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Malviviendo Drogas, entornos marginales y humor: una década del estreno de 'Malviviendo'

La webserie, que tuvo unos comienzos muy precarios, acabó siendo la más vista de España en Youtube y marcó un rumbo en el género independiente

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Una buena parte de la plantilla se reunió este pasado fin de semana para celebrar la década./ Diffferent Entertainment

Personajes estrambóticos, situaciones atípicas y exageradas, escenarios marginales, talento y hambre, mucha hambre —en el sentido metafórico y literal—. Estos fueron los ingredientes para que hace diez años surgiera Malviviendo, un exitazo en visualizaciones y una de las primeras webseries en surgir en España. Una década después, Diffferent Entertainment, la productora que le dio vida, está embarcada en numerosos proyectos y se ha alzado como una de los agentes del género independiente español más importante.

Malviviendo relata las peripecias de un grupo de amigos algo particular en un barrio periférico de Sevilla, Los Banderilleros. Aunque en realidad no forme parte del callejero sevillano, el entorno, las infraestructuras y los problemas que se cuentan en la serie es común a todos los entornos marginales de las urbes de España: drogas, pobreza, dejadez de las autoridades políticas, contrabando, prostitución… La producción explotó a la perfección: gente de diferentes países vieron en Los Banderilleros su barrio propio.

Su duro y realista relato les llevó a ganar en 2009 el premio oXcar en la categoría de series inolvidables, el Bitácoras a mejor videoblog e incluso se les reconoció en el extranjero como mejor comedia en los Rome Web Award en 2014.

La idea de la webserie surgió cuando David Sainz, Tomás Moro, Javier Leria y Antonio Velázquez acabaron sus respectivos estudios y se dieron de bruces con la realidad laboral. Era 2008, uno de los puntos álgidos de la crisis económica y estos inquietos jóvenes se vieron con la tesitura de no tener en su currículum nada más allá de los trabajos temporales que tenían que aceptar para malvivir. "Decidimos hacer un producto que era un falso piloto para ponerlo en el currículo y que la gente viera de lo que somos capaces", explica Sainz, director y guionista de la serie además de actor principal, ‘El Negro’, y al que le preocupaba que tras su intensa búsqueda de trabajo, nadie les llamara.

Un arranque muy precario

Los comienzos fueron duros. La primera semana ya superaron una barrera de visitas considerable, 100.000. Seguían en el paro y "en lo personal estábamos bajo mínimos", detalla el director, que cuenta la crudeza de no poder dormir a veces por las noches porque no tenían nada que llevarse a la boca. El elenco principal de la serie vivía en Sevilla pero la mayoría era de fuera, por lo que tenían que pagar todos los gastos que ello conlleva. "Éramos muy orgullosos para pedirle ayuda a nuestros padres. Decirle a tu familia que te dedicabas a lo audiovisual era como decirle que te ibas al circo: pedírselo era darles la razón de que nos vendíamos", expresa Sainz. Antonio Velázquez, ‘El Zurdo’ en la serie y también operador y director de fotografía, relata que hasta el capítulo tres o cuatro estaban "trabajado de todo un poco, pasándolo mal en un piso en un sitio complicado, sin wifi" y subiendo los capítulos a Youtube "en el campus universitario". "La época más dura de mi vida es en la que más feliz he sido, es una mezcla interesante", resume Sainz.

La idea de la webserie surgió acabaron sus respectivos estudios y se dieron de bruces con la realidad laboral

La bajísimas condiciones con la que empezaron no impidió que la webserie saliera hacia adelante. Tal y como define el director, eran unos "obreros del audiovisual". El piloto gustó al público, que jamás se había encontrado con un formato así en un Youtube cuyo potencial todavía no se conocía allá por 2008. El boca a boca ayudó muchísimo. Conocidos, amigos y extraños les escribían para felicitarles.

El gran apoyo del público y algunos trabajos que les fueron surgiendo a raíz de Malviviendo les permitió mejorar la calidad gráfica de la serie. "Estrenamos el quinto capítulo con público y se formó una cola gigantesca, se quedaron fuera casi 200 personas. Parece que lo que hacíamos era más grande de lo que pensábamos", expresa Javier Leria, ‘El Rata’ en la ficción y editor de video y encargado de la posproducción.

Su buen hacer les llevó a que personajes famosos como el rapero Zatu o actores profesionales como Antonio Dechent se unieran a la producción. "Cada capítulo iba a más, ese crecimiento hizo que se ilusionasen y se volcasen del todo en la realización de la serie", recuerda Teresa Segura, jefa de organización de Diffferent Entertainment y con un papel poco importante en la serie.

Pioneros en subir la serie a Youtube

Malviviendo no fue la primera webserie española. Antes se estrenaron ‘Cálico Electrónico’ y ‘Qué vida más triste’, aunque con un formato diferente: no eran producciones de mucha duración y largo recorrido. Aún así, Youtube era un campo casi desértico. Se convirtieron en pioneros del género independiente y sirvieron de ejemplo para las realizaciones venideras.

