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La Unidad Nathalie Poza: "En 'La Unidad' nos vamos a adentrar en un universo absolutamente desconocido hasta ahora"

El primer episodio de 'La Unidad' podrá verse esta noche, a partir de las 22:00 horas, a través del canal de Youtube de Movistar+. Además, la serie completa estará disponible en Lite para clientes y no clientes.

Se podrá ver la serie completa de 'La Unidad'en Lite para clientes y no clientes. / Movistar+
Se podrá ver la serie completa de 'La Unidad'en Lite para clientes y no clientes. / Movistar+

Tras más de dos años de documentación, entrevistas con agentes reales, un montaje iniciado a las dos semanas de comenzar a rodar y un rodaje intenso en multitud de localizaciones, Movistar+, en colaboración con Vaca Films, estrena la que está llamada a ser una de las mejores series españolas del año: La Unidad. Creada por Dani de la Torre y Alberto Marini, el primero, que ha dirigido los seis episodios de la primera temporada —ya trabajan en los guiones de la segunda—, reconoce en una conversación con Público lo "loca" que ha sido la producción por el "nivel de trabajo" que ha implicado en todos los sentidos.

Cuenta De la Torre que, pese al "no parar", fue algo "precioso que nuestra profesión nos permite: poder acercarnos y conocer algo desde dentro". El director de El desconocido y La sombra de la ley explica que le "atraía mucho el tema de poder contar algo que yo hubiese visto y sentido, no inventármelo o intentar hacerlo con documentación externa". En esas reuniones con los policías con sede en Canillas, en Madrid, no estuvieron solo De la Torre y Marini, también participaron los actores.

Como Nathalie Poza y Michel Noher, con los que también ha hablado Público y que son parte de un reparto en el que figuran Marian Álvarez, Luis Zahera, Raúl Fernández de Pablo, Fariba Sheikhan, Fele Martínez, Carlos Blanco, Amina Leony, Moussa Echarif y Hamid Krim, entre otros. La actriz ganadora de un Goya por No sé decir adiós recuerda que al conocerles vivió algo similar a lo que le ocurrió preparando la obra de teatro Prostitución: "Estigmatizas fácilmente a un sector de la sociedad, en este caso a la Policía, en el otro a las prostitutas, y cuando te acercas a ellos te cambia todo el panorama, te da la vuelta a la cabeza. Creo que eso es lo maravilloso de la serie, que nos vamos a adentrar en un universo absolutamente desconocido hasta ahora. Todo lo que pasa en la serie es real".

Michel Noher: "Creo que lo más interesante es ver que son personas tan comunes como cualquiera de nosotros"

Michel Noher, al vivir en Argentina, se incorporó más tarde, pero sí pudo ver de primera mano "cómo trabajaban, escucharlo y sobre todo, al acabar, fuimos todos a un bar y ahí es donde me contaron realmente lo que ocurría. Viste que la gente en los bares suele soltarse. Fue enriquecedor. Creo que lo más interesante es ver que son personas tan comunes como cualquiera de nosotros, pero puestos en un lugar en el que no estamos nosotros todos los días: en las sombras, teniendo que salvar vidas. Son como héroes sin aplauso. Es gente común puesta en situaciones totalmente especiales".

De sus personajes, Poza destaca de Carla que "atraviesa por algo en lo personal que bastaría para dejar todo lo demás, pero ella cree que es la operación de su vida y realmente cree que si no está... no tiene claro quién lo va a hacer mejor. Es la definición de la vocación (...). Tiene casi algo de activismo". Para Noher, Marcos "es una persona que está todo el tiempo teniendo que mantener el control. Es como su misión. Y eso incluye sus propias emociones, pero a lo largo de la serie vamos intuyendo que es una persona muy sensible, que le pasan muchas cosas, pero que no las puede mostrar".

