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Muere Malcolm McLaren, inspirador del punk

El artista británico fue el creador de los Sex Pistols

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En el principio, los Sex Pistols crearon el punk. En el principio de los Sex Pistols, Malcolm McLaren fue el que tiraba de los hilos.

Y en el principio de todo, fue su abuela, Rose, la que hizo a Malcolm McLaren. Por tanto, Dios salve a Rose Corre. Y a la reina. McLaren ha muerto en Nueva York a los 64 años víctima del cáncer.

El nombre de la conocida firma de ropa interior creada por su hijo, Agent Provocateur, resume bastante bien su trayectoria.

No era especialmente bueno en nada, pero tocó unos cuantos palos con maestría. Por encima de todo, su capacidad para provocar y sacar de sus casillas a la sociedad británica de los 70 fue la que le puso en el mapa. En especial, porque tenía la habilidad de ser él quien contaba la historia y, como es lógico, sus méritos crecían en cada entrevista.

Nació en 1946 en el barrio londinense de Stoke Newington, una ciudad en la que cualquier joven con ganas de hacer algo sentía ganas de escapar cuanto antes. Su padre le abandonó cuando tenía dos años, lo que fue su primer golpe de suerte, ya que la construcción del sello McLaren quedó en manos de su abuela. “Ella solía decirme, ya sabes, Malcolm, es muy difícil ser malo, pero por otro lado ¿quién quiere ser bueno? Esa es una frase que me ha perseguido desde que tenía cinco o seis años”, dijo McLaren en una entrevista en 2006.

Probó primero con la moda en Nueva York y no funcionó. Volvió a su país y fue la música la que le dio la pista. Adoptó una banda llamada The Strand a la que ya conocía y había hecho algunos favores, se convirtió en su manager y procedió a modelarla en función de cosas que había visto y oído en Manhattan, ciertas ideas sobre el caos que le eran muy gratas y una rabia nihilista que evidentemente no se podía encontrar en las letras de los Beatles y los Rolling Stones.

McLaren decía que Johnny Rotten sólo era 'un bufón, un buen chico que hacía muy bien de malo' 

La carrera de los ahora llamados Sex Pistols se compuso de cuatro singles y un disco (Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols), y con eso ya fue suficiente.

De creer a McLaren, todos eran una banda de inadaptados que no hubieran llegado a nada sin él. Johnny Rotten sólo era “un bufón, un buen chico que hacía muy bien de malo”. Sid Vicious era la estrella, “porque las estrellas son siempre los que parecen más vulnerables”.

No adeptos a las sutilidades, propinaron un golpe bajo al establishment británico con la canción God Save the Queen (“Dios Salve a la Reina / Ella no es un ser humano / No hay futuro / En la tierra soñada de Inglaterra”). Fue la canción más censurada de la historia –de eso presumía Rotten– y ni así pudieron silenciarla. “Mi abuela amaba el caos. Creía que cuando la gente se siente incómoda es cuando más deja claro lo que realmente es. Y yo siempre he creído en eso”, dijo McLaren. Rose Corre nunca supo que cambió la historia de la música.