Público
Público

"Siempre quisimos hacerla electrónica más humana"

El dúo británico Orbital repasa esta noche en Barcelona dos décadas de carrera en la música de baile

JESÚS ROCAMORA

A pesar de las pintas de robots sobreexcitados que se gastan y que los ha hecho famosos, con esas linternas a la altura de los ojos para no perderse en la oscuridad en las que suelen esconderse los artistas de música electrónica, los hermanos Phil y Paul Hartnoll no dejan de parecer lo que son ni siquiera disfrazados: dos cabezas en órbita permanente alrededor de ellas mismas. Separados como dúo en 2004, este año celebran su 20 aniversario de carrera profesional, lo que les ha servido para lanzar el recopilatorio de rigor, 20rbital (Warner) y, de paso, volver a los escenarios europeos en una gira que esta misma noche les lleva al festival Sónar en Barcelona.

"Todo esto de volver empezó con el Big Chill Festival [que tendrá lugar en Inglaterra el próximo 9 de agosto]. Somos amigos del organizador y tras un fin de semana con él a finales del año pasado, en noviembre, nos preguntó si consideraríamos tocar juntos", dice Phil desde Londres y después de "un día de locos" donde ha empalmado una entrevista con otra: puede que no sea la reunión del año, pero Orbital es lo más parecido al regreso de un dinosaurio del techno que veremos en 20. "Eso es para viejos rockeros: nosotros seríamos más bien los abuelos, o los padrinos del techno", dice.

Así que "delante de una taza de café nos convenció, nos dijo que nuestro sonido estaba en plena forma y que deberíamos probar. Y nos emocionamos con la idea", resume.

La celebración de los 20 años del lanzamiento de su primer tema, el himno ravero Chime (al que Phil compara inevitablemente con una de sus tres hijas), en realidad vino después. "¿Qué nos traemos entre manos? Pues estamos de celebración, así que no esperamos más que divertirnos, lo que ya hemos hecho en los pocos shows que hemos dado", dice Hartnoll, que también confiesa que no sabe hasta dónde les llevará esta reunión temporal: ¿Nuevo material? ¿Más conciertos? "No tenemos nada decidido. Por el momento solo disfrutar del verano y después, intenta pregúntame", dice. "¡Estamos deseando llegar a España!".

¡Viva la zapatilla!

Los Hartnoll son unos monstruos del directo (ahí está su triple CD que recoge diez años de actuaciones en el festival Glastonbury) y, aunque aseguran que este reencuentro no hay "nada de nostalgia", la cita con Sónar sí que "habrá algo de viaje de vuelta a 1995", a aquel directo que dieron en este mismo festival, elevado hoy a los altares de lo mítico.

Una época en la que, además, Orbital y otros compañeros británicos de generación consiguieron lo que parecía imposible: que un montón de rockeros probaran la música electrónica, que se pusieran unas zapatillas y saltaran a la pista de baile. "Creo que el tema Satan representa muy bien el momento que hablas y el sentimiento: es una canción que entonces nos ayudó mucho a que se entendiera lo que queríamos hacer, que tenía un riff de guitarra aún siendo electrónica, utilizaba dos elementos hasta entonces contrapuestos. ¿A que se debió esta migración de público? No lo tengo claro, pero por lo que yo viví, la mayoría de mis viejos amigos eran fieles a un solo tipo de música y con un tipo de vida asociada a esa música. Posiblemente en algún momento, se cansaron y se abrieron a otras cosas. Creo que en el fondo hubo una razón de sociabilidad", dice Hartnoll.

A pesar del aspecto lúdico del Sónar, quienes han visto a Orbital en directo saben que alrededor de su música surge casi un sentimiento religioso. Así que lo de esta noche en Barcelona se intuye que, más que un fiestón, lo que reinará será un ambiente de iglesia, con su capilla de fieles y sus plegarias. Es la religión orbitaliana. Hartnoll es de los que no le gusta buscarle sentido a su música ("es bastante egoísta y nace por nuestra necesidad, no pensando en el público"), pero aún así hace un esfuerzo y reconoce que durante estos 20 años "sí que hemos buscado hacer la música electrónica más humana, más cálida y en cierta manera, más poética".