Transmitir que todos esos policías de ficción, del primero al último, no dejan de ser "gente normal trabajando", como describe el director de La Unidad a las personas que vio en la vida real, era uno de los grandes retos a los que se enfrentaron y en el que pusieron especial cuidado. Se aprecia en los diálogos, en la dinámica entre los personajes, en sus reacciones, en la extenuación de sus rostros que menciona Poza, en la frustración, la impotencia y la derrota cuando algo no sale bien.

Nathalie Poza señala que una de las cosas que ha aprendido es el sacrificio personal de los agentes para sacar adelante las operaciones y lo ingrata que resulta a veces su labor

!Hay una parte de acción que es muy atractiva y no creo que haya muchas ficciones donde se haya estado en localizaciones tan brutales. Vivimos en un mundo globalizado y, desgraciadamente, el terrorismo también lo es. Lo que pasa a nivel de ficción es muy atractivo de ver, te obliga a jugar a abrir geográficamente la serie. Pero es que, además, está la parte que a mí más me seduce: poder meterte en sus casas, en sus vidas íntimas, que es algo que a mí me parece admirable", comenta Nathalie Poza. Señala la actriz que una de las cosas que ha aprendido con La Unidad es el sacrificio personal de los agentes para sacar adelante las operaciones y lo ingrata que resulta a veces su labor.

Noher comenta en este sentido la importancia del trabajo de quienes luchan contra el terrorismo y a todo lo que deben renunciar. Él tuvo que alejarse de su familia para poder rodar y explica que ese "aislamiento" y separación "es algo que me sirvió mucho para acercarme a Marcos, porque es algo que a esta unidad le ocurre todo el tiempo. Es más importante ocuparse de que no explote una bomba que quizás estar en el bautizo de su hija. Así que lo que estaba viviendo personalmente sentía que me acercaba mucho a Marcos".

Más allá de comisaría, la serie no se olvida de quienes están al otro lado, de aquellos a quienes deben detener. El guion les da su propio espacio para crecer como personajes. "Quería que se viese especialmente el origen de todos. No centrarnos solo en la policía. Los antagonistas vemos de dónde vienen, por qué pueden llegar a pensar así. No intento justificarlo, sino que el espectador conozca de dónde viven. Igual hay que llegar antes y evitar muchas más cosas y no simplemente detener al terrorista", explica De la Torre quien menciona que la sociedad como tal y los Gobiernos quizá deberían actuar antes para evitar llegar a ese punto, el de los atentados.

La frustración de no poder controlarlo todo

Según explica el director, una de las cosas que les contaron los agentes sobre su labor es que "es imposible controlarlo todo". Y eso es algo que incluyeron en la pantalla tanto a nivel de las tramas policiales como las que afectan a la vida personal de cada policía, terrorista, infiltrado... "Es una de las variables que se da en la serie. Le pasa a Carla, que está desbordada. Es un poco lo que nos ha pasado con la covid-19. Claro, si las urgencias se desbordan, es un caos. Lo que intentamos es evitar el caos" compara De la Torre.

De la Torre: "Todos los casos son reales. Todos los personajes son reales. Toda la gente que ha vivido eso lo ha vivido en primera persona"

Lo "injusto", en el caso de la Policía, "es que nos han salvado de muchas que ni se han sabido ni se sabrán jamás y que se visualice el fallo. Por eso también están tan ilusionados con la serie y con que se conozca su trabajo de cerca. A parte del periodismo, nuestra labor como cineastas es contar cosas que suceden a nuestro alrededor y que el espectador las visualice e intente conocerlas. A mí me gusta cuando ves ficción americana y ves Spotlight, El dilema, Todos los hombres del presidente... Profesionales que han hecho las cosas bien, no solo focalizar el lumpen o el policía corrupto. En la ficción de nuestro país hace falta visualizar un poco más también lo que hacemos bien. Puede ser, como en este caso, la Policía. O la redacción de un periódico y cómo levantan un escándalo. O un hospital. O un gabinete de abogados. O un juez". Y eso que De la Torre considera que habría que hacer más, es lo que han hecho, "porque lo que contamos en La Unidad es lo que nosotros hemos visto. No nos lo hemos inventando. Todos los casos son reales. Todos los personajes son reales. Toda la gente que ha vivido eso lo ha vivido en primera persona".