"No éramos conscientes de que estábamos creando una nueva tendencia, no imaginábamos que después saldríamos en los libros de texto de las facultades de audiovisual", asegura emocionada Segura. Sin ocultar las influencias que sus predecesores tuvieron en la obra final, Sainz expone con orgullo que ellos pudieran ser referentes para que surgieran a su vez nuevos actores independientes: "Creo que servimos para demostrarle a la gente que era una buena oportunidad subir tu producto. Después de nosotros llegaron muchas más series nuevas".

"Después de nosotros llegaron muchas más series nuevas"

La elección de subirla a Youtube vino una vez más condicionada por su situación económica: comprar discos vírgenes para entregarlos con el currículum salía muy caro. Velázquez opina que tuvieron "suerte" de que nadie confiaba en esa plataforma y que ellos subieron su producto "justo en el momento correcto y en la situación adecuada". "Es buenísimo para todos, lo vemos con gran orgullo. También para la industria porque estamos creando cantera entre todos", resume.

El pasado fin de semana, una gran parte de la plantilla de profesionales que hizo posible Malviviendo se reunió para celebrar el décimo aniversario. Publicaron en Youtube un directo contestando las preguntas de los seguidores y un documental que narra el proceso de creación de la serie. El público respondió con cariño y devoción a una de las series que más ha marcado a una generación.

Los acentos, los personajes y la naturalidad

Uno de los puntos fuertes de Malviviendo son los acentos. Sevillano, gaditano, canario… esa variedad enriqueció la serie y permitió que unas voces que habían estado históricamente reservada a papeles determinados o directamente ausente en buena parte de producciones aquí cobrara especial protagonismo. "Sin los acentos no existiría Malviviendo. Teníamos dudas porque pensamos que sería un humor muy local, que fuera de Andalucía o Canarias nadie pillara las bromas", sostiene Velázquez.

Los materiales de rodaje fueron mejorando con el paso de las temporadas./Diffferent Entertainment

"Soy el máximo defensor de los acentos. Es una de las riquezas grandes de este país y está muy desaprovechada", argumenta David Sainz, que cree que en las producciones comunes la gente habla "en un acento que no existe" y que sin embargo en Malviviendo "es parte importante de la narrativa". "No puedes hacer una serie que se desarrolle en Galicia y sean madrileños los acentos", expone Segura.

Otro de los puntos que marcó la serie fue el no contar con actores profesionales en sus comienzos. Eso les obligó a proyectar su propia personalidad al papel que interpretaban. "Todos éramos básicamente quienes en realidad somos. Mi personajes es yo pero tomando otras decisiones y con una vida un poco más diferente, nos adaptamos a nosotros pero dentro de nuestras limitaciones", cuenta Sainz. Al final, la serie se convirtió en un relato muy satirizado de ellos mismos y de entornos desfavorables y eso acabó haciendo que el público se enamorara de Malviviendo y de sus personajes a partes iguales.

"Dentro de ‘El Zurdo’ hay muchas cosas que son mías. Sobre todo, hay muchas cosas suyas dentro de mí", explica Velázquez sobre el personaje que interpretaba, un pequeño camello de barrio torpe en movimientos y tan fanático del fútbol que cada capítulo llevaba una o varias de diferentes equipos en una suerte de Barney Stinson "low cost".

Malviviendo y su pequeño homenaje

No solo el público ha sabido reconocer el buen trabajo de Diffferent Entertainment. En una de las galas a la que la productora acudió, Sainz pudo conocer al guionista y director Javier Olivares, del que se declara fanático por El Ministerio del Tiempo y otros trabajos. Unos meses después, el canario tuvo la oportunidad de guionizar un capítulo y hacer un cameo en la una de las series españolas más mediáticas y tener un corto pero intenso diálogo: "Soy un soldado y ahí voy, de guerra en guerra… malviviendo".

"Formar parte de esa serie desde la escritura… Que le hicieran un homenaje era un honor, ahí comprendí que de alguna forma éramos parte de la historia audiovisual de España", muestra con orgullo Sainz. "En la premier del capítulo, la gente se levantó cuando vio a David y escuchó la palabra malviviendo… qué bueno que por fin se nos reconozca", expresa Segura.

Diez años después de lo que empezó como un proyecto para el currículum y con más de 81 millones de visualizaciones solo en Youtube, Malviviendo se ha convertido en una institución para los jóvenes de este país y el empujón para que Different Entertainment se consolide como uno de los agentes del mundo audiovisual independiente más importantes de España.

Porros, descampados, prostitución, malas prácticas policiales, excesos… Malviviendo ha conseguido que una sátira del lado menos amable de los barrios marginales se convierta en la webserie española más vista. Y fue el trampolín de una productora que con su talento ha conseguido seguir sacando obras de calidad con el mismo sello de identidad.