el premio Nobel'.

 

Antonio Colinas, poeta: 'Su obra está llena de valores; y destacaría sobre todo la fusión ideal que se dio en él entre la vida y la obra, entre el hombre y la obra'.

Arturo Pérez-Reverte, escritor: 'Era uno de los últimos grandes clásicos vivos. Ahora sólo nos queda Juan Marsé de esa envergadura'.

 

Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes: 'Toda una época y sucesivas generaciones de lectores han sido testigos de una trayectoria larga, intensa y profundamente comprometida con nuestra lengua.

Ángel Gabilondo, ministro de Educación: 'Fue una persona buena que perseguía las palabras, que nos ha enseñado que el cuidado de la palabra y de la escritura es una forma de vida'.

Mario Camus, director de Los santos inocentes: 'Desde que me enteré ayer de que podía ocurrir un desenlace inminente, no he dejado de pensar en él'.

Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular: fue 'uno de los grandes' de la literatura española como representante 'del campo y de la gente'.

Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del PP en el Congreso: 'Hoy a los vallisoletanos se nos ha muerto un poco el alma', ha dicho llorando.

Juan Manuel de Prada, escritor: 'Se fijó en los humillados y en los ofendidos, en los viejos solitarios y niños perdidos. Fue, en definitiva, una especie de redentor de esa naturaleza humana pisoteada, humillada y escarnecida'.

Luis Mateo Díez, escritor:  'Era uno de los últimos clásicos de la literatura española'.

Sociedad General de Autores y Editores (SGAE): 'Fue uno de los grandes nombres de la literatura en español y socio de la entidad como autor de teatro y de cine'.

Víctor García de la Concha, presidente de la Real Academia Española: 'Toda Castilla gravita en las páginas' de este 'extraordinario escritor', que salvó con sus libros la 'Castilla que se ha ido perdiendo'. 

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