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Upload 'Upload', una refrescante comedia romántica de ciencia ficción sobre vencer a la muerte

Greg Daniels, creador de ‘The Office’ y ‘Parks and Recreation’, regresa este viernes con ‘Upload’, una historia de amor en un futuro próximo que se estrena en Amazon Primer Video.

Imagen promocional de la serie Upload. / ARCHIVO
Imagen promocional de la serie Upload. / ARCHIVO

El de Upload ha sido uno de esos procesos largos. Una historia que a su creador, Greg Daniels, se le ocurrió como una idea para un sketch de Saturday Night Live el siglo pasado y que, periplos de la producción, acabó aterrizando en Amazon muchos años después convertida en una comedia romántica de ciencia ficción con la obsesión por existir eternamente y una crítica al capitalismo sobre la mesa.

Responsable de la versión americana de The Office y cocreador de Parks and Recreation, que hace unos días anunció que volvería con un capítulo especial en pleno confinamiento, la que se estrena este viernes en Prime Video estuvo a punto de convertirse en una novela durante aquella huelga de guionistas de 2008 antes de ser lo que es: una serie refrescante, altamente adictiva, con unos protagonistas con mucha química y un toque futurista que le da un plus de atractivo a la clásica historia de chica conoce chico y/o chico conoce chica.

Imagen promocional de la serie Upload II. / ARCHIVO
Imagen promocional de la serie Upload II. / ARCHIVO

Su artífice, en la carta dirigida a los periodistas que acompañaba la autorización para ver los diez episodios de Upload antes de su estreno, la presenta como "una mezcla de ciencia ficción, misterio, romance y comedia" añadiendo que se trata de "una sátira sobre la desigualdad de ingresos y la degradación medioambiental" en la que tiene cabida también una discusión sobre la "perdida de privacidad y nuestra impotencia ante las grandes compañías tecnológicas". Daniels mete todo esto en el guion para acabar resumiendo que, al final, en esencia, Upload no deja de ser "una comedia de personajes acerca de la ciencia y el amor de vencer a la muerte".

Lo de ‘vencer a la muerte’ y alcanzar la inmortalidad que se decía antes tiene que ver con las circunstancias en la que los dos protagonistas principales se conocen haciendo que su historia, de amistad primero y amor después, sea un tanto particular. No es que sea la primera vez que un ser humano vivo se enamora de uno fallecido y/o a la inversa, pero esta se ambienta en un mundo en el que la comida se imprime, las llamadas se hacen con un holograma que sale de la mano, la realidad virtual se puede sentir y los coches son autónomos. En uno de ellos viajaba Nathan Brown (Robbie Amell) cuando sufre un accidente.

Los diez episodios de Upload antes de su estreno, han sido presentados como "una mezcla de ciencia ficción, misterio, romance y comedia"

En el hospital y ante la insistencia de Ingrid, su novia con pinta de modelo (Allegra Edwards), se encuentra en la tesitura de elegir entre que los médicos intenten salvarle la vida o que su consciencia sea transferida (cargada) al mundo en la nube de Lakeview. La segunda opción le garantiza la ‘vida’ eterna en un resort de aspecto bucólico con muchos lujos a la espera de que ella pueda ir a acompañarle para pasar la eternidad juntos. No es que a él le haga especial ilusión, pero paga ella y la opción de no salir de la mesa de quirófano tampoco le suena apetecible.

Y allí, en ese retiro campestre con barra libre de comida en el que todo parece real e idílico es donde conoce a Nora Anthony (Andy Allo). Ella, a diferencia de él, no está muerta. Es su ‘ángel’, que es como vienen a llamar en Horizen, la empresa para la que trabaja como teleoperadora, a quienes se encargan del servicio de atención al cliente. Su puesto incluye introducirse en ese mundo virtual con su avatar cuando la situación lo requiere y, una vez dentro, la chispa acaba surgiendo. Nora lleva una vida un tanto caótica y desastrosa fuera de su trabajo y él se siente muy solo, atrapado y demasiado dependiente de una novia que lo trata como si fuese una posesión más. Además, no termina de llevar demasiado bien lo de haber muerto joven, con una carrera de éxito y bien parecido.

La química es evidente desde el primer momento, pero que su relación progrese no va a ser nada sencillo. No solo porque uno de los dos tenga pareja y esté muerto, sino porque, además, entre ellos se cruza una trama de thriller que les lleva a sospechar que igual el accidente no fue tal. Todo eso, que ya es más que suficiente, cubierto con el envoltorio de la ciencia ficción puesta al servicio de un mundo ambientado en 2033 muy bien dibujado y particularmente interesante.

Ni demasiado lejano ni demasiado increíble en el que los avances tecnológicos plantean preguntas existenciales sobre la muerte y como la desigualdad social puede llegar hasta el otro lado. Temas que, pese a su densidad intrínseca, se tratan de una manera profunda y a la vez ligera. Solo están a ahí para quien quiera pararse a pensar en ellos.

Imagen promocional de la serie Upload III. / ARCHIVO
Imagen promocional de la serie Upload III. / ARCHIVO

El mejor ejemplo de esa crítica al capitalismo y a la diferencia de clases se aprecia en cómo está planteado el universo de Lakeview. Existen distintas categorías de huéspedes según el número de créditos en su cuenta corriente. Los más afortunados y adinerados pueden disfrutar de vistas al lago, ropa variada, manjares, golf y llamadas ilimitadas al mundo real; mientras que a algunos su saldo no les da más que para cubrir una habitación de paredes blancas y camastro y se pasan la mayor parte del mes esperando que llegue la recarga del siguiente para poder hacer algo más que quedarse en pausa con la mirada congelada.

Daniels, que de estar prácticamente desaparecido pasa a hacer doblete en mayo con el estreno de Upload este viernes y Space Force el día 29 en Netflix, se despide en su carta con el deseo de que "disfrutes la serie y sea una diversión entretenida en estos días de aislamiento social". Lo es. De principio a fin, una comedia romántica entrañable altamente disfrutable que no se queda solo con eso e intenta ir un poco más allá del puro entretenimiento guiada por dos protagonistas con mucha química entre ellos, aventuras, acción y efectos especiales por todos lados. Sus capítulos de una media hora de duración, salvo el primero, propician el maratón.