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La invención del mundo

JUANA SALABERT*

Emoción, dicha, gratitud, todo eso y mucho más hemos sentido con intensidad compartida y jubilosa quienes amamos la obra grande, extraordinaria y audaz de Ana María Matute y la queremos tanto, tantísimo, durante la ceremonia de entrega del Cervantes. La generosa, valiente autora de Paraíso inhabitado y otras muchas obras maestras nos ha pedido que creamos en la verdad esencial de lo inventado, convocándonos, a través de sus palabras poderosas y hechizantes, a su "primera memoria", a ese instante alumbrador en que supo, con apenas cinco años, que para ella vivir la vida sería ya para siempre inventarla.

Poblarla de muchas voces al margen y en los márgenes y descifrar así los misterios, las soledades, los anhelos, sufrimientos y alegrías del remordido corazón humano. Y a esa infancia y memoria primeras ha aludido también Ángeles González-Sinde al evocar el cuarto, al cabo ido a pique bajo las aguas durmientes de un pantano, de sus veraneos de antaño. El lugar donde aquella niña a la que aún no despertaba, en la medianoche del miedo, el atronar de las bombas (al trauma de la guerra civil en su obra se ha referido el rey), comenzó tempranamente a imaginar y escribir, que no describir, otros mundos, muchos mundos, sabedora de que inventar es vivir dos y mil veces más y tenderle puentes y manos al secreto y la hondura de los otros. "Nada se hunde nunca del todo", me dijo una vez, recordando ese cuartito bajo las aguas donde el mundo nacía y se expandía a partir de un cuaderno...

Escuchándola, de nuevo he dado gracias a la vida por sus libros y el don creciente y entrañable de su amistad. Yo tenía diecisiete años cuando nos hicimos amigas y puedo decir que esta asombrosa "muchacha" de talento, curiosidad y generosidad inmensos es buena, verdaderamente buena y grande en todos los sentidos. Por eso ahora todos sus amigos, con nuestra querida Ana María Moix al frente, somos tan felices. Como también lo estaría Cervantes, que hubiera brindado por su hermana absoluta de las letras, artista de las palabras de la vida.