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Octavio Salazar "Con la llegada de partidos como VOX parece que tenemos que explicar de nuevo a muchos jóvenes qué es la violencia de género"

El nuevo libro del profesor de derecho constitucional e investigador en la lucha por la igualdad de género, Octavio Salazar lleva como título #WETOO y ahonda en la percepción feminista de los más jóvenes de nuestra sociedad. 

Octavio Salazar, profesor de derecho constitucional en la Universidad de Córdoba. Estefanía de la Hoz

María Serrano Velázquez

#WETOO hace referencia a la cuarta oleada feminista que ha irrumpido con fuerza a nivel global y que ha calado tan fuerte, a través del espíritu del 8 de marzo y de casos tan señalados como La Manada con el mensaje global "Hermana nosotros somos tu Manada". Octavio Salazar, profesor de derecho Constitucional en la Universidad de Córdoba está implicado profesional y personalmente en la lucha por la igualdad de género y en la tarea de cómo los jóvenes están viviendo el cambio generacional del machismo más tóxico al encuentro con nuevos conceptos de esa oleada feminista y que poco a poco van calando como nuevos referentes que no están muy presente en los medios. "Mientras las chicas van sabiendo lo que son y lo que valen, los chicos andan desconcertados entre esos modelos de la vieja masculinidad y la ausencia de nuevos referentes", destaca el autor de #WeTOO, publicado por la editorial Planeta.

El caso de 'La Manada' ha tocado los cimientos del feminismo en España

Salazar destaca a Público el cambio "sustancial y positivo", que ha habido a raíz del caso de la Manada. "El contexto de este caso ha marcado que haya un interés en temas tan fundamentales como el acoso, la violación y que antes del caso de la Manada no se hablaba en los medios de forma masiva". Salazar recuerda a Público cómo la sentencia provocó una fuerte reacción social que solo ha demostrado con "crudeza que la cultura machista está bien presente y recorre transversalmente todos los ámbitos de nuestra convivencia". La Manada y el grupo de aquellos jóvenes sevillanos simbolizan "las Manadas que hacen referencia a un modelo de masculinidad. Tal y como apunta Salazar en su investigación "hay que tener en cuenta por qué estos chicos actuaron en grupo y es por la necesidad de sentirse más fuertes y para poner de manifiesto su hombría actuando en manada y demostrando lo que es un hombre de verdad".

"La mayor parte de los chicos jóvenes están perdidos desubicados, y no saben como situarse ante la igualdad", asegura Salazar

Más allá de ese contexto, Octavio ha hecho un intenso trabajo de campo en institutos de Educación Secundaria para marcar una brújula a los jóvenes que están viviendo muy de cerca el movimiento feminista. "Hay que ver cómo lo sienten y cómo lo adaptan en su imaginario personal". Tras plasmar sus conclusiones en este libro, Octavio Salazar señala a Público como "ha detectado determinado carencias, ya que ponemos el foco en las chicas como victimas de la discriminación y hay que centrarse en los hombres también para qué entiendan cómo está cambiando todo el contexto". Las chicas tienen "mucha mayor conciencia de genero, y saben que representa el feminismo. No tienen reparos en declararse feministas, aunque sea de forma superficial, y hace tres o cuatro años no las veía comprometidas y ahora lo tienen muchísimo más claro".

En cuanto a los chicos, Salazar declara que "no hay que engañarse". La mayor parte de los chicos jóvenes están perdidos desubicados, y no saben como situarse ante la igualdad. "El feminismo es para los jóvenes una especie de guerra por todos los prejuicios que tienen en su cabeza. Están a la defensiva. Los está como arrinconando. Y por ello, piensan que hay que defender los valores tradicionales", aclara el investigador cordobés.

Aunque el discurso de la igualdad se ha normalizado, cuando llegamos a cuestiones que se centran en las relaciones personales como el amor o el sexo, se muestran comportamiento muy tradicionales y machistas. "Hay un retroceso en el mundo de los afectos, las emociones y en materias de sexualidad". El mito del amor, la pornografía accesible que hay en la red da una clara visión de referentes con comportamientos machistas, uso de la violencia, y un estereotipo que no es la realidad cotidiana. Octavio Salazar enfatiza en la importancia de una "educación afectivo sexual en los institutos" para que estén representadas estas nuevas realidades y los jóvenes puedan tener un sentido más crítico cuando visualizan esos mensajes.

