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Alemania proclama su fe

Desde Ballack hasta Löw, todos reivindican el poder de una selección que ahora se siente capaz de todo

LADISLAO JAVIER MOÑINO

“¿El secreto de Alemania? La mentalidad de equipo. España ahora lo es, antes tenía buenos jugadores, pero no jugaban en conjunto. ¿Qué me gusta de España? Cómo se dice, el tiki-taka”. A lo mismo que apunta Renke, el que fuera portero del Murcia, apelan el resto de sus compañeros. A ese espíritu indomable que le ha dado a Alemania siete finales de la Eurocopa y tres títulos. “Hemos demostrado que podemos ganar un partido en el último minuto sin jugar muy bien. Siempre pensamos en ganar”, afirmó el madridista Metzelder. El central no ocultó que le mandó un mensaje a Iker y a Ramos, compañeros suyos en el Real Madrid: “España tiene protagonistas y Rusia velocidad, cualquiera de las dos es una selección peligrosa”.

Otro de los futbolistas alemanes satisfecho era el capitán Ballack, al que no le preocupa su fama de perdedor de finales. También él se refirió al peso de la historia y de la camiseta. Eliminaron a los turcos con la misma fórmula con la que ellos se habían plantado en semifinales. Sin bajar los brazos pese a los sustos y goles recibidos: “Estamos muy satisfechos de nuestra enorme trayectoria. Tuvimos una gran fortaleza, porque fue una dura lucha. No jugamos bien, pero tampoco podría esperarse en un partido así, contra un rival tan incómodo. Al final, el equipo tuvo una enorme moral”.

El que parece que no se enteró demasiado, o no quiso enterarse de lo ocurrido en el campo, fue Klose, que afirmó que su selección había jugado un buen partido: “Hemos hecho un encuentro magnífico. Ahora nos queda la final”.

Más serio estuvo Schweinsteiger, que ajustó cuentas con algunos medios. No le gustó que se publicase que Ballack le había echado la bronca por haber festejado más de la cuenta la victoria alemana en el primer partido ante Polonia. El siguiente partido, que terminó en derrota ante Croacia, marcó un punto de inflexión en Alemania. Ballack convocó una reunión sin Low para aclarar que no estaba de acuerdo con la presencia de las esposas y novias de algunos jugadores en el hotel.

A partir de ese momento, Alemania creció y se ventiló a Austria en un ambiente hostil. A Portugal, que era una de las grandes favoritas al título, y a Turquía. Del paso adelante dado por los jugadores también ha salido beneficiado el seleccionador Low.

La Federación tuvo que ratificarle tras la derrota ante los croatas, y ayer el presidente reconoció que no hubiera aceptado una renuncia de haber fracasado en esta Eurocopa. Löw también estaba eufórico. Y ratificó el gen ganador de su equipo: “Alemania siempre mantiene su fe en lo que hace. Eso es lo que provoca que pueda darle la vuelta al partido en cualquier momento”.

Löw ya sabe que el país entero ha pedido su continuidad. No promete el título, pero es optimista porque ve a sus jugadores muy enchufados al torneo: “Tenemos una ventaja sobre el resto. El hecho de haber tenido que pelear hasta el último momento para pasar la primera fase nos ha servido para tomar carrerilla”.