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Lunes de huelga en los cines de Catalunya

El Gremio de Empresarios de Cines de Catalunya planta cara a la nueva Ley del Cine con una campaña para presionar a la Generalitat. El próximo lunes 1 de febrero el 81% de las salas catalanas no abrirán sus puertas

L. PENELO / A. LASHERAS

Los cines de Catalunya no abrirán sus puertas el próximo lunes 1 de febrero. Así lo anunció ayer el Gremio de Empresarios de Cines de Catalunya que con una huelga de 24 horas, dará el pistoletazo de salida a una campaña para luchar contra la futura Ley del Cine de Catalunya.

"Los números no mienten y esto es un Apocalypse Now", lanzó el presidente del Gremio, Camilo Tarrazón, que mostró su total oposición con la normativa impulsada por la Generalitat y liderada por el departament de Cultura i Mitjans de Comunicació con Josep Manuel Tresserras al frente. "Se trata de una ley para cerrar salas, que provocará que haya menos copias y menos espectadores", sentenció el empresario.

Por el momento 74 salas (las asociadas al Gremio) con un total de 525 pantallas no levantarán las persianas. La cifra representa un 81% del sector, y los responsables de la protesta esperan que se sumen más exhibidores. La huelga coincidirá con la gran fiesta de la industria audiovisual catalana, los Premios Gaudí, concedidos por la Academia del Cine Catalán. "Que quieran chupar fuego mediático a través de nuestra gala es un orgullo. Demuestra que estamos consiguiendo que sea una cita de renombre. Pero espero que esto no signifique boicotear la gala", comentó a Público el presidente de la Academia del Cine Catalán, el actor Joel Joan

El actor también contó que considera la protesta "un acto de histerismo por parte de los exhibidores y una gesticulación exagerada" con la que no está nada de acuerdo. "No dejar que el catalán -que lo entiende el 99% de la población y es líder de audiencia en televisión y radio-, tenga paridad en los cines es ridículo. Los exhibidores deberían ver la ley como la oportunidad de tener más gente en las salas", anadió Joan.

En este sentido los arguementos de Tarrazón discrepan con los de Joel Joan. El presidente del Gremio aseguró que "no hay ninguna película que con ocho copias en catalán y ocho en castellano recapte más que con las 15 en castellano". Aún así, el empresario subrayó con émfasis que "no estamos contra el cine en catalán, precisamente por eso cerramos el día de los premios Gaudí; lo que ocurre es que esta ley se está haciendo de espaldas a la realidad de la demanda del público".

Para ilustrar la situación, Tarrazón puso el ejemplo de dos películas: Mapa de los sonidos de Tokio y Ágora. "Como a pesar de ser cine de aquí se han rodado originalmente en inglés, se quedarían en apenas 15 copias". Una cifra a su entender insuficiente para cubrir el territorio catalán.

El tono apocalíptico de la campaña está avalado por el informe económico elaborado por el economista José María Gay de Liébana y Saludas. El estucio se centra en el sector de la exhibición, entre 2001 y 2008. "La tragedia pende de un hilo sobre el sector cinematográfico en Catalunya. En los últimos cuatro años se han perdido 25 millones de euros y la futura ley será una sentencia de muerte para el cine", despachó el economista.

En opinión de los empresarios, la piratería y los cambios de hábitos de los espectadores son las principales causas del descenso de los ingresos. Entienden que el hecho de que la ley prevea que la mitad de las películas extranjeras que se exhiban en los cines catalanes deban estar dobladas o subtituladas en catalán, comportará el cierre de muchas salas y que muchos de los empleados del sector acaben en el paro.

Según previsiones realizadas sobre la recaudación del 2009, si se aplicara la nueva ley -que prevé que las películas no comunitarias deban doblar o subtitular la mitad de las copias al catalán-, las cifras de recaptación del sector se reducirían a 30 millones de euros de recaudación y a cuatro millones de espectadores.

"Incentivar la digitalización, con ayudas al sector" y la libre distribución de los pases de versiones "según la demanda de su público", serían algunas de las soluciones que apuntan desde el Gremio para salvar la cruda situación de los exhibidores.

El presidente de Productores Audiovisuales de Catalunya (Pac), Xavier Atance, declaró que los exhibidores catalanes tienen "todo el derecho del mundo" a no abrir las salas el 1 de febrero, pero avisó de que los productores "no entrarán en el juego de exhibidores, distribuidores y administración pública".

Atance recordó que los productores catalanes siempre representan "el lado más débil de esta historia" porque tienen pocas pantallas para mostrar su trabajo. "Hacen huelga, muy bien, pero, ¿cuántas de nuestras películas están en sus pantallas?", añadió.

Álvaro Longoria de la productora Morena Films valoró positivamente la huelga del lunes. "Bastante difícil está el mercado como para poner trabas a su funcionamiento normal. Me parece bien lo que harán, ya que el cine es una industria privada y tienen derecho a hacer lo que quieran. Esta ley impedirá trabajar como una empresa privada y todo lo que vaya en contra del libre mercado me parece mal".

Representantes de los distribuidores independientes se reunieron la semana pasada con Eduard Voltas, del departament de Cultura, para exponerle que "la Ley del cine Catalán perjudica enormemente no sólo a las majors americanas, sino a las distribuidoras independientes tipo Altafilms o Wanda". Enrique González Macho, de Altafilms consideró que la actitud fue receptiva. Dijo que les pidieron que enviaran por escrito su posición pero que no se ha producido ningún acercamiento más.

Tras conocer la noticia de la huelga desde el departament de Cultura no quisieron valorar la decisión de los empresarios argumentando que el Govern siempre ha escuchado las peticiones del sector y que "no hay nada más que añadir".

Desde la Plataforma per la Llengua tacharon la decisión de los empresarios de demagógica. "La postura de los cines es demasiado corporativista. Los datos demuestran que el catalán funciona y que es superior al castellano en las salas. Si no se quiere ver es porque aún hay muchos prejuicios derivados de la época franquista que cuesta romper", despachó Martí Gasull.

Algunas de las majors consultadas por este periódico, como Filmax y Sony, no quisieron manifestar su opinión, aunque Tarrazón sostiene que apoyan la huelga. Mientras el Gremio estudia recurrir la ley ante el Gobierno y la Comisión Europea, la Generalitat tiene previsto aprobar la ley en junio. Algo que los exhibidores intentaran evitar por todos los medios. De momento, el lunes en Catalunya no habrá cine.