Uno de los aspectos que destacan tanto director como actores es el reconocimiento a nivel internacional de la unidad real. Noher comenta que durante su preparación del personaje descubrió que "la unidad española es justamente la que más arrestos tiene de terrorismo yihadista del mundo y es una policía respetada en todo el mundo". Que su trabajo no sea tan conocido se debe, como comenta Poza, a que para ellos "el éxito no tiene nada que ver con el de mi profesión, por ejemplo. El éxito de un agente de estas características radica en que nadie se dé cuenta de lo que han conseguido, en que no salga en los medios".

En La Unidad el mando operativo lo lleva una mujer, Carla, basada en alguien real aunque, como señala el director, "evidentemente no hay tantas mujeres en cargos de dirección de la Policía, pero cada vez hay más. Digamos que ahora mismo esta mujer es la primera que llega a este cargo, pero hay muchas inspectoras que están colocándose ahí, accediendo a lugares que antes no eran tan accesibles. Es verdad que yo creo que la serie también tiene una función, una misión, que es normalizar las cosas (...) Nos interesaba ver cómo Carla se relacionaba, porque es un punto entre la policía y la política, cómo se mueve en un mundo de hombres".

El equilibrio entre thriller y personajes

Abordar una temática como la lucha contra el terrorismo yihadista y querer hacerlo con el mayor realismo posible ha propiciado que la serie se haya rodado en Madrid, Catalunya, Melilla, Málaga, Galicia, Perpignan, Toulouse, Lagos y Makoko con diálogos en distintos idiomas. Todo eso dota de "verdad", como dicen desde el equipo, a La Unidad, pero también entreteje una complicada tela de araña a nivel de producción. Al final, esa ambición por abarcarlo todo es equiparable a la de los policías que batallan contra el yihadismo.

"Tenía un puzzle de locura, pero para mí era maravilloso", explica De la Torre

"El reto mayor que tuve en esta serie fue equilibrar todo esto. Es decir, tenía que contar una historia que estaba sucediendo en la comisaría de Madrid, a la vez en las casas de los terroristas, a la vez me iba a Siria para retratar una guerra, a la vez estaba en Marruecos con otra realidad, en Nigeria con los Boko Haram, o en Makoko con el personaje de Marian Álvarez... Trabajando en tres tipos de árabes diferentes, en inglés, en francés, en español... Tenía un puzzle de locura, pero para mí era maravilloso", explica De la Torre. Y, además, sin descuidar la parte dramática en medio de tanta acción.

Para encajar todas las piezas del rompecabezas, cuenta que lo que se hizo fue comenzar con el montaje en paralelo a las dos semanas de arrancar el rodaje. Una tarea que ha corrido a cargo de Jorge Coira, director de Hierro, y Juan Griñanes, guionista de Quien a hierro mata. Además, el trabajo de la segunda unidad dirigida por Óscar Santos también fue importante a la hora de controlar "el trabajo para que luego no llegues después de rodar" y "te des cuenta de que una secuencia no funciona". El montaje siempre es importante, pero es una serie como está, aún más.

El resultado es uno de los mejores thrillers vistos recientemente, vibrante, cargado de tensión, emoción y también dolor. Sus seis capítulos incluyen escenas impactantes a muchos niveles. "Hay que verla casi del tirón. Yo la vi así. Es muy difícil cuando eres tú la protagonista que te olvides de ello. Eso es lo que consigue la serie, que entres en un todo. Es inabarcable. Como el tema que retrata, algo incontrolable que hemos generado nosotros, los humanos. Hay algo ahí muy terrible y a la vez muy atractivo porque te plantea muchas preguntas", comenta Nathalie Poza sobre su experiencia y sus sensaciones tras ver la serie acabada.