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'I Am the Night' o cómo hay historias que arruinan vidas

TNT estrena esta noche la miniserie producida y dirigida, en parte, por Patty Jenkins que convierte la historia real de Fauna Hodel en una del género negro con el asesinato de la Dalia Negra resonando de fondo y una buena dosis de ficción.

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Media: 3.50
Votos: 4

‘I Am the Night’, un ‘noir’ basado en hechos reales que se toma licencias. /TNT

Basada en hechos reales, I Am the Night aborda la historia de una joven criada como mestiza que descubrió que estaba emparentada con uno de los personajes más oscuros del Hollywood de los años cuarenta y la de cómo un reportero arruinó su carrera por intentar desenmascararlo.

Un terreno árido, que sería desértico de no ser por los arbustos que salpican el paisaje de monumentales montañas al fondo, y una cámara que como si fuese un pájaro de vuelo rápido se acerca a un suburbio de casas de madera en las que vive la comunidad negra local de Reno, Nevada. Una vez allí, esta se adentra sin miramientos en una de las viviendas, esa en la que una mujer de color le cepilla el pelo a una adolescente de tez clara al tiempo que le suelta el sermón que suena repetitivo y cansino de que ella no es una “perdedora”, que es diferente al resto. Pero la chica no quiere ser diferente, quiere ser “normal, como todo el mundo”. Algo complicado para una mestiza de ojos verdes en la América de los años sesenta.

Ese es el arranque de I Am the Night, miniserie de seis episodios escrita por Sam Sheridan que esta noche estrena TNT en España y que cuenta con Patty Jenkins (Wonder Woman) como directora de los dos primeros. La chica es Fauna Hodel, interpretada por una cándida India Eisley quien pese a su aparente dulzura es capaz de enfrentarse a su propia madre cuando descubre que la versión que siempre le contaron sobre sus orígenes no tiene nada de cierto. Quien la crió es Jimmy Lee, a la que da vida una Golden Brooks que se echa sobre sus hombros gran parte de la carga emocionalmente violenta del primer episodio, visto antes de su estreno. Ese en el que se ponen al descubierto algunas de las cartas de una trama con grandes dosis de noir -los títulos de crédito no dejan lugar a dudas de en qué género quiere ser enmarcada- en la que el misterio a resolver es la propia biografía de Fauna, conocida hasta los 16 años como Patricia Ann Greenwade, Pat.

Sin embargo, ese el solo el desencadenante. La llama que prenderá la mecha de una serie de crímenes y relatos turbios del Hollywood de la época en los que se ha visto envuelto, para su desgracia, el otro protagonista de la trama. Todo noir ha de tener un detective o similar. En I Am the Night este tiene la pinta de Chris Pine, aunque en realidad es un periodista que investiga y no un tipo con una oficina y una placa en la puerta ofreciendo sus servicios para resolver lo que la policía no puede. Con su habitual encanto y carisma, el nuevo Capitán Kirk se mete en la piel de un personaje al uso para el género: el de un tipo de vuelta de todo y algo antipático que despierta ciertas simpatías. El suyo es un veterano de la guerra de Corea que se gana la vida como reportero y que incomodó a quien no debía en el pasado. Goza de una personalidad arrolladora, un talento indiscutible para meterse en líos, adicciones y, de usarlos, le quedarían bien la gabardina y el sombrero al más puro estilo Humphrey Bogart en el Halcón Maltés.

Como Jay Singletary, Pine, que vuelve a formar tándem con Jenkins tras convertirse en el Steve Trevor de Wonder Woman, da el perfil sin problemas. De hecho, su facilidad para meterse en situaciones totalmente rocambolescas y absurdas y su capacidad para resultar al mismo tiempo acabado y lleno de chispa hacen que a medida que avanza el primer episodio sus escenas resulten de más interés que las de la otra mitad del relato. Aunque no se llega a ese punto en el primer episodio, es de suponer que los caminos de ambos se cruzarán más pronto que tarde. No pueden tardar mucho tratándose de una miniserie. Y ahí es donde se entrelazarán ficción y realidad. Porque no todo lo que se cuenta aquí ocurrió como se presenta.

La chica de la serie es Fauna Hodel, interpretada por una cándida India Eisley. TNT

En su capítulo de inicio, I Am the Night va de la vida de una a la del otro. De la primera se sabe poco más allá de su existencia sencilla y su relación prohibida con un joven compañero de clase y trabajo con el que sueña con casarse. De la de Singletary se insinúa que se metió, cuando era un reportero de los de altos vuelos, con quien no debía. Porque, según dice quien le ofrece trabajos esporádicos, “hay historias que no se pueden contar, historias que no quieren ser contadas, historias que pueden acabar contigo“. La que él sacó a a luz fue la que relacionaba a uno de los hombres más oscuros del Hollywood de los cuarenta, el doctor George Hodel (Jefferson Mays), con en el asesinato de la Dalia Negra, un caso ya filmado en la película de 2006 dirigida por Brian De Palma. Singletary quiso averiguar qué ocurrió realmente con esa actriz de muerte terrible y acabó con su carrera como periodista de primer línea. Ahora otro asesinato de una mujer despierta su interés por el estado en el que ha quedado el cadáver y eso será lo que le lleve, habrá que ver de qué manera, a cruzarse con Fauna y su viaje.

El personaje interpretado por Pine no es real. No así el del doctor Hodel y el su nieta Fauna Hodel, quien cuenta con una biografía en la que se desgranan todos los detalles de cómo descubrió quién era en realidad y cómo fue su vida. I Am the Night trata de recoger todo esto, un capítulo que es parte de la crónica negra de la meca del cine. El hecho de introducir a alguien que no existió en medio de una biografía más o menos veraz le da un punto de interés extra y cierto toque de incertidumbre dentro de una historia, la de Fauna, al alcance de cualquiera con una simple búsqueda on line.

Lo más atrayente del primer episodio es ese retrato que se hace de los personajes, el misterio que se genera en torno al doctor Hodel y su relación con las estrellas y, al mismo tiempo, cómo se plasma una época en la que aún había mesas para negros y mesas para blancos en el instituto y una pareja de novios podía ser parada por la policía por el simple hecho de tener un color distinto de piel. Una época complicada en la que también se mueve, con un tono diferente, la recién oscarizada Green Book.

La música y la dirección juegan a favor del clima de tensión e incertidumbre que pueblan la vida de los dos protagonistas principales y la violencia, sobre todo en el caso de Singletary, está muy presente. Tanto es así que una escena pretendidamente absurda y cómica -por cómo el periodista intenta salir del atolladero en el que su curiosidad le ha metido- acaba desembocando en una de violencia policial que retrata a la perfección el momento en el que viven.

I Am the Night se estrena esta noche en TNT, a partir de las 23:05 horas, con la emisión de un doble capítulo.