Público
Público

Palmas pequeñas y primeros perdedores

La griega 'Dogtooth' se alza con el galardón de la sección paralela Una cierta mirada

GONZALO DE PEDRO

Se abren los primeros sobres, se anuncian los primeros premios. El jurado de la sección paralela Un Certain Regard (Una cierta mirada) eligió este sábado como mejor película a la griega Dogtooth, de Yorgos Lanthimos, una impactante metáfora del fascismo narrada a través de la vida de una extraña familia que vive encerrada en una residencia idílica.

Además, esta sección otorgó un premio especial ex aequo a Le père de mes enfants, de Mia Hansen-Love, y a No one knows about persian cats, de Bahman Ghobadi, película rodada de forma clandestina y subterránea en Irán. El premio del jurado ha recaído en la rumana Politist, Adjectiv, de Corneliu Porumboi. La misma que el jurado de la FIPRESCI ha elegido como mejor película de esta sección.

La película de Porumboi, un original acercamiento al retorcido pensamiento funcionarial, herencia del pasado comunista, confirma el vigor del nuevo cine rumano, que el propio Cannes aupó hace dos años con la Palma de Oro al filme 4 meses, 3 semanas, 2 días, de Cristian Mungiu. El filipino Raya Martin, que presentó la película más subversiva y radical del festival, Independencia, se va con las manos vacías.

Adieu Gary (Nassim Amaouche) obtuvo el Gran Premio de la Semana de la Crítica, y Jai tué ma mère se impuso en la Quincena de Realizadores. Dirigida por Xavier Dolan, el filme combina el autorretrato histérico con el drama doméstico de clase media. Parecía una obra menor comparada con otras de la sección, y ni el vigor adolescente le salva de cierto academicismo cascarrabias.

Fuera del palmarés se quedaron Ne change rien, la película socialista-musical de Pedro Costa, un canto al trabajo que contiene algunos de los planos más bellos de todo el festival; Oxhyde II, de la directora china Liu Jiayin, una exploración del poder del plano secuencia o Polytechnique, de Denis Villeneuve.

Esta última, que sigue la senda de Elephant pero sin juegos temporales y con una fuerte carga feminista, reconstruye una matanza ocurrida en 1989 en una universidad canadiense. También perdedora fue I Love You Phillip Morris, de Glenn Ficarra y John Requa, un drama amoroso-económico protagonizado por un desbordante Jim Carrey.