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"Si no podemos manifestarnos, ¿cuál es la alternativa?"

El actor Josh Brolin, de visita en Madrid para  promocionar 'Men in Black 3', ha hablado sobre el 15-M con ocasión del aniversario de los indignados

Mateo Sancho (EFE)

Fue George Bush en W, Dan White en Milk y dio un beso a Javier Bardem en los Óscar que fue censurado por la televisión estadounidense. Josh Brolin ha vuelto ha mostrar su vena política en el Madrid que celebra el aniversario del 15-M al decir: "Si no podemos manifestarnos, ¿cuál es la alternativa?".

El actor estadounidense, que empezó a llamar la atención en Los Goonies pero que en los últimos años ha dado un impulso a su carrera al trabajar con los hermanos Coen, Gus Van Sant o Ridley Scott, ha estado en España para promocionar Men in Black 3, que se estrenará en las salas el 25 de marzo.

"Es importante entender la necesidad de las protestas y el discurso común. ¿Cómo puede oponerse alguien a que la gente reaccione? Si no podemos manifestarnos, ¿cuál es la alternativa? ¿Que todo el mundo esté callado? Seríamos como en 1984 de George Orwell", ha afirmado Brolin en plena agitación española por el primer aniversario del 15-M, que de Madrid se extendió al mundo.

Amigo personal de Howard Zinn, que dio voz histórica a las clases desfavorecidas en La otra historia de los Estados Unidos, y admirador del trabajo activista de Rosa Parks, que luchó por los derechos de la comunidad afroamericana en su país, se reconoce "una persona apasionada y con las opiniones fuertes". Brolin, que tiene entre sus proyectos la versión estadounidense de la película coreana Old Boy y Labor Day junto a Kate Winslet, ha apelado a una visión no maniquea de la política. "No soy de los que piensa que todos los republicanos son malos y todos los demócratas son buenos".

"Cuando leí el primer guión de W le dije a Oliver Stone que no había necesidad de subrayar las cosas malas de George Bush. Todo el mundo ve la CNN y ya lo sabe. Me parecía mucho más interesante cómo alguien como él fue elegido dos veces presidente de Estados Unidos. Él y todos nosotros habríamos sido más felices si le hubieran puesto a dirigir un equipo de béisbol", ha asegurado. Tras haberse metido en su piel en el hasta entonces inédito caso de un filme sobre un presidente vigente, el personaje le sigue creando preguntas. "Desde que dejó de ser presidente, ha desaparecido de la escena pública. Apenas hemos sabido algo de él. Creo que eso no ha sucedido con ningún presidente antes", ha reflexionado.

Y sobre Barack Obama, en cambio, tiene una visión más positiva pero también matizada: "No lo veo todo de color de rosa y creo que ha cometido muchos errores, pero en este momento en Estados Unidos, es lo mejor a lo que podemos aspirar", ha reconocido. También ha reivindicado la causa homosexual en Mi nombre es Harvey Milk, con la que optó al Óscar por interpretar al político conservador que asesinó a Milk, Dan White, y besó a Javier Bardem, amigo suyo desde que rodaron No es país para viejos, en una ceremonia de los premios de la Academia de Hollywood, aunque la televisión censuró la imagen.

Pero, pese a su discurso político y su vocación de abogado criminalista durante su juventud, acabó descubriendo en una optativa del instituto que su destino era el mismo que el de su padre, James Brolin. Además, él también se casó con una actriz, Diane Lane, y su padre, a su vez, se casó con Barbra Streisand. "Veía cómo era la vida de actor, con tanta inestabilidad económica, y me preguntaba, ¿qué necesidad hay de vivir así? Pero luego descubrí que me gusta mucho profundizar en los comportamientos humanos. Y mi familia es lo suficientemente disfuncional como para que me siga haciendo muchas preguntas a ese respecto", ha bromeado.