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'Welcome' pinta una Europa que no da la bienvenida

El filme denuncia la ley francesa que niega ayuda a los refugiados

S. BRITO

En felpudos y vallas publicitarias a la entrada de casas y ciudades se suele leer aquello de Welcome (Bienvenido), aunque en la mayoría de casos no sea más que un lugar común. Al director francés Philippe Lioret le sirve de irónico título de su última película, en la que retrata la persecución y la desesperada situación de los sin papeles en ese pueblo que llama "la frontera mexicana de Europa": la villa normanda de Calais, que dista sólo 30 kilómetros de las costas de Reino Unido. También podría haberlo llamarlo el otro Estrecho.

Welcome lleva un año sin moverse de la cartelera francesas a España llega hoy y ha sido vista por más de 1,2 millones de personas. Protagonizada por Vincent Lindon y por el debutante Firat Ayverdi, cuenta la historia del acercamiento entre un chaval de 17 años del Kurdistán iraquí, que quiere cruzar a nado hacia Reino Unido para reunirse con su novia, y un monitor de natación desencantado, que está en pleno divorcio, y empieza a entrenarlo y ayudarlo. "Son dos historias de amor infelices que se enfrentan al absurdo del mundo", matizó Lioret, que reconoció que hacer la película lo hizo "más ciudadano".

"Somos un país que tiene incluso un Ministerio de Identidad Nacional"

Pero Welcome denuncia, ante todo, la ley francesa por la que se prohíbe a los ciudadanos ayudar a un inmigrante ilegal o un refugiado, delito castigado con hasta cinco años de detención y multa de 30.000 euros.

El filme ha levantado un airado debate en Francia, en cuya Asamblea Nacional fue proyectada tres semanas antes de que se votara la continuidad de dicha ley. "La oposición francesa solicitó la proyección en el Parlamento, pero la votación se dio tres semanas después de que los diputados la vieran. Creo que si hubiera sido inmediatamente después, tal vez hubiera ocurrido un cambio", opinó.

Para Lioret, la película muestra una realidad sangrante, por la que "algún día habría que llevar a los gobiernos (europeos) a los tribunales por crímenes contra la Humanidad". El autor ha llegado a comparar la persecución policial a los inmigrantes en Europa con la de los judíos durante el nazismo. "Somos un país que tiene incluso un Ministerio de Identidad Nacional", recordó el director, indignado.

Curiosamente, y a pesar de la crítica a las autoridades europeas que hace el filme, Welcome ha ganado el Premio LUX de Cine, otorgado por el Parlamento Europeo, que apoya películas que alienten el debate social. Sin embargo, Lioret no cejó en su crítica a las autoridades europeas, que permiten que en Francia se persiga a los que asisten a los refugiados. "La legislación de inmigración es populista y electoralista, y carece de visión global", concluyó, enérgico.