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Libros Juan Tortosa repasa 40 años de oficio: "El periodismo necesita un 15M"

Juan Tortosa es inmisericorde con el oficio más bello del mundo. En un extenso recorrido que abarca cuatro décadas de profesión, el periodista narra a través de anécdotas personales una gran parte de la historia reciente, desde la Transición hasta nuestros días, siempre desde su perspectiva y como privilegiado testigo.

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Imagen de Juan Tortosa. Roca Editorial.

Un paseo por el índice del libro de Juan Tortosa Periodistas: el arte de molestar al poder (Roca Editorial, 2018) invita a sumergirse en la época de la España que mezclaba política y destape, pelotazos y revistas, poder y prensa, televisiones —públicas, privadas y autonómicas— y conspiraciones. De cercazos de copas de coñac sobre las mesas y neblinas de cigarrillos en las redacciones. El autor advierte: esta obra no es un ajuste de cuentas, sino una reflexión de lo que ha sucedido en este país en los últimos 40 años.

Tortosa sobrevuela cuatro décadas de periodismo con sus luces y sus sombras y narra lo que vio porque él estuvo allí. No son capítulos interminables sino —casi— crónicas periodísticas. Cerca de un centenar. “El libro era más largo, unas 20.000 palabras más, pero estamos acostumbrados a que nos corten en este oficio”, arrancó entre risas el periodista en la presentación de su obra, repleta de familiares, amigos y compañeros.

“Elegí un tipo de vida y me 'deconstruyo' en el libro, pero la provocación que intento en este libro va más allá, con otros nombres y apellidos”. Entre ellos, personajes como Karmele Marchante (allí presente) o Pepe Navarro. “Siempre desde el respeto a sus trayectorias profesionales”, aclaró.

Libro 'Periodistas: el arte de molestar al poder', de Juan Tortosa. Roca Editorial

De hecho, la obra está cuajada de referencias bibliográficas e incluye más de 700 nombres propios que indican quién es quién en el mundo periodístico y que se han cruzado, de una forma u otra, con Tortosa a lo largo de su dilatada trayectoria.

Su visión abarca todos los medios, formatos y profesiones relacionadas con el oficio, desde plumilla hasta director —presume de ser el más denunciado en España, en su época al frente de las eróticas Liv y Yes—, desde reportero hasta responsable de comunicación, al otro lado de la trinchera. 

“Siempre me he ido de los sitios, cuando no me los cerraban”, afirmó, “y al final en el sitio donde más veces he recalado ha sido en el Instituto Nacional de Empleo”. Porque, al final, Tortosa reconocía ufano: “Mi trayectoria ha sido así sobre todo por mi mala cabeza”

En la presentación del libro, en la librería Rafael Alberti de Madrid, Fran Llorente, actual director de Proyectos y Estrategia de RTVE y compañero de esa casa, aseguró nostálgico que Tortosa “consigue recrear el aroma de las redacciones, que es ese oficio colectivo: ese olor a humo, esas discusiones por el titular".

"Hay muchos periodistas que no me representan en absoluto"

"Quiero mucho a este libro porque lo he visto crecer, y he visto cómo Juan ha contado su vida, y también la vida de España", comentó Llorente. "Hay humor y hay reflexiones que son casi clases de periodismo". "Hace una autocrítica tremenda, pero es a la vez un canto de enamorado al periodismo: es casi un cóctel que narra cómo un personaje secundario se convierte en el protagonista”, resumió. 

Tortosa quiso reivindicar —y dedica el último capítulo de su libro a ello—el "periodismo decente". “Este libro no es un libro de batallas, sino un manifiesto, la historia de lo que he vivido es como un puñetazo en la mesa que dice qué le falta al periodismo para ser decentes ante el ciudadano medio, que ha perdido la confianza en nosotros”, remarcó. 

El periodismo necesita un 15M, un meneo, hay muchos periodistas que no me representan en absoluto, y no quiero que mi familia se avergüence del oficio al que pertenezco, pero no hay manera”, incidió, entre risas, para instantes después ponerse más serio: “Tenemos la obligación de hacernos respetar, aquellos que creemos en un periodismo decente, ante la audiencia, pero también ante las empresas y los políticos”.