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Mójate

Excitarse con el jefe es el tópico de las fantasías, pero el iceberg de las perversiones contiene muchas más historietas... Tantas como se te ocurran

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Existen pocas fantasías  tan de moda como pasar una velada con Scarlett Johansson, por la que un internauta ha pagado 40.100 euros en una reciente puja de Ebay. Menos fashion y mucho más aburridas resultan esas típicas/tópicas que componen el tan manido top tres: montárselo con el jefe, practicar de una vez ese ansiado ménage à trois y emular a los holandeses y atreverse en un sitio público. Pero a éstas se añaden otras.

Ganas de daño

¿Quién no ha pensado en ser sodomizado por un travesti o en matar a su amante tras el sofoco, cual mantis religiosa? Éstas son dos de las fantasías que proponen Silvia Grijalba y María Frisa en Lo que los hombres no saben (MR ediciones). Y hay más subterfugios. Frisa no descartaría un encuentro con Príapo, alias la verga más grande de todo el Olimpo, ni hacerlo con un desconocido en un vagón desvencijado.

Amante ‘yogurín’

Por su parte, la heroína de Grijalba prefiere excitarse por control remoto, al estilo de El clic del dibujante de cómic Milo Manara. A todo esto opina Lucía Etxebarria, que prologa el libro y aporta dos relatos, quien reconoce haber perdido todas las fantasías porque las puestas en práctica resultaron nefastas. ¿Cuestión de poca imaginación por parte de sus amantes? Nunca lo sabremos, aunque la edad puede ser un factor clave. En uno de sus cuentos, la protagonista –una mujer casada– mantiene un encuentro casual con un músico más joven que ella y le exige que le chupe [tachán] los dedos del pies.

Ellas, justicieras

Atrás quedaron musas pusilánimes a lo Grace Kelly. La autora valenciana alude con aprobación a cierta literatura que muestra a “una mujer deseosa de exhibirse tal cual es, no encorsetada dentro de los moldes de lo que la sociedad define como buen sexo o sexo normativo”. Estas justicieras tienen nombres y apellidos: Camille Pagliaen, Beatriz Preciado y Virginie Despentes. Una corriente que nada tiene que ver con Juno, que Etxebarría equipara a Bambi o Sexo en Nueva York, cuyas chicas son “esclavas de la moda, las dietas, del consumismo y de la mirada de los demás”.Pero hablemos de gente que excita. La musa de Truffaut, Fanny Ardant, Anna Galiena, el erasmus de Una casa de locos, Romain Duris, y Denzel Washington están en la listade Etxebarria.

Fetiches

Otro habitual de estos rankings es el chico jamón por excelencia, Javier Bardem. “Me gustan mucho los hombres con narices rotas”. También hay consenso en otra cosa: los machos porno no ponen. Nacho Vidal y compañía, vetados.