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El inocente José Coronado: "Mi personaje, para bien y para mal, se mueve en las cloacas del Estado"

Netlix estrena este viernes 'El inocente', thriller coral basado en la obra de Harlan Coben.

Una instantánea de José Coronado en la serie 'El inocente'.
Una instantánea de José Coronado en la serie 'El inocente'. Netflix

Creada por Oriol Paulo, El inocente es fruto del acuerdo de colaboración entre Netflix y el escritor Harlan Coben, quien, en palabras de quien ha adaptado su obra en esta ocasión, "ha sido un cómplice en todo este proceso". Se vieron en Nueva York y el autor entendió a la perfección que la intención de Paulo era llevarse el material de partida de la novela a su mundo, "a este mundo más del puzzle, del juego del punto de vista". El resultado es un thriller coral tendente a la oscuridad sobre segundas oportunidades donde nadie es lo que parece y todos esconden algo.

Los protagonistas principales, al menos con los que arranca, son Mateo (Mario Casas) y Olivia (Aura Garrido). Casados, están en un momento dulce de su relación cuando el pasado de él irrumpe de nuevo en su vida poniéndole en el punto de mira de un asesinato del que intentan culparle. Quién está detrás del complot para señalarle, por qué razón y cuál es la relación de todos los implicados en el caso es de lo que trata El inocente, una serie complicada de rodar en la que la oscuridad forma parte de la trama a nivel de ambientación y de personajes. "No te diría que todos, pero muchos tienen su parte de luz y su parte de oscuridad. Es un poco la ambigüedad del título. Es una serie donde no nos movemos en el blanco y negro, sino que estamos siempre en el gris", explica Oriol Paulo en una conversación con Público.

En este sentido, José Coronado señala que ahí es precisamente donde se ubica esta historia, en las luces y las sombras, "tanto en los personajes como en la puesta en escena como en las historias que cuenta. Yo creo que esa es la vida real. Todos vivimos con luces y sombras, solo que nuestros personajes juegan en un tablero muy delicado en el que hay de por medio delitos, corrupción policial, prostitución. Temas que, aunque no esté basado en hechos reales, ocurren en la actualidad".

Instantánea de Mario Casas y Aura Garrido en 'El inocente'. Netflix

El personaje de Coronado, en concreto, es parte de ese sistema poderoso y corrupto al que se dibuja moviendo los hilos. "Mi personaje, para bien y para mal, se mueve en las cloacas del Estado, se mueve amparado por el poder. Creo que ahí hay una reflexión: cuando el poder se lo das a gente como puede ser un Aguilar, que es un tipo con bastantes complejos, bastante reprimido, con bastante contradicción de su propia persona, pues hace que el personaje sea mucho más rico a la hora de interpretar", analiza el protagonista de No habrá paz para los malvados.

Para dar forma a una historia compleja en la que hay implicados muchos personajes, la estructura que se propone se basa en centrar cada episodio en uno de ellos. Eso lo que consigue, como explica Alexandra Jiménez, es que "hasta el octavo capítulo tú vas recogiendo información nueva y muy poderosa de personajes que o bien has visto [antes] pero no has sabido mucho de ellos o bien aparecen [ahora]. Todos estos personajes y la complejidad que acarrean va construyendo esta trama tan laberíntica que es la serie".

La importancia del director de 'orquesta'

El planteamiento se perfila intrincado tanto para el espectador como para el reparto. Es algo en lo que coinciden en señalar Martina Gusmán, Miki Esparbé y Juana Acosta, que inciden en la complejidad del guion, del rodaje, de pararse a pensar y de incluso rodar de maneras distintas una escena para que luego Oriol Paulo eligiese en montaje cuál le convenía más para la historia. De ahí que Acosta reivindique la labor de la figura del script, que "fue clave aparte de la cabeza de Oriol".

Para los actores fue todo un reto saber en qué punto estaban en cada momento del rodaje. "Hay algo muy técnico. No es una serie en la que de repente puedes improvisar o puedes componer, probar… porque al final Oriol lo tiene muy claro. Es un puzzle y técnicamente tienes que jugar a un juego, que es el del guion, el de la historia, el de la novela. No te puedes desviar", señala Mario Casas.