Una fuerte lacra, la ausencia de referentes

En #WETOO se analiza la fuerte relación que los jóvenes han construido con las nuevas tecnologías. "Es su ámbito de relación habitual y esta llena de peligros". La ausencia de referentes lleva a una masculinidad tóxica. "No tienen una imagen en la que mirarse, todo esta enfocado a un mismo patrón", la del futbolista mostrando un cuerpo atlético, la del cantante rodeado de mujeres en un videoclip, etc. "Esta representado a ese hombre hegemónico y es el mas cómodo, es el que le genera menos dudas, menos dificultades. Es la manera de ser reconocido, la violencia sexual está intrínseca en todo ello".

El alcance global que tuvo la campaña #METOO hizo que se hablara sin reparos de lo que es la violencia sexual, donde están los limites y dónde esta la idea del consentimiento en las relaciones sexuales. Pero desde los medios no se está utilizando,. "Hay un tema también tabú en los centros educativos, y no es hablar de sexo, es como nos relacionamos, como respetamos los deseos del otro y sus límites". La cultura pornificada es otra de las grandes lacras, donde todos "los productos se centran en que las mujeres sean cuerpos de deseo y sean miradas por los hombres".

"La importancia de la cultura machista en nuestro entorno más cercano"

"En un país como España con leyes de igualdad aprobadas, no bastan para frenar ese machismo tóxico", nos relacionamos en una cultura machista, incluso se muestra en los entornos más cotidianos. Salazar declara que "los chicos y chicas reciben mensajes contradictorios. A través de la publicidad, de Instagram, el imaginario es otro, no es que se empoderen las mujeres".

"Estamos ante un sistema educativo totalmente desfasado con la nueva realidad", critica el escritor

Salazar centra su estudio en jóvenes de entre 15 y 17 años y detalla como viven muy de cerca modelos de series televisivas que no se corresponden con la realidad. "Frente a eso la educación tenia que tener la urgencia para ese nuevo contexto. Estamos ante un sistema educativo totalmente desfasado con la nueva realidad".

Cuando Octavio hablaba en aquellas charlas de temas de actualidad como los casos de violencia de género en los centros educativos recuerda a Público como los jóvenes pensaban que era una realidad muy lejana a ellos. "El violento, el maltratador puede ser un familiar, un vecino, un amigo o un conocido, pero yo nunca voy a ser un hombre violento. Deriva de un modelo de masculinidad que está en todos y claro que participamos de esa violencia".

Además añade que "los hombres hemos tenido muy normalizada la violencia y eso es un problema que hay que resolver Las niñas las hemos educado en un rol de modositas. Los chicos se han criado en un modelo de agresividad".

La violencia como manera de relacionarnos

Para concluir la entrevista, Salazar aclara que no se puede saber con certeza el tiempo que puede tardar una sociedad en llegar a aprender los conceptos de igualdad en su vida cotidiana, erradicando el machismo. "A veces leo artículos de organismos internacionales y hablan de que acabar con la brecha salarial nos puede llevar más de un siglo". Como sociedad necesitamos años y años para crear un cambio cultural. "Y no tiene por qué va a seguir una línea de progreso, puede haber marchas atrás, como está ocurriendo con los discursos que dan sobre feminismo e igualdad nuevos partidos de ultraderecha como Vox".

"Ahora parece que tenemos que explicar la violencia de genero, que no tiene nada que ver con violencia intrafamiliar", dice Salazar

Estos partidos legitiman a los jóvenes determinados discursos. "Esa parte de la sociedad que había avanzado en lo que es el feminismo y la igualdad ahora escuchan el discurso fácil de estos partidos sobre como las políticas de violencia de género hay que erradicarlas".

"Ahora parece que tenemos que explicar la violencia de genero, que no tiene nada que ver con violencia intrafamiliar. En el momento que se están cuestionando y hay que volver a explicarlo vuelve a discutirse conceptos que parecían aprendidos".

Salazar concluye en su prólogo del libro que "hay muchas cosas que están cambiando y que ahora hay que sumar voces, energías y complicidades y que también ellas tendrán que desprenderse del machismo que todas y todos llevamos dentro".