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Bartomeu se despliega
la alfombra roja para iniciar el tránsito electoral en el Barça

El presidente dimite para presentarse a la reelección tras cerrar las renovaciones de Alves y Luis Enrique, dejar una oferta de Qatar para ampliar su contrato y darse un baño de masas presumiendo de gestión económica y de triplete deportivo.

El presidente del FC Barcelona, Josep María Bartomeu, posa con los trofeos de la Liga, Liga de Campeones y Copa del Rey al finalizar su comparecencia. /EFE

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Josep Maria Bartomeu aprovechó el día de ayer al máximo para finalizar su mandato en el Barcelona por la puerta grande y coger impulso de cara a la carrera electoral que se inicia. El presidente azulgrana, que tomó el relevo de Rosell en enero de 2014, dimitió anoche para dar paso a una junta gestora que controlará el club hasta la celebración de los comicios, que tendrá lugar el 19 o el 26 de julio.

Pero antes anunció las renovaciones del lateral Dani Alves y del entrenador Luis Enrique. Ambos hasta 2017. Muchos interpretaron la ampliación de contrato del asturiano, que tenía opción de seguir hasta 2016, como un apoyo a Bartomeu. El dirigente, además, dejó encima de la mesa de la gestora una oferta de Qatar Airways para renovar el acuerdo de patrocinio hasta 2020. Esta empresa es la que tiene insertado su logo en la camiseta azulgrana.

Con todo bien atado Bartomeu pudo darse un baño de masas en un acto puramente preelectoral rodeado de socios y peñistas en el Auditorio 1899. Con las tres copas conquistadas esta temporada (Liga, Copa del Rey y Champions) oficiando de guardaespaldas, Bartomeu, que desplegó a partes iguales su faceta de presidente y aspirante, ofreció un discurso a sus oyentes ensalzando las bondades de su mandato durante esta temporada. 

Bartomeu tiró de cifras económicas y proclamó que el Barcelona rebasará para la próxima temporada los 600 millones de euros de presupuesto y que el club ha rebajado la deuda en un 30% desde que fue elegida la actual directiva con Rosell como presidente. Jaleado en varios momentos por los presentes, Bartomeu tardó 45 minutos en leer un "denso" discurso, en el que pasó de puntillas por los temas más espinosos de su mandato como el embrollo judicial por el fichaje de Neymar o la sanción de la FIFA.

El Barça, en manos de una gestora

Tras el acto, Bartomeu reunió a su junta para presentar su dimisión, junto a gran parte de sus directivos, con los que concurrirá a las elecciones y dejar el club en manos de una gestora, presidida por Ramón Adell, que a su vez es el presidente de la comisión económica de la entidad.

Esta junta gestora será la encargada en los próximos días de, como estipulan los estatutos, organizar el calendario electoral que deberá llevar a los socios del Barcelona a elegir presidente y nueva junta para las seis próximas temporadas en una votación que se celebrará entre mediados y finales de julio. La junta gestora que gobernará el club hasta las elecciones tiene como cometido llevar a cabo la actividad de la entidad, pero sin inmiscuirse demasiado, ya que tiene encomendadas tareas imprescindibles, pues su principal función será la de convocar elecciones.

Entre los directivos que presentaron la dimisión destacan Jordi Cardoner, Javier Faus, Carles Vilarrubí, Jordi Mestre y Manel Arroyo. Sin embarbo, el que había sido hasta hace unos meses portavoz de la junta, Toni Freixa, se ha negado a dimitir por estar en desacuerdo con el presidente, debido a, según su parecer, cómo se han producido los acontecimientos y por la falta de información que ha dado la directiva en anteriores reuniones acerca de los planes de Bartomeu.

Ya hay cuatro aspirantes, con Laporta a la espera

Pese a todo, Freixa anunció su precandidatura a la presidencia del Barcelona y este miércoles presentará en sociedad a su equipo y su proyecto. El exdirectivo azulgrana es el cuarto aspirante que anuncia oficialmente su intención de presentarse después de Josep María Bartomeu, Agustí Benedito y Jordi Farré.

El que todavía no se ha pronunciado al respecto es el expresidente Joan Laporta. Todo hace indicar que sí se presentará pero quiere estar seguro de que tiene opciones de lograr la victoria y volver a presidir el club cinco años después de su salida.