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El Calderón termina feliz

El Atlético golea al Almería, se mete en la Liga de Campeones y Forlán se lleva el 'pichichi'

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Del '¡Aguirre, vete ya!' que sonó por última vez en la jornada 21, después de dos años y medio de suplicio sin una sola palabra de cariño de la grada hacia el entrenador mexicano, al '¡Abel, Abel, Abel!' con el que las tribunas del Calderón reclamaron la continuidad del técnico, la afición del Atlético le dijo adiós de forma entusiasta a un curso cambiante y contradictorio, con más episodios de indignación de los soportables.

Del jugadores mercenarios de hace tan sólo seis jornadas, las que lleva consecutivamente ganando los madrileños, al '¡Uruguayo, uruguayo!' o '¡Kun,Kun, Kun!' con el que la hinchada premió a los principales responsables de que el Atlético descanse un año más en la Liga de Campeones.

Del '¡Estoy hasta los huevos de la familia Gil!', o '¡Cerezo cabrón fuera del Calderón!' que no se les va de la cabeza a los hinchas, ni de sus pancartas, al ¡Atleti, Atleti, Atleti! o el himno completo con el que la gente del Manzanares desahogó una y otra vez su felicidad. El fútbol, que lleva sin ningún escrúpulo las emociones de un extremo al otro, le concedió a los rojiblancos el más alegre de los epitafios posibles a la temporada, con el equipo en Champions y Forlán en lo más alto de la tabla de goleadores.

El primer balón lo remató con la izquierda. El segundo lo mandó a las nubes con la derecha. Forlán apareció por el partido con ansias de portería, enloquecido de pichichi, con prisas por resolver antes su particular combate realizador que la clasificación del Atlético para la Liga de Campeones. Todo lo que tocaba el uruguayo lo mandaba precipitadamente, mal, hacia la red rival. Por el bien del Atlético, le duró poco el arrebato. El propio Forlán se dio cuenta de la inconveniencia y hasta que no quedó sellada la prosperidad de su equipo no pensó más en sí mismo. Al contrario, pecó de una exagerada generosidad.

Una vez superada la ración de nerviosismo inicial, con la pelota, la cordura y la iniciativa en los pies del Almería, una vez vencido el ataque de individualismo de su jugador más en forma, el Atlético se encomendó a empezar la casa por el tejado, cada cosa a su tiempo, a sentarse definitivamente en la Champions.

En realidad, vivió toda la noche dentro de la Liga de Campeones. Pero sobre todo después de que el Kun decidiera despedirse de su gente, se supone que hasta el próximo curso, con una jugada deliciosa, cumbre, propia del futbolista maravilloso que es. Un golazo que envió a Pellerano a por una aspirina y a la hinchada hacia la euforia. Un doble recorte en una esquina del área, ahora hacia fuera, ahora hacia dentro, que culminó con un zapatazo que las manos blandas de Diego Alves hicieron aún más grande.

Un segundo gol, esta vez un cabezazo limpio de Raúl García a la vuelta de una falta de Maxi, prendió de tranquilidad la camiseta rojiblanca para el resto de la noche. El Almería encontró motivos para propinar algún susto, pero al pisar el área siempre se resbalaba o tomaba la decisión equivocada. Un cable inesperado que los rojiblancos agradecieron.

Con el marcador nada comprometido, todas las miradas volvieron hacia Forlán y a su carrera por convertirse en el máximo goleador de Europa. Hasta el descanso, la búsqueda del uruguayo sonó forzada, artificial. Pero nada más volver de la caseta, el cañon del Atlético empezó a funcionar con la naturalidad de las últimas jornadas. Algo tan habitual como un balón muerto en la frontal y boom con la izquierda, la película tantas veces vista este curso, en el Calderón y a domicilio. Hasta 32 capítulos similares (35 juntando todas las competiciones) se han disfrutado. Quién sabe si por última vez con la misma camiseta.

A estas horas, lo único seguro es que Leo Franco ya no sigue y el Calderón quiere que siga Abel Resino. Bueno, y que Aguirre ya no está. Por eso el Atlético duerme hoy en Champions.

Atlético (3): Leo; Heitinga, Pablo, Ujfalusi, Pernía; Assunçao, Raúl García; Sinama (Luis García, m.61), Maxi (Miguel, m.70); Forlán (Camacho, m.86) y Kun.

Almería (0): Diego Alves; Bruno, Acasiete, Pellerano, Mané; Juanma Ortiz (Nieto, m.58), Iriney, Soriano (Álvarez, m.56), Crusat (José Ortiz, m.76); Piatti y Negredo.

Goles: 1-0. M.18. Kun marea a Pellerano con un doble recorte en la esquina del área y remata duro con la izquierda. 2-0. M.26. Maxi bota una falta y Raúl García, de cabeza, marca. 3-0. M. 49. Pongolle deja el balón muero con el pecho y Forlán, con un zurdazo terrible desde la frontal, bate a Diego Alves.

Árbitro: Delgado. Amarilla a Assunçao, Negredo y Luis García.

Vicente Calderón: 55.000 personas.