Aura Garrido añade que "es mucha información y son muchos meses. Sí que me generaba mucha presión y mucho esfuerzo controlar constantemente el esquema de la historia, de dónde vas, a dónde vienes, por dónde pasas". Para Coronado, un guion así supone mucha carga para el actor para poder "estar a la altura de lo que se le exige al personaje. La suerte que tenemos es que Oriol es el mejor cargador de actores que existe en España". Un trabajo, para Jiménez, tan "difícil de abordar" como "apasionante por el desafío que te propone".

Todo cambia en un minuto

Una de las premisas que esgrime El inocente es como un hecho concreto, un momento fugaz, una decisión de última hora pueden cambiar una vida para siempre. En el caso de los protagonistas, para mal. "La vida te sorprende. Lo tienes todo y vas por un buen camino, porque en este caso no es que el personaje este haciendo nada malo. Es un buen estudiante, tiene un alma buena, es alguien que no hace daño a nadie y de repente se mete en una pelea sin querer, defendiendo a su hermano, y empujando a un chico lo acaba matando. Es verdad que en un segundo la vida te puede cambiar. La vida esa así, es un suspiro, te puede cambiar en cualquier momento", comenta Mario Casas sobre lo que le ocurre a Mateo y sirve de arranque de El inocente.

Imagen de Alexandra Jiménez en la serie 'El inocente'. Netflix

Y esa sensación de que la vida no se puede controlar, que todo, por muy bajo control que parezca puede girar 180 grados de un momento a otro, es algo que, según Aura Garrido, engarza muy bien con lo ocurrido en esta pandemia. "Es algo que nos ha pasado mucho este año. Teníamos como una pretensión de control de la vida que nos hemos dado cuenta todos que no existe. Ya no hay certezas", comenta.

El peso del pasado y las segundas oportunidades

El gran tema central que recorre El inocente tiene que ver con el pasado y con pasar página. "El eje principal es la búsqueda de la segunda oportunidad. Todos los personajes que aparecen en el fondo están luchando contra sus demonios y están buscando esta segunda oportunidad. Al final de lo que acaba hablando la serie es del peso de la mochila que cargamos (…) . Cuando el pasado vuelve para reclamarte las decisiones que has tomado tienes que confrontarlo", resume Paulo.

Cada personaje lo afronta desde su propia perspectiva y desde su propia capa social. En el caso de los personajes de Acosta, Esparbé y Gusmán, la primera explica que "nosotros pertenecemos a una de las tramas más importantes, y el mundo al que pertenecemos es el mundo que se desarrolla en el club Paraíso, donde Martina y yo somos bailarinas de pole dance. Somos mujeres que ejercen la prostitución. Son personajes muy oscuros y a los que la vida les ha llevado a estas situaciones. En el caso de mi personaje ella rompe con su pasado para ir a buscar algo nuevo en su vida que le permita ser feliz, salir de la oscuridad en la que se ha visto metida (…) Pero pesa tanto su pasado y el daño que ella siente que ha hecho que le cuesta muchísimo soltar ese lastre".

Miki Esparbé, para quien el concepto de segunda oportunidad está ligado a una cuestión de supervivencia, señala que desde su punto de vista "hay algo como optimista detrás del concepto de segunda oportunidad, como de tratar ir hacia delante. Lo que creo que aborda precisamente la serie igual es los claroscuros detrás de esa decisión, porque hay mucho asociado a eso. El juicio externo, la fuerza de voluntad que tengas, la confianza en ti mismo, la confianza del resto hacia ti, el peaje que tienes que pagar… Muchas veces, me atrevería incluso a decir, que todos los personajes viven con esta angustia constante en mayor o menor medida de ser descubiertos. Es como si todos escondiesen algo, en algún momento. Más allá de eso, siempre vas a pagar el peaje de llevar esa mochila".

En el caso de Garrido también es importante cómo cada uno afronta lo que le sucede porque "al final somos lo que nos sucede y lo que hacemos con lo que nos sucede". En el caso de su personaje, continúa, "hay algo de que no puedes enterrar tu pasado, no puedes pasarle por encima, esconderlo debajo de la alfombra, porque va a acabar apareciendo (…) Creo que trata un poco de eso, de que no puedes escapar de las cosas que tienes que enfrentar. Existen las segundas oportunidades, pero tienes que saber enfrentarlas".